J. D. CROSSAN, El Nacimiento del Cristianismo

Esther Miquel Pericás
2018 Estudios Eclesiásticos. Revista de investigación e información teológica y canónica  
Esta obra de John Dominic Crossan aborda la difícil pero importante tarea de reconstruir la historia de los seguidores de Jesús durante las dos primeras décadas transcurridas tras su muerte, lo que de forma sintética y precisa podríamos llamar Cristianismo naciente. El autor no se detiene en intentar definir el Cristianismo ni en determinar a partir de qué momento el movimiento o movimientos de esos seguidores de Jesús pueden considerarse una religión con entidad propia. De hecho, advierte que
more » ... echo, advierte que por Cristianismo debe entenderse siempre en esta etapa una secta dentro de Judaísmo (p. XXXIX). Su objetivo es otro: consiste en identificar las distintas formas de vida encarnadas por los compañeros de Jesús y aquellas otras personas que se unieron muy pronto a sus proyectos durante los años inmediatamente posteriores a la crucifixión. No trata, por tanto, de estudiar las raíces de lo que más tarde llegaría a ser la Iglesia cristiana, sino los primeros brotes postpascuales del movimiento de Jesús. Naturalmente, este propósito implica que las distinciones eclesiales posteriores entre testimonios documentarios intracanónicos y extracanónicos carecen de toda relevancia (pp. 120-135). En el marco de este objetivo general se plantea y se intenta dar respuesta exegética a una cuestión que tiene, a mi entender, una importancia capital para la teología y la fe cristiana. Se trata de averiguar si hay algo verdaderamente esencial en común entre el cristianismo representado por Pablo, que predica una salvación tras la muerte, y el cristianismo reflejado en los dichos más primitivos de la tradición evangélica, para el cual la salvación consiste en actualizar el Reinado de Dios mediante la praxis ética enseñada y ejemplificada por Jesús. Crossan califica al primer tipo como cristianismo «sarcófobo», porque presupone una visión del mundo que devalúa la dimensión corporal del ser humano, y al segundo «sarcófilo», porque asume la perspectiva contraria. Esta cuestión fundamental se mantiene presente en el trasfondo intencional de toda la obra, ocupa el primer plano de la discusión en algunos momentos y recibe, finalmente, una respuesta exegética muy matizada, pero positiva, en los últimos capítulos. A partir, efectivamente, de los resultados obtenidos en el análisis e interpretación de los textos Crossan concluye que existen dos elementos esenciales comunes al Cristianismo sarcófobo y al Cris-79 (2004) ESTUDIOS ECLESIÁSTICOS 499-529
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