Ética de la relación enfermo terminal-entorno familiar

Beatriz Boyero González, Beatriz Boyero González
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Introducción Ante un tema tan demandado en la actua-lidad por la sociedad, como son los Cuidados Paliativos, en los II Encuentros de la Sociedad Castellano Leonesa celebrados en Salamanca los dias 24 y 25 de Marzo de 1.995, se presentó la cuestión como un problema socio-sanitario de primera magnitud, por lo que es necesario concienciar a Políticos, Universidades, Escue-las de Enfermería, Directores de Hospitales, Psicólogos, Centros de Salud, etc., para que todos se impregnen de la filosofía
more » ... de la filosofía paliativa de la Medicina. La dificultad para tratar enfermos termi-nales, con deterioro progresivo, intratable e incurable, con sintomatologia diversa, múlti-ple, y grave impacto emocional sobre el mis-mo paciente y su familia, exige un equipo multidisciplinar que debe estar formado por: Médicos, Enfermeras, Asistentes Sociales, Di-rectores Espirituales, Psicólogos, etc. Cada uno con una misión específica, pero debiendo tener en cuenta todos, toda la dimensión hu-mana de la persona. El objetivo que todo equipo terapeuta multidisciplinar, debe pre-tender ante un enfermo en situación terminal, debe ser, proporcionar el mayor canfor y bie-nestar, en esa etapa final, no olvidando que cada paciente necesita, una atención individual e íntegra, para poder tener una muerte, personalizada y digna (1). 168 Filosofía de la muerte Si tenemos que cuidar a los pacientes mu-rientes, debemos ordenar nuestra propia filo-sofía, acerca de la muerte. La Muerte es algo que va inexorablemen-te unido a la vida. Por tanto, debemos inten-tarla ver, como un acto natural, para así cuan-do llegue, sea lo menos traumática posible, tanto para la persona que nos deja, como para las personas de su entorno familiar. En la Edad Media, cuando la expectativa de vida era de 30 años,la muerte era omnipre-sente y se percibía, como el destino de todas las especies. Hoy en los umbrales del siglo XXI, gracias a los avances científicos de la Medicina, la esperanza de vida supera los 75 años, pero la muerte de uno mismo, no la de los otros, ha llegado a ser inmencionable, un tema tabú. Debemos tomar conciencia, que todos antes o después y querámoslo o no, nos enfrentaremos con la muerte de forma inelu-dible. Nuestra sociedad hoy, vive de espaldas a la muerte y cuando las personas están mu-riendo, la negación de la muerte crea una barrera, entre ellos y el resto de la sociedad, que los aisla, cuando más ayuda necesitan. El aceptar la evidencia real de la muerte, el no querer a toda costa ocultarla, y el con-templarla en su lugar en la vida, constituyen un primer paso, hacia un cierto mejoramien-to, del enfoque hacia el paciente moribundo y la propia muerte. Tener una filosofía, no significa tener unas respuestas y el cuidar a una persona con problemas, es enfrentarse a ellos, junto con ella. A medida que la enfermedad progresa, cambia la clase de cuidados a administrar a la persona, desplazándose, desde el soporte tecnológico, hacia unos cuidados de base más Cuadernos de Bioética 1996/2"
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