UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS FACULTAD DE LETRAS Y CIENCIAS HUMANAS Propuesta de clasificación de los cuentos fantásticos de

E De Literatura, Julio Ribeyro
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TESIS Para optar el Título Profesional de Licenciado en Literatura AUTOR Nehemías VEGA MENDIETA ASESOR Agustín PRADO ALVARADO Lima -Perú 2017 2 ÍNDICE INTRODUCCIÓN 3 CAPÍTULO I ESTADO DE LA CUESTIÓN: LA CRÍTICA SOBRE LOS CUENTOS FANTÁSTICOS DE RIBEYRO 7 1.1. La crítica de los cuentos fantásticos de Ribeyro tras la sombra de la teoría de lo fantástico 8 1.2. La crítica de los cuentos fantásticos de Ribeyro a la luz de la teoría de lo fantástico 34 CAPÍTULO II TEORÍAS DE LO FANTÁSTICO 80 2.1. La
more » ... TÁSTICO 80 2.1. La perspectiva histórico-temática 81 2.2. La perspectiva estructuralista 91 2.3. Nuevas perspectivas después de Todorov 102 2.4. Perspectivas de lo fantástico en Latinoamérica 107 2.5. Propuesta de definición de lo fantástico 137 2.6. Ribeyro y lo fantástico 141 2.7. Propuesta de clasificación de los cuentos fantásticos de Ribeyro 147 CAPÍTULO III ANÁLISIS DE LOS CUENTOS FANTÁSTICOS DE RIBEYRO 152 3.1. La ruptura de la identidad personal 162 3.2. La ruptura de la frontera entre la vida y la muerte 182 3.3. La ruptura de la naturaleza de la materia 196 3.4. La ruptura delas dimensiones espacio-temporales 208 CONCLUSIONES 219 BIBLIOGRAFÍA 224 INTRODUCCIÓN "Viejas como el miedo, las ficciones fantásticas son anteriores a las letras"; esta afirmación de Adolfo Bioy Casares fue acuñada en 1944 en el prólogo de la Antología de la literatura fantástica 1 y es una aserción irrefutable, pues las narraciones fantásticas han acompañado al hombre desde tiempos inmemoriales, debido a su afán de explicar una realidad incomprensible e inasible, a la cual veía con miedo e incertidumbre. A pesar de siglos de filosofía y ciencia, el hombre no ha logrado asir esta realidad y la única manera de explicar lo incomprensible ha sido a través de relatos, en los cuales lo sobrenatural penetra nuestra realidad para hacernos dudar de ella. Las ficciones fantásticas se pueden encontrar en las literaturas de cualquier época y cultura, y en nuestra literatura es posible hallarlas predominantemente en el género narrativo. Sin embargo, el desarrollo de la literatura fantástica en el Perú ha sido irregular y no se puede afirmar que haya propiamente una tradición de lo fantástico en nuestro país en el sentido de una continuidad 2 , porque hablar de tradición implicaría la existencia de una columna vertebral de iniciadores y seguidores, así como libros canónicos, los cuales no hallamos en nuestras letras, como sí se puede hallar en Argentina, que tiene como uno de sus fundadores a Leopoldo Lugones y luego hay una línea que es continuada por Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, entre otros. Cada uno de estos autores toma elementos del anterior, pero desarrolla un estilo propio que los diferencia; además tienen seguidores que continúan una línea de evolución. 1 Esta antología fue realizada por Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo. 2 Elton Honores sostiene, en su libro Mundos imposibles. Lo fantástico en la narrativa peruana (2010), la existencia de una tradición fantástica en el Perú, la cual ha sido marginada por la crítica tradicional. 4 En el caso peruano, más que una tradición, se puede hablar de una vertiente fantástica, que ha sido cultivada de manera paralela a la narrativa realista, pero que no ha sido tomada en cuenta de manera seria por la crítica peruana, la cual ha privilegiado y encumbrado la narrativa realista y ha colocado al margen a otras tendencias narrativas. En nuestro país, la literatura fantástica ha sido cultivada por autores que están dentro de nuestro canon predominantemente realista y por otros muchos que permanecen desconocidos e ignorados por la crítica peruana, que en estos últimos años están siendo analizados de manera sistemática por varios críticos. Si revisamos las antologías de cuentos fantásticos 3 que han sido publicadas, aparecen nombres que no han sido tomados en cuenta como parte de nuestra historia literaria, pero a pesar de la cantidad de nombres, es posible afirmar que muchos de ellos no han instaurado un estilo que tenga seguidores, ni tampoco han sido considerados como parte de una tradición de la literatura fantástica. La producción de los escritores cultores de lo fantástico ha sido escasa, e incluso en el autor que es motivo de este estudio, Julio Ramón Ribeyro, los cuentos fantásticos apenas representan el diez por ciento de su producción cuentística, pues su narrativa se orienta más hacia el neorrealismo urbano. A pesar de esta cantidad de cuentos, que llegan a diez, cantidad nada desdeñable, no se puede afirmar que Ribeyro haya inaugurado un estilo propio dentro de la tendencia fantástica, en contraste con su producción realista, en la cual sí se puede hablar de un estilo ribeyriano por las situaciones recurrentes que ha creado. La producción de cuentos fantásticos por Ribeyro ha sido intermitente, pues han aparecido uno o dos relatos entre sus distintos libros de cuentos. En síntesis, la literatura peruana de estirpe fantástica ha sido marginada y poco estudiada por la crítica tradicional de nuestro país, la cual ve el realismo como el rasgo que define a nuestra literatura, debido a ello, la literatura fantástica ha sido ubicada en la vertiente marginal de nuestra tradición literaria. En los últimos años, se ha despertado un interés por el estudio de lo fantástico en el Perú, lo cual es plausible ya que ayuda a conocer esta vertiente que merece ser estudiada y ligarla con los procesos sociales y políticos del país. Investigar cuáles son las causas de esta marginación es una tarea pendiente que se sugerirán al investigar los cuentos fantásticos de Ribeyro. En la presente tesis, se postula como hipótesis que los cuentos fantásticos de Ribeyro se pueden clasificar en cuatro ejes temáticos y que estos relatos presentan una crítica velada a la sociedad, así como a la idea de realidad. Para ello, en primer lugar, se determinará los cuentos de Ribeyro que se inscriben dentro del corpus de lo fantástico y se realizará una comparación entre lo fantástico y lo absurdo para evitar el error en el que han caído algunos críticos, debido a que no han diferenciado estos dos conceptos, lo cual los ha llevado a incluir cuentos realistas o absurdos dentro de lo fantástico. El presente estudio consta de tres capítulos. En el primero, se realizará una recensión de la crítica en torno a la producción fantástica de Ribeyro. Se ha agrupado los diversos estudios