Reglas, principios y derrotabilidad

Carsten Bäcker
2014 Doxa  
Resumen. La distinción entre reglas y principios presupone un criterio que no sólo permite identificarlos como tales, sino también subrayar sus diferencias. En este ensayo la noción de derrotabilidad cumplirá el papel de tal criterio. La derrotabilidad debe ser entendida como la capacidad de admitir excepciones. Las reglas, en general, poseen excepciones. Estas excepciones no pueden ser enumeradas de forma conclusiva, por cuanto las circunstancias que darán origen a casos futuros son
more » ... uros son desconocidas. En consecuencia, las reglas jurídicas siempre podrán admitir excepciones, esto es, son derrotables. Por el contrario, los principios como mandatos de optimización no admiten excepciones en ese sentido. Más bien, las circunstancias de casos futuros junto a otras condiciones, por ejemplo, la colisión entre principios, se encuentra ya implícita en el concepto de optimización y es, por tanto, esencial a la aplicación del mismo principio. Esto significa que la optimización se encuentra necesariamente relacionada con todas las circunstancias dadas. Por tanto, para aplicar un principio es preciso optimizar -y de esa forma considerar necesariamente todas las circunstancias dadas-. De ese modo, no puede surgir una excepción en la aplicación de un principio. Los principios, en otras palabras, no son derrotables. El ensayo concluye con la explicación acerca del carácter prima facie de las reglas y los principios, apelando nuevamente a la noción de derrotabilidad junto a la propuesta de una triple distinción conceptual que ofrece alguna claridad adicional en lo que al concepto de principio se refiere. AbstRAct. Distinguishing rules and principles presupposes a criterion as a means not only to identify rules and principles but also to underscore their differences. In this essay, the notion of defeasibility will be presented as such a criterion. Defeasibility shall be understood as the capacity to accommodate exceptions. Rules, in general, have exceptions. These exceptions cannot be listed conclusively, owing to the fact that the circumstances giving rise to cases in the future are unknown. Thus, legal rules always exhibit the capacity to accommodate exceptions, that is, they are defeasible. Contrariwise, principles as optimization commands do not accommodate exceptions in this sense. Rather, the circumstances of future cases along with other conditions, for example, competing principles, are already implied in the concept of optimization and are, therefore, integral to applying the principle itself. This is to say that optimization is necessarily relative to all the circumstances at hand. Therefore, in order to apply a principle, one has to optimize -and thereby necessarily take into account all of the circumstances at hand-. There cannot, then, arise any exception in applying a principle. Principles, in other words, are not defeasible. The essay concludes with an explanation of the distinct prima facie -character of rules, and of principles, again by appeal to the notion of defeasibility, along with the proposal of a threefold conceptual distinction that offers some additional clarity where the concept of a principle is concerned-.
doi:10.14198/doxa2014.37.02 fatcat:syqodrz2ynb45bgmjoxg3utdmi