LA COMISON DE REFORMAS SOCIALES LOS INICIOS DE LA ACCIÓN SOCIAL DEL ESTADO EN ESPAÑA

D Gómez Molleda
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Resulta tópico a estas alturas hablar de las vinculaciones del reformismo social español con las actitudes de defensa burguesa ante el avance de las fuerzas pro-letarias organizadas. Nadie duda de que la creación de la Comisión de Reformas Sociales respondió a una situación de crisis, amenazante para las fuerzas vivas del país durante los años ochenta. No obstante, el movimiento de defensa social que supone la constitución de este organismo tiene connotaciones distintas en relación con los
more » ... lación con los momentos anteriores-en la mente de todos está la reacción represiva de las oligarquías españolas, cuando la Primera Internacional comenzó a ser noticia en España-. Hablar de reformismo social, y de las actitudes e ideologías burgue-sas que comporta, es hablar de algo muy vulnerable al cambio histórico. El refor-mismo evoluciona en sus contenidos según los momentos; es distinto también en los valores que maneja, aún cuando estos se expresen utilizando el mismo lenguaje; no se corresponde sociológicamente con los mismos grupos sociales-unas veces compactamente homogéneos, otros heterogéneos-; cambia en su identificación con las fuerzas políticas y con los protagonistas institucionales que lo apoyan. Conse-cuencia obligada de todo lo anterior es que su espectro sociocultural y político sea más variado de lo que su apariencia burguesa pudiera suponer. Todo esto se apunta en relación a un interrogante que presenta de partida la creación de la Comisión ¿Por qué precisamente en este momento, 1883, se pasa de los sistemas puramente disuasorios al uso, con respecto a la cuestión social,a una postura de análisis, de estudio de esa problemática? Este vuelco insólito de las élites gobernantes parece implicar la presencia de nuevos supuestos en la realidad objetiva del país y en el utillaje mental de la burguesía española, cosas ambas que merecen un esfuerzo de análisis crítico, superador de los esquemas de una dialécti-ca lineal y simplista-afortunadamente en trance de desaparecer en los ámbitos universitarios-que contemple de modo omnicomprensivo el conjunto articulado de factores que concurren en la situación para explicar el cambio. Por lo que hace al terreno de las mentalidades es constatable que en las dos últimas décadas del siglo, el inmovilismo ideológico de la burguesía española, se ve conmocionado por el impacto no ya del armonismo krausista, sino del positivis-mo (en especial el positivismo inglés), del neotradicionalismo francés, de un redivi-vo utilitarismo benthiano que se combina con las doctrinas de los economistas in-gleses y de la escuela histórica alemana, sin olvidar la pervivencia residual de los
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