críticos en dos partes. La primera parte reunirá las opiniones de críticos que han analizado la narrativa fantástica de Ribeyro, pero sin ningún soporte de la teoría de lo fantástico, lo cual ha generado, a veces, ideas desacertadas en el análisis de los relatos e incluso en la inserción inadecuada de cuentos realistas dentro de lo fantástico. La siguiente parte analizará las propuestas de investigadores que analizaron 6 la vertiente fantástica de Ribeyro a partir de un soporte teórico que ha llevado a una tener una mejor perspectiva de lo fantástico en la obra ribeyriana. En el segundo capítulo, se realizará una revisión de las principales teorías sobre lo fantástico, dentro de las cuales se analizará las propuestas de Vax, Caillois, Todorov, Jackson y Ceserani. Luego, se procederá a analizar las ideas planteadas por críticos latinoamericanos como Bioy Casares, Barrenechea, Alazraki, Botton, Roas, Campra y Nieto. A partir de la visión de estos investigadores, se propondrán algunas condiciones de lo fantástico que servirán de base para el análisis de los relatos de Ribeyro. Además, se procederá a examinar las concepciones que el autor analizado tenía sobre lo fantástico, ideas expresadas básicamente en entrevistas. A partir de ello se procederá a plantear una clasificación de los cuentos fantásticos, los cuales serán agrupados en cuatro líneas temáticas. En el tercer y último capítulo, se analizará un cuento por cada línea temática propuesta, para conocer los rasgos de los cuentos fantásticos de Ribeyro. Tras esto se propondrán algunas conclusiones sobre la narrativa fantástica ribeyriana. Este trabajo ha sido el producto de varios años de esfuerzo y no se hubiese culminado sin las sugerencias y observaciones de mi asesor Agustín Prado Alvarado, para él va mi profundo agradecimiento; también agradezco infinitamente los consejos y apoyo de Moisés Sánchez Franco y Jim Anchante Arias. Además, doy gracias a mis padres, Nerio y Filomena, por el cariño y la educación que me brindaron. Especialmente, brindo mi agradecimiento a Nancy Guevara, por su amor y paciencia, y a mis hijos Camila y Leonardo, quienes son el motivo para continuar bregando en los días venideros. 7 CAPÍTULO I ESTADO DE LA CUESTIÓN: LA CRÍTICA SOBRE LOS CUENTOS FANTÁSTICOS DE RIBEYRO Los estudios críticos sobre los cuentos fantásticos de Ribeyro, hasta hace más de una década, eran exiguos y estaban constituidos por opiniones personales, es decir, eran una crítica impresionista, antes que juicios basados en estudios teóricos que examinen lo fantástico de manera reflexiva y objetiva. Sin embargo, en la última década, se ha manifestado un creciente interés por los cuentos fantásticos del autor de "Los gallinazos sin plumas", y ello se observa a partir de los artículos que examinan dicha producción con aportes de la teoría de lo fantástico. La narrativa corta, es decir, los cuentos de Ribeyro, se puede clasificar en dos grupos: la vertiente realista y la vertiente fantástica, si se toma como criterio taxonómico el mundo ficcional, que es el pertinente para nuestro análisis, ya que puede haber otros criterios de clasificación. Sobre la vertiente fantástica hay pocos estudios, los cuales muchas veces caen en inexactitudes al incorporar cuentos realistas, extraños o absurdos dentro de lo fantástico. En cuanto a la tendencia realista, los estudios críticos sobre ella abundan, por ello, no se abordará en la presente tesis, aunque se mencionará algunos textos para compararlos con la vertiente fantástica. Para estudiar los textos que analizan los cuentos fantásticos de Ribeyro, se ha visto conveniente agruparlos en dos tipos: aquellos que analizan los cuentos fantásticos sin base teórica de lo fantástico y aquellos que abordan los cuentos fantásticos mediante el uso de alguna teoría de lo fantástico. 8 1.1. LA CRÍTICA DE LOS CUENTOS FANTÁSTICOS DE RIBEYRO BAJO LA SOMBRA DE LA TEORÍA DE LO FANTÁSTICO En este apartado, se analizará y comentará las ideas de aquellos investigadores que han estudiado los cuentos fantásticos de Ribeyro sin utilizar alguna teoría de lo fantástico y que han brindado apreciaciones personales o se han basado en otras teorías para emitir opiniones, que algunas veces coinciden con los postulados teóricos de los estudiosos calificados sobre el tema. Se percibe, en algunos de ellos, un marcado apego crítico por lo realista y en otros un desinterés por los aportes teóricos sobre el tema. A pesar de ello, se puede rescatar las ideas importantes de los autores que se ha considerado en este apartado, tales como las influencias de Ribeyro en lo fantástico y las líneas temáticas de sus cuentos. Uno de los primeros críticos importantes en ocuparse de la obra de Ribeyro fue el alemán Wolfgang Luchting, quien además ha traducido algunos textos de nuestro autor a su lengua natal. Este investigador ha publicado tres libros, en los cuales aborda la obra ribeyriana: J. R. Ribeyro y sus dobles (1971), Pasos a desnivel (1972) y Estudiando a Julio Ramón Ribeyro (1988). En el primer texto mencionado, aunque se centra en el personaje marginal, el "outsider", Luchting menciona que en Cuentos de circunstancias se encuentra por primera vez el tipo de cuento fantástico-alegórico, como "La insignia", "Doblaje", "El tonel de aceite" y quizás incluso "Scorpio". Esta línea se prolonga -continúa el crítico alemán-en "Por las azoteas" y en "Fénix"; sobre este último relato señala que lo fantástico se presenta en un grado mínimo y sería más preciso el uso del término lo inverosímil. Además, sostiene que Ribeyro en sus cuentos fantásticos o "fantastizantes" utiliza la técnica de la muda o el salto cualitativo, pues se inician con hechos sencillos y verosímiles para crecer y concluir en situaciones 9 cómicas o grotescas. Asimismo, asevera que estos cuentos fantásticos tienen influencia de Cortázar, Borges y García Márquez, pero plantea que Ribeyro apenas toca las teclas del piano fantástico y solo en "Doblaje" lo irreal usurpa el territorio de lo real, de lo probable (17). Sobre "La insignia", indica que "es una parábola sobre el compromiso político" (238) y que el protagonista, al igual que en sus cuentos realistas, es un marginal. Este texto de Luchting, se centra básicamente en el tema de la marginalidad, a través del "outsider", y menciona de manera tangencial los cuentos fantásticos, aunque se percibe la duda del investigador en cuanto a la determinación de los cuentos fantásticos. Lo interesante de este texto es que se puede hallar una propuesta que será una constante en la crítica sobre lo fantástico en Ribeyro; esta es la consideración de "La insignia" como cuento fantástico, idea que será