En recuerdo de Jesús Manuel de la Cruz García Discípulo, compañero y amigo

Sebastián Dormido
2017 Revista Iberoamericana de Automática e Informática Industrial RIAI  
Me ha pedido el coordinador del Grupo Temático AUTOMAR del Comité Español de Automática, si podía escribir una pequeña semblanza sobre nuestro compañero el profesor Jesús Manuel de la Cruz García, recientemente fallecido con motivo de la publicación en RIAI de una sección de artículos que el Grupo Temático iba a publicar. Jesús Manuel fue el creador y principal promotor de dicho grupo temático en el seno de CEA. Me apresto a hacerlo cuando ha pasado ya más de un mes de su fallecimiento con el
more » ... razón encogido por esta desgarradora noticia. Efectivamente la noticia escueta y dolorosa era que el pasado día 11 de octubre fallecía Jesús Manuel. Se me hace muy difícil escribir estas líneas sobre uno de mis más brillante y querido discípulo. La biología nos enseña que el orden natural de las cosas es que los hijos, sean estos naturales o científicos, perduren a sus padres. Es como debe suceder y por ese motivo cuando se transmuta esta secuencia no estamos preparados para aceptarlo. Al menos debo confesar que personalmente me cuesta mucho hacerme a la idea de que Jesús Manuel nos ha dejado para siempre. Jesús Manuel obtuvo la licenciatura de Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) en 1979. Con una vocación universitaria muy clara se incorpora como Profesor Ayudante nada más terminar sus estudios en el grupo de investigación del profesor Sebastián Dormido quien le dirige su Tesis Doctoral "Contribución al estudio y síntesis de reguladores auto sintonizados" que defiende en 1984. En 1986 obtiene por concurso oposición la plaza de Profesor Titular de Universidad de Física Industrial en la UCM y ese mismo año también la plaza de Profesor Titular de Universidad en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). En 1990 por concurso oposición accede a la cátedra de Ingeniería de Sistemas y Automática en la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Cantabria. Finalmente, en 1992 y también por concurso oposición se incorpora a la Faculta de Ciencias Físicas de la UCM como catedrático de la misma disciplina. Autor de más de 200 publicaciones en revistas y congresos internacionales de su especialidad, dirigió 14 Tesis Doctorales y fue investigador responsable de más de una veintena de proyectos financiados en convocatorias competitivas. Ha dirigido una gran cantidad de proyectos de investigación de transferencia tecnológica sobre temas de automatización y control y ha participado de forma muy activa en numerosos proyectos de carácter internacional. Estos son de forma sintética algunos datos biográficos de una trayectoria académica brillante e intachable. Sin embargo, desde mi modesto punto de vista la personalidad y el carisma del profesor de la Cruz van mucho más allá de lo que las hojas de un currículum vitae muestran. Jesús Manuel era "un hombre, en el buen sentido de la palabra, bueno", si se me permite utilizar el manido verso machadiano, y con su bondad entrañable se ganó la estima y el afecto de personas de la más variada condición e ideología, para quienes fue un privilegio contar con su amistad. Su afabilidad y bonhomía, su espíritu abierto y tolerante, su fácil conversar y agudo ingenio, su capacidad de escuchar e interesarse por las opiniones de los demás le granjearon respeto y afecto por doquier. No tengo ninguna duda que con la muerte de Jesús Manuel se ha ido uno de los mejores de nuestra área de conocimiento y su hueco será difícil de llenar, pero precisamente por honrar su memoria tenemos que hacerlo. Sus discípulos tienen ante sí un reto importante. Les ha tocado la hora de tomar el testigo y en esa apuesta nos tendrán a muchos a su lado por si necesitan alguna ayuda. Aún ahora, cuando estoy terminando estas breves líneas que me he atrevido a poner en negro sobre blanco como un modesto homenaje a su persona, me parece mentira que Jesús Manuel nos haya dejado para siempre y me aferro a la idea de verlo entrar por la puerta de mi despacho para despertarme de este mal sueño. Donde quiera que estés, quiero que sepas que en muchos de nosotros has dejado huella y que te recordaremos siempre como el buen compañero y mejor amigo que tú fuiste con nosotros. Nos diste todo lo que tenías sin pedir nada a cambio y con tu particular forma de entender la vida nos brindaste a todos un ejemplo. ¡Adiós, amigo Jesús Manuel, hasta siempre! Sebastián Dormido Bencomo sdormido@dia.uned.es
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