NARRACIÓN SERIADA Y LA LÓGICA DEL PROCEDIMENTAL*

Jason Mittell
unpublished
The Wire (David Simon, HBO: 2002-2008) es el ejemplo perfecto de serie querida por la crítica-poca gente la ve (por lo menos en comparación con los datos de audiencia de la televisión comercial), pero genera adoración y obsesión en buena par-te de los que lo hacen. Los críticos televisivos han asumido la responsabilidad de insistir a sus lecto-res para que le den una oportunidad, pidiendo a los espectadores más reticentes que pasen por alto su visión del mundo cínica y oscura para ver la verdad
more » ... para ver la verdad y la belleza que ofrece en su aguda visión del lóbrego corazón de la ciudad estadounidense. Por suerte para nosotros, los fans desperdigados, HBO ha permitido que la serie dure cinco tempo-radas, incluso sin tener claro que los dedicados se-guidores de la serie vayan a generarles beneficios económicos 1. Lo que me resulta más interesante sobre el ge-neroso y merecido halago de la crítica a The Wire no es que pueda o no traducirse en un aumento de la audiencia, sino que hay un cierto consenso a la hora de situar la serie en las coordenadas pro-pias de otro medio. Para muchos críticos, blogue-ros, fans e incluso para el propio creador David Simon, The Wire se entiende mejor no como una serie de televisión, sino como una «novela visual». Como investigador en televisión, esta metáfora cross-media resulta irritante-no porque no me gusten las novelas, sino porque me encanta la te-levisión-. Considero que la mejor ficción televisi-va no debería entenderse como una simple imita-ción de un medio más antiguo y mejor valorado culturalmente. The Wire es una obra maestra de la televisión, no una novela que, por azares del des-tino, es televisada. Y, por ello, debería entenderse, analizarse y celebrarse en los términos de su pro-pio medio. Aun así, pensar de manera comparativa entre diversos medios puede resultar gratificante como ejercicio crítico para ilustrar lo que hace que un
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