repetida por otros críticos sin que esta sea problematizada, y con la que estamos en desacuerdo, pues dicho relato se inscribe dentro de la vertiente realista de carácter absurdo. Además, entre los cuentos que menciona el peruanista alemán, solo "Doblaje" es realmente un cuento fantástico; los demás relatos aludidos no cumplen con los requisitos para serlo. Esto se debe a la falta de manejo de una teoría de lo fantástico y a la importancia que el autor le da a los cuentos realistas y a los temas sociales. El editor Milla Batres fue el primero en publicar la obra cuentística completa de Ribeyro en cuatro tomos, la cual comprendía los relatos publicados desde 1952 hasta 1992. En el primer tomo, se halla el prólogo de Wáshington Delgado, el cual lleva el título "Fantasía y realidad en la obra de Ribeyro" (1973). Delgado señala la importancia de la obra de Ribeyro y lo califica como "el iniciador de la narrativa peruana de hoy" (XI). Luego, plantea los tres aportes más importantes de Ribeyro a la literatura peruana. Primero, menciona que el autor de "Silvio en El Rosedal" realizó una apertura hacia un mundo de fantasía, provenientes de Kafka y Borges. El segundo aporte es la preferencia por los temas urbanos y la inclusión de personajes de la pequeña burguesía. El tercer aporte es la composición psicológica de los personajes, que Ribeyro diseña con cuidado y profundidad. Con respecto al primer aporte, el cual nos interesa, el poeta reconoce la influencia de Kafka y Borges en los cuentos fantásticos de Ribeyro, pero a los cuales nuestro autor "enriquece con notas de ironía triste, de pesimismo melancólico que le dan a esta fantasía cosmopolita y abstracta un aire hondamente personal" (XII). Debido a la brevedad del prólogo, el crítico solo menciona dos cuentos como ejemplo de lo fantástico: "La insignia" y "Ridder y el pisapapeles". Y señala que a diferencia de la pureza extrahumana de Borges y el sentido religioso de Kafka, la fantasía ribeyriana es opresora y angustiosa, cualidades instaladas en hechos que, a pesar de ser arbitrarios y alucinantes, se caracterizan por ser vulgares o triviales, como los que ocurren en sus cuentos realistas (XII). Sobre "La insignia", menciona que es, quizás, el cuento más importante de su faceta fantástica, pero que, pese al predominio de la visión fantástica y absurda, presenta el mismo mundo banal de sus cuentos realistas, aunado al pesimismo que también está presente en "Ridder y el pisapapeles". Un cuestionamiento al texto de Wáshington Delgado es que no utiliza ni hace referencia a alguna teoría de lo fantástico y, por ello, considera también a "La insignia" como perteneciente a dicha vertiente. A pesar de ello, no se puede escatimar al crítico el reconocimiento de la influencia de Kafka y Borges en Ribeyro, aunque no la explica de manera detallada. Un intento de clasificación de la narrativa corta de Ribeyro fue realizado por Luis Fernando Vidal en "Ribeyro y los espejos repetidos" (1975). Este investigador clasificó los cuentos en dos vertientes: la configurativa (invención y evocación) y la desviatoria (ficción). Esta clasificación se basa en la propuesta teórica de Miroslav Cervenka en el artículo "La obra literaria como símbolo" (1970), el cual se enfoca en la personalidad del autor como eje articulador en la composición literaria. El investigador establece que los cuentos de la tendencia configurativa muestran una visión que compromete la realidad de nuestro país y se desarrollan en espacios citadinos o provincianos del Perú; mientras que en la tendencia desviatoria se muestra una realidad ajena a la nuestra, en la cual Ribeyro se instala en el ámbito de la ficción pura o de lo fantástico (79). Los cuentos de esta vertiente desviatoria ocurren en Europa, generalmente, y presentan una atmósfera enrarecida o insólita, que instalan al lector en una lejanía contemplativa donde la influencia de Kafka y Borges son visibles 4 . Cada una de estas vertientes manifiesta una intención y una posición distintas del autor sobre el hecho literario y Vidal se inclina y defiende la primera tendencia, la configurativa, ya que, según su parecer, es de denuncia, de testimonio, es decir, de compromiso social; y por ello, realiza una crítica a la tendencia desviatoria -el nombre dado por el crítico no es gratuito-, ya que es lúdica y no cumple la intención enriquecedora del espíritu que debe tener la literatura, pues esta vertiente se desvía de la problemática social. En resumen, la crítica de Vidal es biografista, estilística y con un marcado análisis de sesgo social, partidaria de la literatura comprometida, que no es negativa, pero cuya mirada parcializada desfavorece la producción literaria que no presenta contenido, temática o denuncia sociales, como en apariencia no poseen los cuentos fantásticos y absurdos de Ribeyro. El crítico desmerece la vertiente desviatoria, ya que no enriquece el espíritu, para exaltar la vertiente configurativa, pues se vincula a los problemas sociales del Perú. Esta postura niega la posibilidad de apreciar la riqueza de los cuentos de la segunda tendencia, la desviatoria, que también muestran una crítica a 4 Fernando Vidal cita a Wáshington Delgado para señalar estas influencias. 12 la sociedad e incluso a la idea de realidad que tenemos. Pero lo importante es señalar que en esta tendencia, el investigador incluye cuentos fantásticos, absurdos y otros netamente realistas 5 , que no muestran temas de carácter social de manera fehaciente; así se observa que Vidal presenta una mirada sesgada, al no notar los distintos matices cualitativos o temáticos de los cuentos que incluye en la vertiente desviatoria, que aparentemente no reflejan la realidad social peruana. El intento de clasificar los cuentos de Ribeyro por este crítico es encomiable, pero no es objetivo exaltar una tendencia y denigrar la otra, solo por el hecho de no presentar un contenido social. Además, no es convincente colocar en la vertiente desviatoria, como cajón de sastre, todos los cuentos que no muestren la realidad social de nuestro país. Esta es una de las primeras propuestas que intenta clasificar los cuentos de Ribeyro; no se centra en lo fantástico, pero permite observar cómo se privilegia la producción realista de Ribeyro. A pesar de que el investigador coloca en su bibliografía la Introducción a la literatura fantástica de Todorov, no se percibe de manera fehaciente la utilización de su teoría a la hora de realizar la clasificación de los cuentos, lo cual hubiese sido productivo y gravitante en su artículo, por ello, se incluye su estudio en este apartado. José Miguel Oviedo, en su artículo "La lección de