¿Quién es el politólogo, según Aristóteles? Introducción al primer número de la revista «Pegé / Fons»

Universidad Carlos, Iii De Madrid
ΠΗΓΗ/FONS   unpublished
El último párrafo de la Ética a Nicómaco (X 9) está dedicado a la relación entre la ética y la política, a partir de la cuestión de lo que se origina la práctica de las virtudes (y, a la inversa, de lo que inhibe la práctica de acciones reprobables). Aristóteles cree que existe un tipo de carácter adecuado a la virtud, capaz de amarla como para practicarla; sin embargo para este carácter, aún más que para su enseñanza (es decir, los aspectos teóricos, en que se basa la redacción de la misma
more » ... ión de la misma Ética), es esencial la existencia de leyes que determinen las actividades y la educación de la juventud. De hecho, «los actos más virtuosos se hacen sobre la base de las buenas leyes» (EN X 9, 1180a 34 s.): es gracias a estas leyes que los hombres se vuelven virtuosos (1180b 25). El razonamiento conduce a la conclusión de que sólo el titular de los conocimientos de la ley y la legislación, es decir el político, puede preservar el conocimiento de la virtud y de su enseñanza. Es en este sentido, precisamente, que surge la cuestión de su formación política, ya que debe actuar, en lugar de enseñar, y que, por eso, rara vez logra transmitir a los demás su τέχνη específica. Así como no se convierten en médicos con sólo el estudio de los manuales, de la misma manera-dice Aristóteles-no se convierten los hombres en políticos con sólo el estudio de las leyes existentes. La τέχνη πολιτική es, por tanto, anómala en sus dos frentes: es difícil de aprender y es difícil identificar quién puede enseñarla. El estudio de la legislación se convierte en el nuevo objetivo del filósofo en las páginas finales de la Ética a Nicómaco, como enlace entre el conocimiento de la virtud y de su http://dx.
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