DE LA CRITICA Y LA ESTETICA

Abstraccion Sensibilidad
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Breve divagac1'ón sobre arte mode· rno Escribe: CARLOS LOPEZ NARVAEZ La pintura moderna nos alecciona en la dramática indagación que la historia del arte recorre en pos de un gradual descubrimiento del YO, de la expresión del rnundo interior, existencial muchedumbre de sentimientos y ansiedades en íntima integración: un mundo más dilatado cada instante y más abscóndito. Esta ohsecionada subjetividad, con todo lo que encierra de ignoto y múltiple, sea tal vez lo que explique él a primera vista
more » ... l a primera vista desorien-tador conflicto del arte moderno y sus conquistas de lo abstracto. Pero también es evidente que el artista moderno sabe mantener la conciencia inmanente de sus sueños, en lucha tenaz por la expresión sensible de ese nuevo mundo de latencias penumbrosas, de informes energías modeladoras y determinativas, de profundos estratos subconscientes, todo lo cual ha de tomarse como efecto inevitable de tendencias que ascienden desde las raíces mismas de la vida espiritual. Nunca se repetirá demasiado-porque para muchos el juzgar la obra de arte consiste en buscarle parecidos con la vida real-que una obra lo es verdadera cuando nos entrega algo nuevo, con vida propia, valorable por sus propias normas. La obra de arte, como tal, vive solo en la mente de los espectadot·es. De allí que el arte y el artista existan en función del público. Desarrolémonos, pues, en capacidad estimativa, crítica y emocio-nalmente, como público; porque público y artista son inseparables, y por ello el arte solamente puede prosperar allí donde haya comprensión entre los dos. Disfrutar de un cuadro es como amar. El ser amado no puede ser ma-teria inventariable; no es la suma de sus cualidades lo que solicita y avasalla nuestro afecto. Amar y valorar el arte no son planteos de una ciencia exacta. En la valora c·!ón artística la dificultad radica en que el total es infinitamente mayor que las partes. El análisis de un ser amado, rasgo por rasgo, es tarea inútil, porque la causa de ese efecto es la perso-nalidad ecuménica indiscriminada. Con un cuadro nos ocurre otro tanto: analizarle sus partes y su téc-nica jamás logran explicar por qué nos gusta. Mientras miramos la obra-525-Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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