Ribeyro" (1984), menciona que este autor es un escritor tradicional, cuya obra cuentística evoca clásicos del siglo XIX como Stendhal, Balzac, Maupassant, Flaubert, Chejov y Gogol, opinión dicha a manera de exaltación. El crítico reconoce que, paralela a su producción documental (realista), Ribeyro cultiva una vertiente fantástica, en la cual incluye los cuentos "Doblaje", "La insignia", "La molicie" y "Ridder y el pisapapeles"; en ellos se observa el influjo de Kafka, Arreola y Borges. Pero reconoce que lo sustantivo en Ribeyro no es la descripción social ni la dimensión sobrenatural, sino el tono melancólico y escéptico de sus cuentos, género al cual ha contribuido al convertirlo en un género mayor. A partir de ello, se aprecia que Oviedo realiza una clasificación de los cuentos, pero lo hace de manera rápida sin ningún sustento teórico, y por ello, incluye cuentos como "La insignia" y "La molicie" en la vertiente fantástica. Miguel Gutiérrez, novelista peruano, en su libro La Generación del 50. Un mundo dividido (1987) señala la importancia de los narradores de dicha época, pues realizaron dos hazañas: modernizaron el cuento y crearon la novela moderna de nuestro país (1987: 85). Luego, resalta la figura de Julio Ramón Ribeyro como el mayor narrador de la Generación del 50 y agrega que el autor estudiado debe aparecer al lado de otros narradores del continente, como Borges, Rulfo, Cortázar, Onetti y García Márquez (1987: 138). El novelista presenta, en su libro, un análisis con una acentuada perspectiva marxista. Para el investigador, lo fantástico presenta como rasgos la ambigüedad espacio-temporal y la perplejidad cognitiva; y sobre la narrativa fantástica menciona "que ha sido una línea secundaria en el desarrollo de la narrativa peruana de acendrada vocación realista. En la década del 50, y sobre todo en el primer lustro, esta línea alcanzó un relativo auge, que como ya lo hemos dicho en el apartado anterior, fue el equivalente a la poesía pura" (1987: 99). Para el presente estudio, es cierto lo que el investigador menciona sobre el predominio del realismo en nuestra narrativa, pero plantear que la narrativa fantástica es equivalente a la poesía pura es una visión equivocada y sesgada, pues lo fantástico no implica una omisión de los problemas 14 sociales o políticos de la sociedad, ya que hay muchos relatos fantásticos que incorporan una visión crítica de realidad social. Gutiérrez menciona que hubo un relativo auge de la narrativa fantástica al inicio del 50, pero esta no fue constante ni abundante y muchos de los autores optaron por esta tendencia narrativa como "ejercicios de estilo y terapia del lenguaje influidos por Borges, Cortázar y Arreola" (100) y no por una concepción irracionalista de la realidad. A pesar de esta poca importancia que le brinda a la tendencia fantástica, el crítico plantea tres modalidades de lo fantástico: la primera que corresponde estrictamente al código de la narrativa fantástica (Buendía, León Herrera, Ribeyro y Adolph); la segunda modalidad se relaciona con lo real maravilloso (Durand y Rivera Martínez) y la tercera que está conformada por el relato lúdico y/o filosófico-moral (Loayza y Mejía Valera). Luego, afirma que la vertiente fantástica en nuestro país no ha alcanzado la calidad ni tampoco ha instaurado una tradición como en Argentina, pues esta ha sido secundaria, pero importante para la "limpieza de la prosa de ficción de la narrativa peruana" (100) y concluye que Ribeyro es el gran maestro y artífice del cuento fantástico del Perú. Lamentablemente, en el apartado en el cual aborda la obra de Ribeyro se centra en la concepción ideológica y filosófica del autor sobre la realidad y sus personajes, y no analiza ni explica su afirmación, e incluso plantea que por ser poca la cantidad de cuentos fantásticos, a pesar de su calidad, no es significativa la clasificación, según la percepción de la realidad, entre cuentos fantásticos y realistas. Se observa que el crítico prioriza la tendencia realista de Ribeyro en detrimento de su producción fantástica, porque es poco significativa. Es obvio que esta mirada está muy influida por la concepción ideológica de Gutiérrez y presenta la misma intención que Fernando Vidal 6 : la de desmerecer o subestimar los relatos fantásticos. Su lectura, a partir de una óptica realista social, le quita el valor a este tipo de narrativa, a pesar de que señala la importancia de Ribeyro en la vertiente fantástica de la narrativa peruana. Sin embargo, un aporte a rescatar es su propuesta de clasificación de lo fantástico en la década del 50. En los dos últimos capítulos de su libro Cambio social y constantes humanas. La narrativa corta de Ribeyro (1991), el peruanista escocés James Higgins realiza un estudio de los cuentos fantásticos de nuestro autor. En el penúltimo capítulo titulado "La vida domesticada", señala que "La insignia" es un cuento fantástico, semejante a los cultivados por Borges y Cortázar (129). Argumenta que este relato muestra la necesidad del hombre de pertenecer a un grupo frente a su incapacidad para asumir una existencia independiente; además el investigador reconoce el tema del problema de la incomunicación entre los miembros de dicha secta, por lo que el relato es una parodia de las sociedades secretas. Asimismo, indica que el relato se puede interpretar como una metáfora de la vida social (129). A manera de crítica, se puede plantear que el investigador escocés no explica ni argumenta por qué este cuento se inserta en la categoría de lo fantástico. Luego en el capítulo final del libro, "Un sereno escepticismo", Higgins se encarga de estudiar los cuentos fantásticos de Ribeyro y en ellos observa la influencia de Borges, pues sostiene que estos relatos se insertan en el territorio de lo metafísico. Subraya, sobre todo, el escepticismo presente en estas narraciones y asevera que la poética ribeyriana plantea que para el hombre es imposible conocer la realidad: 6 Fernando Vidal (1975), también en su clasificación, desmerece la vertiente fantástica de Ribeyro por no abordar temas sociales. Un área importante de la narrativa de Ribeyro consta de una serie de cuentos fantásticos que nos llevan al terreno de lo metafísico de una manera que recuerda a Borges. Tales relatos postulan la existencia de fenómenos que no encajan con la lógica cotidiana y plantean enigmas insolubles, los cuales son emblemáticos de la inescrutabilidad de la vida. Lo que se da a entender es que la vida rebasa las filosofías que los hombres han creado para explicarla y que, en última instancia, el mundo se resiste a ser comprendido. (53) A lo largo del capítulo, el investigador