Encrucijadas de la creatividad

Celso Sánchez-Capdequí
2017 Política y Sociedad  
El tiempo que nos toca vivir es secular. Este juicio realizado por Charles Taylor viene a incidir en una realidad social que se ha desprendido de la espesura de las religiones universales concebidas como esquemas organizadores de las representaciones sociales y como pautas canónicas de los códigos morales. Al mismo tiempo, el plano extramundano de la perfección trascendente se ha diluido. La inmanencia secular se dota a sí misma de recursos técnicos y discursivos con los que organizar la
more » ... dad social sin acudir al aval de lo divino. En este contexto de cuño intramundano la medida de las cosas se ajusta al protagonismo del hombre como único y máximo responsable de lo que ocurre en él. La agenda social y los desafíos en ella recogidos se debaten en las tramas de la política deliberativa y los centros de decisión se dotan de especialistas sobre los que recae, en última instancia, la gestión de los diferentes dominios de la sociedad. Ya sin el impulso del encantamiento procedente de la extinta trascendencia de las religiones universales, la era secular redefine muchos de los conceptos que han gozado de un peso notable en momentos sustanciales de la modernidad. Así como el dinero se ha licuado y la política se ha sentimentalizado, la creatividad se ha democratizado. De igual modo, su presencia se ha hecho humana, demasiado humana. En las sociedades arcaicas y en el momento embrionario de las civilizaciones axiales la creatividad era la propiedad que definía la figura de las diosas y los dioses y, en alguna medida, la de las autoridades políticas y religiosas. En las sociedades arcaicas centradas en el foco monista de lo sagrado y en las civilizaciones axiales basadas en la dualidad trascendente/inmanente la creatividad o creación correspondía a esos seres domiciliados en el territorio de lo inaprehensible y dotados de unos atributos que desbordaban los límites del conocimiento y de la acción de la criatura humana. La génesis del mundo y el destino del mismo y de los hombres dentro de él quedaban en manos de la fuerza creadora de lo divino. Coincidiendo con el debilitamiento del plano de la trascendencia, la creatividad, como el conjunto de la sociedad, se ha transformado en secular. Ha perdido el aura
doi:10.5209/poso.50833 fatcat:bgz45jhbgbfghpw3uxjzlteqea