Tuberculosis multidrogo resistente en la era final de la tuberculosis

J. Peter Cegielski
2018 Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública  
La tuberculosis multidrogo resistente (TB-MDR) surgió poco después de la introducción de rifampicina en la década de 1960, cuando la resistencia a la isoniazida ya había emergido a mediados de la década de 1950. Sin estos dos medicamentos, la tuberculosis es muy difícil y costosa de tratar, con tasas inaceptablemente altas de fracaso del tratamiento, muertes, pérdidas durante el seguimiento y ningún tratamiento preventivo conocido. La atención global se centró por primera vez en la TB-MDR en la
more » ... década de 1990 cuando se reportaron brotes hospitalarios con altas tasas de letalidad en muchos países. Los datos de prevalencia para TB-MDR a escala global estaban por primera vez disponibles en 1997. En 2016, 4,1% de aproximadamente 10,4 millones de pacientes nuevos más el 19% de un millón de pacientes tratados previamente, hacían un aproximado de 600 000 personas que desarrollaron TB-MDR o resistencia a la rifampicina; y 250 000 murieron dicho año. Hace diez años, menos del 5% de ellos fueron diagnosticados e iniciaron el tratamiento, aumentando a aproximadamente en 21,6% en 2016, dejando un amplio margen para mejorar. Durante ese mismo período de tiempo, se han fomentado avances para combatir la TB-MDR, incluidos los avances en diagnóstico, terapéutica y atención; descentralizando la atención en el paciente junto con el apoyo social; crecientes mejoras en la prevención de la transmisión; uso cada vez mayor de tratamientos antirretrovirales de alta efectividad; comunicación, abogacía y movilización social; liderazgo y actualización del enfoque de las políticas. Teniendo en cuenta las tendencias epidemiológicas a largo plazo, todos estos factores junto con el financiamiento del Fondo Mundial y otros donantes importantes, sugieren que podemos estar a punto de acelerar la disminución de la morbilidad y mortalidad por TB-MDR. La pobreza extrema, que permite el incremento de la tuberculosis ha disminuido en aproximadamente mil millones de personas en los últimos 25 años. Lo que se necesita ahora es voluntad política por parte de los gobiernos nacionales para aplicar estos avances con diligencia y buscar una mayor reducción de pobreza, empujando las tendencias epidemiológicas más allá del punto de inflexión hacia una pendiente descendente. Todo esto se puede acelerar con un mayor apoyo para la ciencia que conduzca a un mejor diagnóstico, tratamiento y una vacuna efectiva para sostener y acelerar las reducciones reportadas hasta el momento.
doi:10.17843/rpmesp.2018.351.3618 pmid:29924256 fatcat:5f3l2fu4h5gojoaslqgorc2c24