Nuevos retos para viejos principios: Desafíos de la autonomía y el pluralismo en la ciencia política de Uruguay

Adolfo Garcé
2015
Autonomía y pluralismo fueron los dos principios fundamentales sobre los que se edificó la ciencia política en Uruguay desde mediados de los ochenta hasta ahora. El principio de la autonomía es muy fácil de explicar. La forja de la ciencia política requirió un doble proceso de independencia. En primer lugar, se trató de ganar la autonomía respecto a otras ciencias sociales. Se afirmó, en este sentido, que para entender lo político, era necesario ir más allá de los aportes de otras disciplinas
more » ... otras disciplinas como la economía, la sociología política, el derecho o la historia política. En segundo lugar, la construcción de la disciplina requirió un trabajoso desprendimiento respecto a los longevos, poderosos, omnipresentes, partidos políticos uruguayos. La nueva disciplina nació y se legitimó socialmente argumentando que era posible ofrecer una mirada neutral, descontaminada de intereses partidarios, respecto a la lucha por el poder. El segundo de los cimientos sobre los cuales se edificó la ciencia política uruguaya fue el pluralismo. Este rasgo fundacional no fue consecuencia únicamente de los distintos perfiles y trayectorias de los académicos que la fundaron, sino también resultado de un esfuerzo deliberado, en particular, en la forja del Instituto de Ciencia Política de la Universidad de la República en Montevideo, la institución clave en la vida de la disciplina. El pluralismo de la generación de los fundadores animó debates históricos, controversias teóricas y discusiones metodológicas intensas. En ese ambiente fermental, polémico y abierto, se formaron los primeros politólogos made in Uruguay quienes, con los años, adquirieron crecientes responsabilidades en la reproducción de la disciplina. Hoy, a 25 años del proceso fundacional, los principios fundacionales de la autonomía y el pluralismo enfrentan nuevos desafíos por diversas razones. En lo que sigue quisiera explicar este desarrollo y abogar, sin dramatizar, por no descuidar su necesaria preservación. La forja El desarrollo de la ciencia política exhibe al menos un par de paradojas llamativas. Años atrás, Romeo Pérez Antón, uno de los fundadores de la disciplina en Uruguay, señaló la primera de ellas: Uruguay tiene algunos de los partidos políticos más longevos del mundo y una vida política intensa; sin embargo, el desarrollo de la ciencia política ha sido muy tardío en comparación con otros países (como Argentina, por ejemplo). Pérez Antón sugirió que es probable que haya existido un vínculo entre ambos procesos: la potencia, la calidad del debate teórico entre los partidos, habría conspirado contra el desarrollo de una disciplina específica. También es posible, agregaría yo, que el ardor, la virulencia, la intensidad de la competencia política entre los partidos haya terminado conspirando contra el proceso de legitimación de una mirada independiente, autónoma, con pretensión de neutralidad respecto a las luchas por el poder entre los partidos. La crisis política que derivó en la instauración del régimen autoritario fue el telón de fondo de la irrupción de los primeros trabajos con vocación politológica. Dos abogados, Carlos Real de Azúa y
doi:10.18441/ibam.14.2014.56.181-185 fatcat:qk5tu3i3dvdgxoncop555xakta