La depresión infantil y su vinculación con la falta de valores en la familia

Marisa Aideé Araiza Santillán, Marisol Priscila Palafox Bolívar, Eduardo Domínguez Arrieta, Graciela del Carmen Sandoval Lujan, Octavio Torres López
2019 Revista Biológico Agropecuaria Tuxpan  
El proceso de crecimiento del ser humano es complejo y variable, a lo largo de su vida se enfrenta a diferentes escenarios y aspectos que la sociedad impone como parte del desarrollo "normal" de todo individuo que culminan en la formación de una familia y la procreación de nuevos seres humanos para completar el entornos familiar idealizado. Sin embargo, la sociedad ha evolucionado y se ha vuelto más compleja por toda la información, el desarrollo y la tecnología, que a la vez que genera
more » ... . Lo anterior crea confusión entre los miembros de la familia al desviar lo que por mucho tiempo se consideró prioridad para los padres como la unión, el desarrollo y fortalecimiento de valores familiares. Con la evolución de la sociedad, las prioridades se centran en el crecimiento profesional de los padres sin prever las necesidades básicas de sus hijos, en la mayoría de los casos, en que la participación económica de la madre se ha hecho cada vez más importante, y a la vez, no se ha planeado la evolución entre los tres conceptos básicos: Familia-Valores y Estabilidad Moral. Cuando en una familia no hay participación activa de los padres en la educación de los hijos, se crea un vacío de soledad y de sentido de ausencia, lo cual ha provocando un incremento del síndrome llamado "Depresión infantil", que va en ascenso desde hace 10 años a la fecha. Los síntomas que se manifiestan son la actitud de ausencia, retraimiento e irritabilidad en los niños, lo cual marca su desarrollo y el de los padres. El alto índice de crecimiento de este síndrome está creando un futuro incierto para: padres e hijos al no saber el tipo de traumas, conflictos emocionales y/o los trastornos de identidad que desarrollaran los hijos y a los que se enfrentarán los padres al mismo tiempo; la sociedad al ser incierto el tipo de familias que se establecerán en el futuro; y los individuos afectados psicológicamente que no puedan expresar o recibir muestras de afecto o que al no haber recibido afecto, no puedan sentirlo y desarrollarse como un individuo dentro de la sociedad. Es responsabilidad de nosotros como padres y como miembros de una sociedad el ayudar a que este síndrome depresivo disminuya y a que podamos formar jóvenes libres en de mente y en de espíritu, jóvenes que puedan darnos un México mejor y que puedan librarse de trastornos emocionales que los lleven formar familias disfuncionales, y seguir con este síndrome en crecimiento. El presente trabajo identifico las principales características que refleja un niño con este síndrome, así como, la manera en que se puede atacar estimulando el crecimiento familiar y visualizar el impacto que se genera con técnicas básicas y elementales.
doi:10.47808/revistabioagro.v7i2.58 fatcat:gxen6uiwu5hyjjwvk652zg3mea