y Lila Caimari, Apenas un delincuente

Xxi Siglo, México
2001 Siglo XXI   unpublished
Prácticas de oficio. Investigación y reflexión en Ciencias Sociales, n° 11-12, diciembre de 2013 Publicación del Posgrado en Ciencias Sociales UNGS-IDES El crimen y sus relatos: José de Introducción 1 Durante las últimas décadas del siglo XIX, en la mayor parte de los países latinoamericanos, el proceso de modernización promovió el aumento de la población de los centros urbanos y la incorporación de medios masivos de transporte y comunicación, que acortaron las distancias modificando la vida en
more » ... ificando la vida en el campo y la ciudad como, así mismo, las relaciones que se establecían entre estos dos ámbitos. Dentro de este contexto, las acciones delictivas se incrementaron notablemente y, a su vez, la figura del delincuente comenzó a ser analizada y tratada de combatir desde el ámbito científico. En líneas generales, los criminólogos latinoamericanos fueron influenciados por las teorías europeas vinculadas a la causalidad hereditaria y a la ambiental. La explicación biológica del desvío propuesta por Cesare Lombroso vinculaba la tendencia innata a la transgresión con la presencia de fuerzas regresivas. El delincuente era un resabio del pasado evolutivo cuyo mal se manifestaba en morfologías craneanas, orejas, boca y cejas. Distanciándose de Lombroso, Enrico Ferri señalaba que las causalidades del crimen incluían una multiplicidad de factores donde lo biológico había sido visiblemente desplazado por lo ambiental. Los criminólogos mexicanos y argentinos adaptaron estas propuestas a cada ambiente local combinando los orígenes hereditarios con los ambientales. De esta 1 Trabajo final del seminario "Diseño estatal, desorden social e instituciones de control en América Latina", dictado por Elisa Speckman Guerra. Septiembre a diciembre de 2011. forma, a los rasgos físicos que identificaban a los criminales se sumaban los determinantes sociales como el alcoholismo, la falta de instrucción y la falta de oportunidades laborales. En México, además, la pertenencia a las clases sociales bajas y el mestizaje fueron considerados un elemento determinante en la tendencia a los actos delictivos y en Argentina la llegada de la inmigración masiva era considerada responsable de trasladar al Río de la Plata los vicios y las modalidades de la transgresión que se incorporaron al espacio urbano. 2 En los estudios históricos más recientes, la teoría de los rebeldes primitivos, planteada por Eric Hobsbawm, abrió nuevas perspectivas incorporando el tema al ámbito de las ciencias sociales. Surgió, así, la figura del "bandolero social" el cual se solidarizaba con la comunidad campesina tradicional contra sus opresores y sus actos delictivos constituían una forma de protesta "prepolítica" ante ciertos procesos de modernización. 3 Entre estas dos miradas, distanciadas por casi un siglo, se encuentra la imagen que llegaba en forma masiva al público a través de los relatos construidos en los medios de comunicación, los cuales proporcionaron las características que paulatinamente dieron lugar a leyendas que tienen aún resonancia en nuestros días. Durante las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX los diarios mexicanos describían a los criminales como personas que traían en sus organismos "el 2 Ver Robert Buffington, Criminales y ciudadanos en el México moderno,
fatcat:kmp2gzarl5g5bgdmzlgd55eo3m