LA LISTA DEL CUBO

Ahmel Echevarría
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Agradecí haber escuchado la bendita alarma del despertador. La había programado para que tuviera una melodía grata y al menos fuera dulce mi despertar. A las cinco de la mañana, las notas musicales de The London Bridge is falling down interrumpieron la sucesión de imágenes y sonidos que se sucedieron dentro de las paredes de mi cabeza durante casi toda la noche. Me sentía agotado, tenía un largo día de trabajo con Bob Esponja y El Mexicano, debía estar al volante de la furgoneta en un viaje de
more » ... 80 kilómetros y había decidido acostarme temprano la noche anterior. Me fui a la cama poco antes de las nueve de la noche y sin la ayuda de somníferos caí en el sueño con el peso de un bloque de acero y concreto. Pero cuando se está verdaderamente agotado no bastan ocho horas de sueño. Debes considerar los imprevistos aunque tu plan sea irte a la cama y dormir. Y un imprevisto es la hora de despertarse, por más que te prepares te toma por sorpresa. Por esa razón escogí la melodía de la alarma: The London Bridge is falling down. La bendita alarma. La dejé sonar. Eran las 5:00 a.m., me quedé acostado boca arriba tamborileando las notas musicales ejecutadas por el despertador, hasta que Janela me dio un codazo:-Ten un poco de piedad, por amor de Dios. Apágala... hoy es domingo.
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