La catedral renovada de Tacámbaro. Apunte estético y estilístico

Manuel González Galván
1988 Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas  
En la catedral tacambarense y su anexo, pueden rastrearse vestigios de sus ya seculares transformaciones arquitectónicas, que se remontan desde su fundación en el siglo XVI como convento de la orden agustina, hasta nuestros días 'como sede episcopal. Así, son dignos de anotarse los más elocuentes cambios perceptibles en varias partes del conjunto (láms. 1 y 2). El claustro. Del primitivO' convento del siglo XVI, casi todo ha desaparecido pero aún puede reconstruirse idealmente su aspecto con
more » ... e su aspecto con los restos que sobreviven; de esta manera, los fragmentos de muros originales, perpendiculares a la iglesia por el acceso a la sacristía, nos dan idea de la distribución y dimensión principales y la columna con tres arcos originales en el ángulo nororiente es fragmento que nos informa de niveles, altura, proporción y molduración de los corredores claustrales y que, asociados con los restos, también originales, existentes en 10 que hoyes Ayuntamiento y cárcel, nos demuestran que el claustro fue cuadrado, con 19 metros de muros a muros y corredores de 3.45 metros de ancho, con tres arcos por lado más los dos de extremos angulares, es decir, 20 arcos apoyados en 12 columnas exentas y 8 impostas en los muros (figs. 1 y 2). Con estos datos ha podido reconstruirse, en los dos últimos años, de 1986 a 1987, el corredor del ala norte al costado de la iglesia. Queda así
doi:10.22201/iie.18703062e.1988.59.1401 fatcat:fkbiczyih5dpjfkzjhxdpd2r6q