discurre sobre los cuentos "Demetrio", "Doblaje", "Ridder y el pisapapeles", "Sobre las olas" y "Silvio en El Rosedal". En la esta lista, los tres primeros cuentos son netamente fantásticos, pero no estamos de acuerdo con la inclusión de los dos últimos, pues tanto en "Sobre las olas" y "Silvio en El Rosedal" no se presenta el hecho sobrenatural que transgreda la realidad. Tras resumir "Demetrio", el crítico remarca el escepticismo que el narrador pretende anular a partir de la comprobación de los hechos realizados por Demetrio luego de su muerte y que han sido contados en su diario. La duda no logra disiparse al final, pues nunca se sabrá si es realmente Demetrio quien ha llegado a las doce de la noche y esto es, para el crítico, "una metáfora de la condición del hombre en un mundo que frustra todo intento de comprenderlo" (155). Sobre "Doblaje", luego de resumir el argumento, afirma que el relato presenta una explicación, pero que es contraria a la lógica cotidiana y a la lógica de la narración interna, por ello, es doblemente ilógico y, por lo tanto, sostiene que en la vida hay fenómenos que nos hace dudar de nuestro concepto de mundo (157) ; por lo que, otra vez se remarca el escepticismo de Ribeyro. En "Ridder y el pisapapeles", el crítico escocés resalta la anticipación del desenlace del cuento, pues el mundo ficticio creado en las obras literarias de Ridder, en las cuales se rompen las coordenadas espacio-temporales, se trasvasa al mundo real 17 cuando el narrador queda sorprendido con la presencia de su pisapapeles, perdido años atrás, y que ahora estaba en la casa de Ridder, quien le brinda una explicación que sume al narrador en la perplejidad. Nuevamente, el crítico incide en el escepticismo al mencionar que "el narrador refleja la confusa incertidumbre del hombre ante un mundo desconcertante" (1991: 159). En "Sobre las olas", el crítico halla que el relato está construido a partir del paralelismo y la antítesis del destino final de dos personas y que esto reflejaría el carácter contradictorio y caprichoso de la vida. El relato, a nuestro parecer, no presenta ningún hecho sobrenatural, pero el crítico resalta el rasgo contradictorio e imprevisible del mundo y por ello incomprensible, y para él este cuento muestra el sinsentido de la vida, es decir, refleja el escepticismo de Ribeyro. Para Higgins, el cuento que revela fehacientemente esta cosmovisión es "Silvio en El Rosedal". En el relato, el protagonista busca el sentido de su existencia en el mensaje cifrado que supuestamente está oculto en el rosedal, tras una serie de intentos frustrados, fracasa, pero le hacen tomar conciencia de que la vida no debe tener un sentido para ser soportable y satisfactoria. El investigador indica que Silvio busca el sentido en un elemento externo, proyecta su mundo interno en el jardín. Señala además el carácter determinista de Silvio, pues ha llevado una vida impuesta por otros. El investigador no ve aquí la influencia de Kafka, pero sí nota el eco de Borges, pues el narrador menciona que el rosedal es una especie de laberinto. Luego, siguiendo algunas ideas de Efraín Kristal, le da al cuento una interpretación biográfica, ya que realiza un paralelismo entre Silvio y el propio Ribeyro. Aunque menciona que sería caer en simplismo al realizar este tipo de interpretación, el investigador continúa con este análisis. 18 A partir del análisis, podemos percatarnos de que Higgins se centra en el tema del escepticismo y no enfoca otros temas en su análisis de los cuentos fantásticos de Ribeyro, además de que su análisis termina recurriendo a una interpretación biografista. Por último, no utiliza ninguna teoría de lo fantástico al respecto y aborda estos cuentos a partir de una visión mimético-realista. En la introducción de la antología de cuentos de Ribeyro realizada para la Colección Austral, el estudioso Ángel Esteban (1998) hace referencia a los cuentos fantásticos de nuestro autor e inserta dentro de este rubro los relatos "Demetrio", "Doblaje" y "Silvio en El Rosedal". Y aunque también está presente en su antología el cuento "Nuit caprense cirius illuminata", este no es considerado como cuento fantástico. El investigador sostiene que los cuentos fantásticos de Ribeyro no son un simple divertimento lúdico, sino que presentan un sentido metafísico y existencial, que revelan un marcado escepticismo que también se puede hallar en algunos cuentos de Borges (35). Nuevamente, se aprecia que "Silvio en El Rosedal" es considerado un cuento fantástico y el investigador le dedica varias líneas al escepticismo como rasgo fundamental de dicho cuento. Líneas abajo, el autor menciona la impronta de Kafka, Borges, Monterroso y Arreola en la obra de Ribeyro, sobre todo en los cuentos relacionados con lo inverosímil y lo ilógico, y en ningún momento se observa la utilización de alguna teoría de lo fantástico para sustentar sus afirmaciones. El crítico Peter Elmore ha escrito un texto importante en la bibliografía ribeyriana, se trata de El perfil de la palabra. La obra de Julio Ramón Ribeyro (2002) , en el cual aborda de manera íntegra todos los géneros que nuestro autor cultivó. En 19 dicho texto ensayístico, el estudioso analiza cada libro de cuentos y al hablar de estos reconoce la notable influencia de Kafka en los relatos fantásticos de Ribeyro. Elmore sostiene que en Cuentos de circunstancias se presentan tres vertientes: el realismo social, la línea autobiográfica y la última que muestra una desrealización de las prácticas sociales y públicas mediante el código fantástico y el régimen del humor a través del juego (54). Dentro de la tercera vertiente, incluye a "La insignia" como texto fantástico, que además incluye el humor, y dice el crítico que la historia es contraria a la verosimilitud absoluta, pues los sucesos extraños de la anécdota "no caben del todo al interior de lo socialmente posible" (54). Menciona el parentesco de este cuento con los apólogos de Kafka y la sátira casi surreal de Gogol, además de su filiación con algunos cuentos latinoamericanos de autores como Borges y Arreola. El crítico plantea de manera directa el carácter fantástico de "La insignia", aunque a nuestro parecer los hechos narrados en dicho relato son posibles y el investigador reconoce que "[e]s el absurdo, ese escándalo de la lógica y la moral, lo que funciona como motor de las acciones de 'La insignia'. A partir de él, el orden y el sentido son sometidos a un escrutinio irónico, distanciador" (55). Lo que se configura, como se ha dicho, en "La insignia" no es lo fantástico, sino lo absurdo. Luego, al comentar "La molicie", indica que es un cuento en el cual la hipérbole