Una isla con —y sin— pasado imperfecto

Josep Maria Perlasia
2016 Revista de Antropología Social  
NERÍN ABAD, Gustau. 2015. Corisco y el estuario del Muni (1470Muni ( -1931. Del aislamiento a la globalización y de la globalización a la marginación. París, L´Harmattan-Association France-Guinée Equatoriale. Como una suerte de altar icónico o de pestaña legada por la sombra del "progreso" figura en la cubierta de esta encomiable monografía el campanario levantado, en mampostería, en la misión de los claretianos en la isla Corisco, en 1923, tras el incendio de su iglesia anterior. La torre
more » ... rior. La torre umbría fue arrasada por un resonante incendio. Aunque el recuerdo de ello semeja un dato flotante, incierto en las memorias de la población local (Sampedro Vizcaya, 2012). Parte de la obra de piedra aún no se ha desvanecido, cubierta por la vegetación boscosa, sombra deturpada por los ritmos del trópico en el litoral centroafricano. Acaso la imagen encuadra una realidad de lucha entre dos crecimientos. O alude a una crisis no apaciguada, enclavada en un espacio localizado: Corisco, o mejor, Mandji, su topónimo correspondiente en lengua ndowé (ndöwé). Se trata de una isla de 16.6 km2, coronada en su perímetro por unos 46 núcleos históricos de poblamiento. Es la mayor entre otras tres, sita en la encrucijada geográfica que se erige frente al estuario del rio Muni. Es decir, la figura inscrita entre los hábitats de Cabo San Juan, sendas Islas Elobey (Grande y Chico) y el pequeño mundo corisqueño. Por allá transitaron cayucos o buques, ejércitos y sotanas; empero, el palenque de arena blanca nunca dio pie a una campana de cristal. El consolidado antropólogo e historiador Gustau Nerín encara en esta ocasión, con su proverbial vigor crítico, el reto de analizar lo que a las luces del hispanotropicalismo parecía como un espacio transitorio. Era un error. El propósito manifiesto del autor es transparentar, en lo posible, la acción colectiva de los pueblos del Estuario en una etapa de gran convulsión. Con este fin replantea el corpus caduco y detalla los pormenores del curso etnocida, presentando un estudio informado de unas fuentes históricas en contradicción. El tipo de preguntas que persigue caracteriza la especificidad de unas interacciones (¿cómo?, ¿cuándo?) más que un retrato conceptual. La investigación reúne dos vertientes: de un lado, la conformación de los pueblos desplazados, desde mediados del siglo XVIII, hacia la costa del Estuario, a través de sus choques y encuentros con otros etnogrupos, o con los agentes de una expansión marítima de corte trans-imperial; por otro lado, precisa el legado de resistencia de unos asentamientos clánicos africanos, encarados
doi:10.5209/raso.53981 fatcat:i3jo2hjcvrc4rnhdld6ee2slhy