Representación de la mujer en dos escritores ecuatorianos (Medardo Angel Silva y José de la Cuadra)

Humberto E. Robles
2005 Revista iberoamericana  
La mujer no nace, se hace* El nombre de Dolores Veintimilla (1829-57) resuena aún en la mitología de la historiografía literaria ecuatoriana. Todo parece indicar que su suicidio fue consecuencia de al menos dos factores. Por un lado, su desdichada relación matrimonial; por el otro, y más contundente, el acoso, acusaciones y acometidas que sufrió de parte de empecinados fiscales de normas hegemónicas intransigentes. Normas conservadoras, clericales, masculinas, que no podían tolerar la insólita
more » ... olerar la insólita voz de una mujer letrada que acusaba, que reclamaba justicia, que emitía opiniones. 1 La condena a muerte de Tiburcio Lucero, amerindio acusado de parricida; los reclamos de Veintimilla por dicha sentencia, vía una hoja suelta titulada "Necrología"; y, no menos, su oposición a la pena de muerte, que ella consideraba inhumana y una usurpación: todo ello le acarreó injurias y discordias. Injurias y discordias en su mayoría provenientes del sacerdote Vicente Solano, reconocido e influyente polemista y predicador de la entonces provinciana ciudad de Cuenca, ámbito donde transcurrieron los hechos. Solano sembró y promulgó la desavenencia. No escatimó ni vituperios ni consecuencias. Veintimilla acabó marginada y demolida dentro del rígido horizonte cultural cuencano. Su muerte ontológica -la real y la metafórica-apunta, por contigüidad, a una especie de "canibalismo" simbólico, secuela de la querella entre la ignorancia y el saber, entre la intransigencia y la tolerancia, entre las empotradas convicciones de poder y una presencia femenina reclamando su espacio, su derecho y razón de ser. La muerte de Veintimilla y las circunstancias que la dictaron resultan sintomáticas de su proscripción, del señorío y presencia de una suerte de "ogro" masculino en la sociedad * Le agradezco a Gilda Holst el haberme recordado esta popular expresión que resuena la ya famosa que Simone de Beauvoir divulgó en Le Deuxième Sexe: "On ne naît pas femme: on le devient". En cualquier caso, se trata, claro está, de variantes de frases de inspiración similar como: "no es noble quien nace, sino quien se hace", "o se vive como se piensa o se acaba pensando como se vive", etc. Del fondo de todas esas sentencias se rescata la oposición natura / cultura, la idea de lo significativo que es la enseñanza en la creación de la persona, en la formación del ser social. Todas aluden asimismo, por contigüidad, a la cuestión de cómo las letras o su equivalente promulgan, para bien o para mal, imágenes y conceptos de identidad. 1 El novelista, ensayista y poeta G. humberto Mata (1904-88) denunció y dejó constancia de la hostilidad y sofoco que sufrió Veintimilla. 3 Hablando de leyes, jurisprudencia y legitimación, lejos estamos en el Ecuador y, que sepamos, en América Latina de un estudio lato y metódico, similar, en ciertos sentidos nada más, al de Catharine A. MacKinnon, Toward a Feminist Theory of the State, que analice la sexualidad, la política y la ley desde una perspectiva femenina, estudio que tenga en cuenta los valores patriarcales de poder que sostienen la justicia y el nacionalismo, que sostienen, en suma, la familia y el Estado y que consideren, y esto es muy pertinente para el fenómeno latinoamericano, lo urbano y lo rural, la mujer soltera y la mujer casada, etc. Ver el capítulo titulado "Method an Politics" de MacKinnon (106-25). 4 A menos que se indique lo contrario, cuando la referencia es a De la Cuadra, las siglas OC remiten a: Obras completas de José de la Cuadra.
doi:10.5195/reviberoamer.2005.5464 fatcat:woronljopvbclg36fltxhcztza