y la prosopopeya le otorgan una densidad fantástica y construyen "una realidad inquietante paralela a la de la experiencia cotidiana" (56). Además, señala que el relato presenta la misma atmósfera de "Casa tomada" de Cortázar. A partir de esto, se deduce que el crítico sugiere este cuento como fantástico, pero no profundiza en su análisis, y según la propuesta que se realizará posteriormente dicho relato es una alegoría de la modorra veraniega que el narrador trabaja de manera eficiente, es decir, lo presentado 20 en el cuento es la personificación del calor veraniego que el narrador trabaja de manera eficaz y fluida, pero en ningún momento se observa el hecho fantástico ni la sensación de extrañeza de los personajes. Sobre "Doblaje", reconoce su estirpe fantástica por el tema del doble, pero no explica mucho y la califica como anécdota sobrenatural con rasgos humorísticos; por ello, relaciona el cuento más a la obra de Bioy Casares que a la de Cortázar. Otro cuento fantástico al que alude es "El libro en blanco" y señala la presencia del tópico del talismán, tema recurrente en la literatura fantástica, además sostiene que en el libro confluye el objeto como joya de la escritura y como fetiche de la desgracia. Un dato importante de resaltar es que Elmore dedica unas pocas líneas a los cuentos fantásticos y se explaya en cambio en los cuentos realistas, a pesar de que él mismo reconoce el papel de lo fantástico, ya que este ataca "las premisas racionalistas y seculares que sostienen la noción de realidad moderna" (58). Sobre "Ridder y el pisapapeles" propone que es un divertimento fantástico, único de este tipo en el libro Los cautivos, y plantea que las semejanzas entre los espacios del Perú y Bélgica son un anticipo del final, pero no ahonda más en el relato. Al analizar los cuentos de El próximo mes nivelo, Elmore no menciona en ningún momento el relato "Los jacarandás" que es un cuento fantástico y uno de los mejores del libro, lo cual es sintomático. Al estudiar el volumen de cuentos Silvio en el Rosedal, dedica unas pocas líneas a "Demetrio" y a "El carrusel". Sobre el primero, reconoce que es el único cuento fantástico del libro y sobre el segundo, que es el único cuento lúdico y experimental. Plantea que estos cuentos son divertimentos narrativos que sugieren que el verbo o el lenguaje engendran el mundo, pues el orden de los signos crea o anuncia la realidad 21 (2002: 206). Elmore no reconoce que "El carrusel" es también un cuento fantástico a la vez que lúdico. Al analizar Solo para fumadores, otra vez el investigador se centra en los cuentos de índole realista, pero dedica un poco más de una página a "Nuit caprense cirius illuminata" y soslaya cualquier comentario sobre "Escenas de caza" que ni siquiera menciona como fantástico. Sobre el primer cuento mencionado, "Nuit caprense cirius illuminata", que califica como fantástico, dice que presenta el cronotopo del encuentro, en términos de Bakthin, pero que está atenuado por la vacilación o la incertidumbre, característicos del género fantástico. Además de que encuentra una relación de este cuento con algunos relatos de Henry James. En síntesis, Elmore trata de identificar los cuentos fantásticos de Ribeyro, pero no menciona a ningún teórico de lo fantástico a lo largo del libro, esto lo lleva a afirmar que "La insignia" es un cuento fantástico, además de que no menciona a otros que sí entran en esta categoría y prefiere detenerse en los cuentos de raigambre realista. El investigador menciona en su bibliografía solo a Todorov como único teórico de lo fantástico, por ello, se colige que ha utilizado su teoría para identificar los cuentos fantásticos de Ribeyro, pero no se percibe un análisis minucioso a partir de las ideas del teórico búlgaro-francés, pues apenas dedica algunas líneas a los cuentos de corte fantástico; por ello, se ha ubicado sus propuestas en este apartado. Ricardo González Vigil señala en el artículo periodístico "En clave fantástica" (2007) que, ya desde los primeros relatos, recuperados por Jorge Coaguila, Ribeyro se sintió atraído por lo fantástico e indica que esta atracción se percibe en el relato "La 22 careta" 7 y otros de esta serie. El crítico acierta al mencionar el magisterio evidente de Kafka en estos relatos iniciales, en los cuales se combina lo absurdo y lo fantástico. De esta época, también son los cuentos "La insignia", "Demetrio" y "Doblaje", a los cuales considera como fantásticos al igual que "El libro en blanco", "Los jacarandás", "Ridder y el pisapapeles" (de una época posterior) y sugiere que "Silvio en El Rosedal" tendría una explicación fantástica. El investigador también realiza un contraste entre Borges y Ribeyro sobre el tipo de fantástico que cultivan y señala que el primero presenta una tendencia metafísica y especulativa, mientras que la del segundo es psicológica y vivencial, tal como se aprecia en los relatos "Los jacarandás" y "Demetrio". Y siguiendo a la crítica anterior, el investigador considera a "La insignia" como un cuento fantástico al afirmar lo siguiente: En "La insignia", Ribeyro extrema lo insólito hasta llevarlo al salto cualitativo de resultar imposible: el protagonista llega a presidir una institución ignorando todo de ella como en el primer día en que, sin buscarlo, lo integraron a ella (lo cual resulta un estupendo simbolismo de cómo las personas, desde que nacemos, actuamos imitando lo que vemos a nuestro alrededor, sin saber nunca cabalmente de dónde venimos, por qué existimos, etc.). (7) Según nuestro parecer, González Vigil confunde lo insólito (lo extraño) con lo fantástico, pues lo que le acontece al protagonista de "La insignia" no es un hecho imposible, y la realidad efectiva muestra la posibilidad de ocurrencia de muchos de estos casos extraños o absurdos. En cambio, lo fantástico es lo imposible, es la intrusión de lo sobrenatural que transgrede las reglas del mundo real efectivo y ello no se encuentra en "La insignia". En resumen, este cuento se inscribe dentro de lo extraño o 7 González Vigil comete un error al mencionar que el protagonista de "La careta" se coloca una máscara de burro para ingresar a la fiesta, pues lo que realmente hace es pintarse la cara con bermellón. 