Provincia, sí; Colonia, no

Antonio M. Molina
2005 Revista de Comunicación de la SEECI  
RESUMEN Tras años de enfrentamientos y de tratados, la problemática hispano-filipina se resolvió, por fin, tras el asedio que sufrió durante un año un reducido destacamento español en el pueblo de Baler. Convencidos de la derrota española en el país, se rinden y ante sorpresa de los mismos, son recibidos a la salida de su refugio entre homenajes y honores por parte del pueblo filipino, quienes reconocieron el valor de los soldados. PALABRAS CLAVE España -Filipinas -Asedio -Tratado. ABSTRACT
more » ... atado. ABSTRACT After years of battles and treaties, the Spanish-Filipino, issue was resolved, finally, after the siege suffered for a year a small Spanish garrison in the town of Baler Convinced of the Spanish defeat in the country, give up and to surprise them, they are greeted at the exit of the shelter between homage and honor by the Filipino people, who recognized the value of the soldiers. 81 REVISTA DE LA SEECI. 82 Molina, Antonio (1998): Provincia, sí; colonia, no. __________________________________________________________________________ KEY WORDS Spain -Philippines -Siege -Treaty. INDICE El navegante portugués Fernando de Magallanes, llega a Filipinas el 16 de marzo de 1521. Cuando posteriormente desembarca en el puerto de Cebú de dicho país, celebra el llamado Pacto de Sangre, en cuya virtud el rajá Humabon se reconoce vasallo del Rey de España y, en pie de igualdad con los demás territorios componentes del Imperio español, compromete sus recursos militares en función de alianza y de mutua defensa. Muy poco después este convenio fil-hispano encuentra ocasión de cumplirse cuando Magallanes y sus gentes aprestan a defender al rajá Humabon contra la rebeldía del rajá Lapulapu, de la vecina isla de Mactán, ocasionándose incluso la muerte en combate del propio Fernando de Magallanes. Casi cuarenta y cinco años después, en 1565, justamente el día 27 de abril -tal la fecha de la muerte de Magallanes en 1521-, Miguel López de Legazpi, al mando de una expedición procedente de México, habiendo arribado al mismo puerto de Cebú, concierta otro Pacto de sangre con el rajá Tupas -descendiente del régulo Humaboncasi en los mismos términos en que éste lo hiciera con Magallanes. Antes lo había efectuado con el rajá Sikatuna en la isla filipina de Bohol. Más tarde, instalado ya en Manila, Legazpi concluye sendos convenios similares con los régulos Matandá y Lakandola. En todos estos acuerdos, los dirigentes de nuestras islas reconocen la soberanía del Rey de España, del que se confiesan vasallos, y se incorporan al Imperio ultramarino español, siempre en pie de igualdad con los demás componentes del mismo.
doi:10.15198/seeci.1998.1.81-92 fatcat:7lr4vzbxfnfzbbayowb37plnv4