Aunque tenga que morir por mis ideas. Conjeturas contemporáneas: Carlo Ginzburg y su posible relación intelectual con Joseph Roth

Olaya Sanfuentes
2020 Taller de Letras  
Creo que Carlo Ginzburg leyó a Joseph Roth. Lo que estoy suponiendo no es tan descabellado si pensamos que el primero, el célebre historiador italiano, es un intelectual erudito, muy imaginativo y creativo que tiene que haber leído al que considero uno de los mejores escritores del siglo XX. Si desde este rincón del planeta (Santiago de Chile) hay quienes leemos a Joseph Roth, en Europa muchos más lo habrán leído y habrán visto representados sus sentimientos, experiencias y aprehensiones hacia
more » ... prehensiones hacia una Europa herida tras los estragos de la guerra, de la Primera Guerra Mundial. Y en términos formales, si Carlo Ginzburg ha sido siempre un defensor de la buena narración 1 -aspecto que cuida mucho en sus obras-, con más razón tiene que haber leído la bella y simple prosa de Joseph Roth. Cuando pienso en Ginzburg leyendo a Roth no puedo sino imaginármelo leyendo El Leviatán, una novela que describe el mundo mental y material de un vendedor de corales en la Rusia profunda. Un vendedor judío que tiene unas ideas cosmogónicas surgidas de su propio mundo material y espiritual que no pueden sino hacerme pensar en aquella materialidad que inspiraría a Menocchio, protagonista de El queso y los gusanos de Ginzburg, en sus figuras e imágenes que describen su forma de concebir este mundo y el otro. Quizás me equivoco y Carlo Ginzburg no leyó nunca a Joseph Roth, pero hay ciertos aspectos que se muestran muy elocuentes para conjeturar una relación intelectual. Hablemos primero, por orden cronológico, de Joseph Roth (1894-1939 y su Leviatán, que fue publicado en forma póstuma en 1939, cuando estalla la Segunda Guerra Mundial y nace Carlo Ginzburg. Desde Roth es que luego introduciremos a Ginzburg.
doi:10.7764/tl62161-170 fatcat:x2d3ltbs6jbfjezdk4ohbwb7oy