23 para ser más preciso dentro de lo absurdo. Otra afirmación no tratada a profundidad por la brevedad del espacio es la que el crítico alude sobre "Silvio en El Rosedal", sobre el cual dice que permitiría tener "hasta una explicación fantástica". Discrepamos con esta idea vertida sobre "Silvio en El Rosedal", ya que es un cuento realista y en el cual lo fantástico no está presente, pero sí se observa ciertos elementos kafkianos y existencialistas. No hallamos en este artículo de González Vigil alusión a alguna teoría de lo fantástico y otra vez encontramos a "La insignia" y "Silvio en El Rosedal" como cuentos fantásticos, lo cual no es acertado. En el libro Cuentos. Julio Ramón Ribeyro (2008) , Crisanto Pérez Esáin realiza un estudio introductorio de la obra cuentística de nuestro escritor. Y en el breve apartado "El camino de lo fantástico" incluye en esta categoría los cuentos "La máscara" (sic) 8 , "Doblaje", "El libro en blanco" y "La insignia" y habla brevemente sobre ellos. El crítico señala el gusto de Ribeyro por lo fantástico antes que por el neorrealismo urbano en sus primeros cuentos, los cuales no fueron incluidos en las primeras ediciones de La palabra del mudo. Para el investigador, lo fantástico se presenta en el eje creado por la oposición entre lo ordinario y lo extraordinario. Y esto se presenta en el cuento "La máscara", pero debemos advertir que aquí el autor del libro comete varios errores: primero, el cuento se llama "La careta"; segundo, el protagonista no se consigue una máscara, sino que se pinta la cara; y por último, el hecho fantástico no se presenta en el relato, pues, si recordamos, el protagonista se pinta la cara y finge una sonrisa, pero al rato se le entumece, y al momento de sacarse las caretas para mostrar la identidad del poseedor, le cortan el rostro para quitarle la supuesta careta. El crítico señala que presenta un tono de fábula. La historia en sí es truculenta, pero no es 8 El crítico comete un error, pues el cuento se titula "La careta". 24 imposible en su realización. A nuestro parecer, este cuento más que pertenecer a lo fantástico se vincula con lo grotesco. Sobre "Doblaje", opina que el cuento relata la comprobación literaria del supuesto teórico de que toda persona tiene un doble. En cambio, sobre "El libro en blanco" sostiene que se presenta la integración de lo extraordinario en la realidad; pero, al opinar sobre este relato, Pérez Esáin comete un craso error, pues asume que el narrador-protagonista del cuento es Ribeyro. Un acierto de este investigador es la inserción del cuento en lo fantástico y su relación con la escritura a través del libro. Es interesante lo que menciona sobre esto, pues el libro en blanco es la negación de la escritura, es decir, de la literatura y también de la propia existencia. El crítico español encuentra que lo fantástico en "El libro en blanco" es una manera de explicar la realidad, aunque resulta extraordinaria; además de que el cuento relaciona la escritura y la vida. El último cuento del que habla es "La insignia"; de este dice que el efecto de lo fantástico se logra mediante la supresión de información y que esta permite la interpretación fantástica, pero no explica claramente este punto. Por último, señala que los cuentos fantásticos de Ribeyro se caracterizan por su banalidad y el carácter cotidiano, que lo diferencian de otros escritores del realismo mágico (67). Se puede afirmar que el texto de Pérez Esáin, pese a ser un estudio introductorio, carece de rigurosidad debido a los errores en que incurre; además este estudioso no hace ninguna alusión a algún texto teórico sobre lo fantástico, lo cual le hubiera ayudado en su análisis. En la tesis de licenciatura, La obra cuentística de Julio Ramón Ribeyro (2008), Magdaléna Tomanová analiza la narrativa corta de Ribeyro y dedica un poco más de tres páginas a los cuentos fantásticos de nuestro autor; y sobre estos se aventura a decir 25 que no alcanzan tanta perfección (30), pero más que argumentar esta idea hace un resumen de los cuentos y un breve comentario poco trascendente. Además, menciona que "Ribeyro encaja al lector en una situación insegura y le hace dudar acerca de la realidad y la lógica" (30). En su lista de cuentos fantásticos aparecen "La insignia", "Doblaje", "Demetrio", "Ridder y el pisapapeles" y "Silvio en el Rosedal". La investigadora checa no menciona otros relatos y sus opiniones vertidas se quedan en la superficialidad, pues plantea que los cuentos fantásticos ribeyrianos siguen la línea de los cuentos fantásticos de la literatura fantástica hispanoamericana y repiten argumentos ya tratados por otros autores y solo con "Silvio en El Rosedal", Ribeyro alcanza otra dimensión (33). No se puede negar la calidad del último cuento mencionado, pero la autora del texto no explica por qué considera a este cuento como fantástico y no justifica su opinión sobre la genuinidad de este relato. Y en las conclusiones de su trabajo reitera la misma idea de que los cuentos fantásticos ribeyrianos son curiosos, pero no aportan nada nuevo y considera que "Silvio en El Rosedal" como el más conocido y valorado, a pesar de que en este predomina lo realista sobre lo fantástico (35). A partir de nuestro análisis, se concluye que la autora no ha investigado sobre las diversas teorías de lo fantástico y eso se evidencia en la sucinta bibliografía empleada en su tesis de licenciatura y en la cual no incluye ningún texto teórico sobre lo fantástico, lo cual habría ayudado a un mejor estudio de dichos cuentos. El narrador y crítico José Güich, en su artículo "Notas sobre la vertiente fantástica en la narrativa de Julio Ramón Ribeyro" (2009), aparecido en la revista Lienzo 30, señala el poco interés que ha mostrado la crítica por la veta fantástica de Ribeyro. El investigador basa su artículo en las ideas propuestas en la Antología del cuento fantástico peruano (1977) de Harry Belevan, quien incorporó en su selección 26 tres relatos que son analizados en el texto. La visión que presenta Güich realmente no es novedosa y sus comentarios se dedican a realizar un resumen de los cuentos con algunos aportes críticos. A través de la bibliografía consignada, se constata que, aparte del mencionado Harry Belevan, incluye a Juana Martínez Gómez como base para su propuesta crítica, por lo que su artículo no presenta mucha profundidad teórica. En dicho texto, el investigador analiza los tres cuentos seleccionados por Belevan en su antología: "Doblaje", "Ridder y el pisapapeles" y "Los jacarandás". Se dedica a realizar comentarios mientras resume los cuentos, y menciona los elementos fantásticos de cada uno de ellos: la presencia del doble en "Doblaje"; el quiebre de la continuidad del espacio y del tiempo en "Ridder y el pisapapeles"; y la ambigüedad sobre la identidad de miss Evans, que sugerirían el desdoblamiento de su personalidad o el retorno de la mujer muerta en "Los jacarandás". Güich analiza los cuentos fantásticos desde su perspectiva de narrador, pero le falta profundidad teórica de lo fantástico y un diálogo con la crítica anterior, a