"Fuera de nuestro abrazo no existe salvación"

P Atricia, V Alenzuela, Furioso Amor, Juan Cobo Borda
1997 unpublished
RESEÑAS nuevo? 1 ¿o la escritura es el otro lado del deseo 1 y me quedé atrapada 1 entre un silencio y un silencio?" (In extremis, pág. 74); "H oy de nuevo quise escribir algo para ti 1 y no encontré palabras 1 las habías despulpado una a una 1 no dejaste una palabra entera" (Intimidad, pág. 69). Por otro lado, Palabras entreabiertas deja también ver que, en algún momento, la autora hace del ejercicio poético mismo --de la escritura-no sólo un motivo de reflexión sino un eje temático de
more » ... temático de creación: D ESDEATRAS A veces tanta soledad ahueca las [p alabras Cuando brotan pa recen venir de agravios [ innombrables y suenan lancinantes conw halcones repentinamente [ enceguecidos Entonces prefiere uno callar como ante un m uro [pág. 63] Este enfrentamiento del poeta con el lenguaje queda condensado en un poema, de una sola línea titulado Hoja en blanco, súmroum de lo que podría ser un arte poética: "He aquí mi laberinto" (pág. 39). No estamos frente a un poeta emparentado con una poesía tradicional, de corte clásico, sino más bien delante de quien comparte, en solitario, las búsquedas de una generación que descree del artificio verbal y se empeña en desnudar las palabras y los motivos del poema. En Claudia Delgado esta actitud frente al lenguaje se evidencia en el tono recio del poema y en la imagen poébica de cuidada exactitud: Boletín <l:ultural y Bíblíogr:ático, Vol. 3S, núm. 48, 1998 HISTORIA DE UNA MUJER Ella vivía en la esquina como otros viven en la luna Ella vivía en la esquina: a punto de cambiar de rumbo a punto de cruzar La calle [pág. 76] Un espíritu crítico traducido en s util mordacidad se camufla entre estas Palabras entreabiertas. Con ello Claudia Delgado trasluce un profundo interés por la realidad, en particular con lo que toca a un orden moral y ético; es decir, humano ("Cuando el mendigo pidió de comer 1 él sirvió la mesa 1 Cuando pidió abrigo 1 él compartió las mantas 1 Y cuando mendigó amor 1 él le mostró su puerta // Incluso la abrió en silencio" [Con-pasión, pág. 34]); es decir, social ("Siendo como somos, sujetos transitivos 1 nuestro modo condicional sellama suerte: / la s uerte de estar vivos todavía" [Sintaxis impaciente, pág. 23]. D e este embate crítico no quedan excluidos el amor y la pareja. Será la metáfora de Pas{fae la encargada de ironizar sobre la relación conyugal, incluso utilizando un deliberado tono lírico : "Mi rey, esposo mío / ... 1 Mi rey, verdugo mío // Ya estoy cesando de ser yo 1 y bajo alegre al foso de la cripta 1 Abominada pero no olvidada" (pág. 56). La sátira no riñe con la risa. Entre una y otra no hay más que un conjuro: ABRACADABRA A mf tú no me embrujas Yo conozco la llave de tu hechizo La cierro ... Y ya Me libero del encanto [pág. 85] Es evidente que con este dosificado sarcasmo C laudia Delgado plantea una poesía de intensa Lucidez: "No fustigues a tus guias 1 que su deseo no es el de llegar 1 sino el de ser seguidos" (D iscípulos, pág. 86). La Adnwnici6n es clara: "¿Te resignas a una biografía, 1 a una fotografía? 1 Sólo son rtecrografías 1 Vas a morir del todo 1 ¿Lo has entendido?" (pág. 93). Lucidez frente a la vida, que es también lucidez frente a la muerte. En este sentido. el espíritu mordaz no pierde ocasión para afi lar el poema: EPITAFIO A sus pies, señor se pudre La memoria de alguien que murió como está ahora usted: solo [pág. 14) 0 : " Mientras tanto l mientras llega la muerte 1 provisionalmente 1 me dedico a vivir" (Desiderata, pág. 59). La conciencia despierta, sin embargo, no cierra la puerta a la ternura. La sensibilidad de quien permanece alerta es siempre susceptible de conmoverse con lo elemental: "Sé que hay un momento en el que yo también 1 soy toda brazos y ojos extendidos 1 Pero también sé 1 que ya no brota en mi esa melopea dulce 1 con la que la lluvia se asoma a la boca de mi niña 1 Y es que ya no llueve como cuando yo era chica" (Misterio, pág. 54). Palabras entreabiertas, palabras a "medio abrir", deja la impresión de un comienzo, aunque se trata de un comienzo ciertamente maduro. Variedad de tópicos desde un estilo defirudo, cuidadosa escritura, sensibilidad y lucidez. son Jos rasgos que se dejan ver en esta primera muestra del quehacer poético de C laudia Delgado. Una invitación al lector para abrir las puertas de esta obra y visitar a la criatura poética.
fatcat:qurb75kawffjbhvayv2sxvvyua