Política lingüística: lengua, cultura e identidad, el ejemplo de Cataluña

Mercè Pujol Berché
2014 Amnis  
El llamado nacionalismo catalán se ha ido construyendo con casi los mismos parámetros que los nacionales de estado -territorio, lengua e identidad-, siendo una de las características más definitorias, la lengua, la llamada por Pompeu Fabra lengua ancestral elevada a lengua nacional. En efecto, desde diferentes sectores del nacionalismo catalán, se considera a la lengua como uno de los elementos constitutivos de la nación catalana. El estado de las Autonomías quería, entre otras cosas,
more » ... as cosas, establecer una estructura administrativo-política capaz de sobrepasar los grandes desequilibrios entre las regiones observados y forjados en los siglos XVIII y XIX y las heridas colectivas del siglo XX. A pesar de todo ello, la « violencia simbólica » quedaba ahí y las tensiones estructurales siguen sin resolverse. Según el partido o los partidos en el poder, la visión de España y la construcción que de una nación quieren hacer, varía entre la unidad política centralizada, centralista y homogénea del Estado-nación y los movimientos independentistas de ruptura. Se discuten nuevamente el estado-nación unitario, homogéneo y monolingüe, las posiciones separatistas para algunos, la federación, como nivel intermediario, para otros. Todos sabemos que Cataluña reivindica, como así consta en el Estatuto de autonomía, su estatus de nación y la lengua catalana es y ha sido objeto sociocultural, lingüístico y arma política de unos y otros. Para demostrar cómo la lengua catalana es indisociable de un proyecto nacional catalán, deberemos mencionar brevemente algunos hechos históricos -siglos XIX, XX y XXI-que nos permitirán anclar y contextualizar mejor la relación entre lengua, identidad y cultura en el Principado, ya que sin recordar la historia es imposible entender cómo se elabora una política lingüística: por qué, con qué finalidad, cómo. Estas pinceladas históricas nos recordarán que hubo periodos de prohibición de la lengua catalana con periodos -relativamente cortos-de uso libre de la misma y por lo tanto de democracia. Aunque a pesar de la prohibición, la gente ha seguido utilizando la lengua y que los diferentes partidos políticos en el Gobierno catalán nunca han querido dos comunidades lingüísticas -castellana y catalana-separadas, sino una sola, bilingüe (salvo excepciones de partidos extremistas tanto de derechas como de izquierdas). Veremos también como ha existido y sigue existiendo una oscilación entre lo catalán y lo español, un « tira y afloja » entre los gobiernos centrales y los regionales o autonómicos a propósito de la lengua y, como no, de la nación y el Estado. Abordaremos posteriormente los artículos de la Constitución de la II República y la actual de 1978 y los de los Estatutos catalanes de 1979 y 2006 relacionados con la lengua. Pondremos en evidencia que hay una continuidad entre la Constitución de la II
doi:10.4000/amnis.2061 fatcat:kbt574ajqvdp7ilf4jvzwt5iim