Los A m ores Q uijotescos d e José Eustasio Rivera

Por Camilo, Orbes Moreno
unpublished
Honra este acto solemne la presencia del doctor Mlsael Pastrana Borrero, quien con José Eustasio Rivera componen el binomio de la gloria del Tolima Grande. Yo, personalmente, considero al joven expresidente como la figura ci­ mera de nuestra nacionalidad; su pensamiento es cálido y brillante, su humani­ dad es un caleidoscopio en donde la paz, el trabajo y el estudio son como el ar­ co iris que caracterizan su personalidad. En su gobierno de la franca sonrisa, la juventud colombiana coronó
more » ... ombiana coronó eficazmente los estudios universitarios, y por ello en los hogares no escasea el pan y en los frentes de la cultura, la técnica y la in­ vestigación son, también, los jóvenes profesionales esperanza de las nuevas em­ presas nacionales e internacionales. En el frente nacional el doctor Pastrana, jamás codició el bien ajeno, sino que por el contrario: su capital humano lo pu­ so al servicio del provecho público. Los periodistas debemos al doctor Misael un monumento de gratitud por haber aprobado, con el entusiasmo que le caracteriza, el estatuto que redime el periodismo, acontecimiento excepcional por el cual podemos parangonar al doc­ tor Pastrana Borrero con el celo de Isabel La Católica al ordenar el estableci­ miento de la Imprenta en España, hecho que se vió protegido por la real Prag­ mática de 1.477, con la cual se exime de impuestos la importación de Im­ prentas. Las palabras de presentación del doctor Misael Pastrana Borrero, son un aliciente para el investigador. Con su verbo rutilante, hoy enciende nuevas cons­ telaciones en el camino de José Eustasio Rivera, coronado como Dante Ali-ghieri, con el laurel del amor y de la poesía que hacen de El: la heráldica, el blasón y el árbol raizal de la encantadora tierra del Huila, insomne Angel Guar­ dián del paisaje cantado por el lirida y demiurgo de Tierra de Promisión, en don­ de el corazón del bardo es un grávido río que nace entre el sol y la grana, con el carisma de hombre universal. Hoy, hace diez lustros, el doctor José Eustasio Rivera Salas, entregó su al­ ma a Dios quien le había señalado en la tierra el ardiente y al mismo tiempo brioso peregrinar de los mimados por los penates, que según veredicto de Me-nandro: " Aquel a quien aman los dioses, muere joven" .
fatcat:ioqxmjazd5bipanymp6nb37wby