El cambio de nombre de la Revista, la razón de ser de un número monográfico y algunas breves divagaciones

Oscar Alzaga Villaamil
1981 Revista de Derecho Político  
El Consejo de Redacción ha acordado que nuestra revista, a partir de este número, cambie de nombre. Creo que esta decisión requiere de algunas palabras aclaratorias sobre la autorreflexión que la ha precedido. Permítasenos ante todo una confesión: En los primeros pasos no estaba del todo ausente el miedo a las dificultades que encierra una empresa de esta índole. Pero la previsión que en principio hicimos de los escollos e incluso de los riesgos no constituyó en ningún momento freno, sino
more » ... o freno, sino estimulo. Y tan pronto como nos sentimos más seguros en esta pequeña aventura intelectual, archivamos el bien modesto rótulo de «Boletín Informativo» para que, a partir de su número 4, nuestra publicación se llamase «Revista del Departamento de Derecho Político». Sin embargo, la experiencia nos ha inducido a buscar un nombre definitivo más breve y sobre todo que reflejase mejor el abierto talante con que entendemos nuestro cometido. Titular la revista como «de» un Departamento puede parecer reivindicación de propiedad en favor de un determinado equipo docente, y nada hay más lejos de nuestra intención. Realmente la revista no ha sido ni será coto patrimonial de un grupo, ni menos aún trinchera de una escuela académica, porque los hombres del Departamento de Derecho Político de la UNED nos sentimos sinceramente solidarios con todos los especialistas de la disciplina. Para evitar, en consecuencia, todo peligro de concepción de la revista como club cerrado hemos revisado su titulo. Querríamos aprovechar esta ocasión para agradecer muy vivamente la amplia colaboración que estamos recibiendo de tantos compañeros, ha idea, realmente tan elemental como difícil, de hacer tina revista de nuestra asignatura verdaderamente apegada al terreno está recibiendo los más amplios apoyos. Y es que muchos creemos que la esperanza en un resurgimiento de la ciencia del Derecho político hay que ponerla en relacionar adecuadamente la teoría con la realidad. Por supuesto, una revista que merezca tal nombre siempre ha de vivir -con los límites que se deriven de su periodicidad-chapuzada en la actualidad de la parcela social que toma como objeto de estudio. Por ello
doi:10.5944/rdp.8.1981.8049 fatcat:tzfzxfmqifb23laj4js5bswqhi