pesar de que esta ha crecido en los últimos años; esto se demuestra en el hecho de que no menciona los aportes críticos de otros investigadores que han trabajado los cuentos fantásticos de Julio Ramón Ribeyro y su artículo presenta solo comentarios que tienen como fin difundir más que profundizar en el tema. El catedrático e investigador sanmarquino Antonio González Montes realiza en Ribeyro: El arte de narrar y el placer de escribir (2010) un estudio narratológico de los dos primeros libros de cuentos: Los gallinazos sin plumas y Cuentos de circunstancias. Con respecto a este último, menciona que la edición de 1994 incorpora dos cuentos que no aparecían en la de 1958; se trata de "La molicie" y "El libro en blanco", lo cual es un dato interesante, pues con esto Cuentos de circunstancias concentra la mayor cantidad 27 de relatos fantásticos y extraños (relacionados con lo absurdo) 9 , que lo distinguen de Los gallinazos sin plumas, libro de carácter básicamente realista. En palabras del crítico, se presenta "la alternancia entre realismo y fantasía" (88), que se debió a un criterio temático del autor. Solo se mencionará los comentarios que el investigador realiza sobre los cuentos fantásticos. Con respecto a "La insignia", González Montes, siguiendo a la crítica tradicional, asiente la pertenencia de este cuento a la vertiente fantástica sin cuestionarlo y centra su análisis en el tema del rol de los signos en la sociedad a partir del papel que desempeña la insignia en el relato. Sobre "Doblaje" sostiene que la historia podría calificarse de fantástica por el tema del doble. Líneas más abajo, luego de comentar los hechos del relato, concluye que "este texto se ha considerado como un cuento fantástico, aunque se trata de una fantasía muy sutil, desarrollada sobre todo como una experiencia intelectual" (101). Además, apoya la idea de Giovanna Minardi de clasificar a "Doblaje" como "cuento gnoseológico" debido a que es importante el saber o aprendizaje que obtiene el personaje de los hechos. "El libro en blanco" también es asumido por el crítico como cuento fantástico por su relación con lo misterioso. El investigador enfatiza la importancia del libro como objeto trascendental en el desarrollo del cuento, como en "La botella de chicha" y "La insignia". Resalta la relación causal entre la posesión del libro y la ocurrencia de desgracias. Luego, el autor sostiene que "La molicie" es un cuento alegórico sobre la lucha del ser humano contra las fuerzas de la naturaleza y que recuerda a la atmósfera de "Casa tomada" de Cortázar; además indica la importancia de la prosopopeya como figura esencial del cuento. 9 Los cuentos fantásticos son "Doblaje" y "El libro en blanco"; mientras que los cuentos que se insertan dentro de lo absurdo o extraño son "La insignia" y "La molicie". 28 El enfoque de González Montes es básicamente narratológico y busca develar la estructura de los cuentos, apoyado de comentarios sobre el contenido de los mismos. Y debido a que analiza dos libros, Los gallinazos sin plumas y Cuentos de circunstancias, el investigador no se explaya en sus comentarios, y al realizar su análisis de los cuentos fantásticos de Ribeyro no problematiza lo fantástico ni ensaya una definición del término, asimismo, no presenta ninguna referencia teórica sobre lo fantástico, teoría que hubiera enriquecido sus análisis. En el año 2014, González Montes publicó otro libro de ensayo, centrado en el cuentista limeño, titulado Julio Ramón Ribeyro: el mundo de la literatura. En el primer capítulo, realiza un comentario de los primeros cuentos de Ribeyro, los cuales fueron publicados en periódicos y revistas. En dicho apartado, menciona que "La huella", "El cuarto sin numerar", "La careta" y "La encrucijada" son cuentos fantásticos. Sobre "La huella", señala que este cuento demuestra la predilección de Ribeyro por el relato fantástico o de misterio, sin embargo, este relato le parece artificioso y no muy verosímil, aunque es válido para un joven escritor en búsqueda de temas; por lo tanto, según se lee en entrelíneas, es la impericia juvenil de Ribeyro lo que determinó la poca verosimilitud de dicha narración. "El cuarto sin numerar" es catalogado por el crítico como un cuento fantástico y de misterio, e indica que el recorrido del narradorpersonaje puede ser visto como un "viaje hacia el origen". Por otro lado, el relato "La careta" es considerado por el investigador como un cuento perteneciente a la vertiente fantástica, al cual el autor ha sabido darle la verosimilitud adecuada que produce la identificación del lector con la desgracia del personaje. Sobre "La encrucijada" menciona que participa del clima fantástico, pero lo diferencia el sentido alegórico y el propósito filosófico, ya que busca ejemplificar el sentido o sinsentido de la existencia humana (28). Este relato es calificado como Coaguila señala luego que cuatro de los seis cuentos iniciales rescatados de revistas son fantásticos: "La huella", "El cuarto sin numerar", "La careta" y "La encrucijada" y agrega que el valor de estos cuentos es más histórico que literario (36). Y con respecto a "Doblaje", utiliza otra vez el término absurdo y lo relaciona con lo fantástico. A partir de nuestro análisis, de los cuatro cuentos, solo los dos primeros son netamente fantásticos, y sobre el uso del término absurdo, este no implica necesariamente a lo fantástico. El periodista además resalta la capacidad de Ribeyro de trasladar, como lo hace Borges, sus historias a escenarios distintos del Perú, tal como sucede en "Doblaje". Al comentar el cuento "Demetrio", Coaguila señala el interés de Ribeyro por el diario personal, que se aprecia en sus cuentos, sus ensayos y también en la escritura de su propio diario. Menciona que este cuento fue escrito en 1953, pero que fue publicado recién en 1977 en Silvio en El Rosedal. Plantea que el hecho fantástico del relato radica en el cumplimiento de los actos que Demetrio ha consignado en su diario después de que este ha muerto. El estudioso califica al cuento de extraordinario, pero no lo explica; además hace referencia al final abierto del relato (46). A lo largo de los comentarios, no se halla ninguna referencia teórica a lo fantástico y el investigador recurre a lo biográfico para explicar el origen de los cuentos fantásticos de Ribeyro. En esta revisión de la bibliografía sobre Ribeyro y lo fantástico, como hemos señalado, los críticos no utilizan ninguna teoría de lo fantástico y eso los lleva a dudar sobre los cuentos que se insertan en esta categoría, por ello, cometen imprecisiones a la hora de reconocer los cuentos fantásticos e incluyen a "La insignia", "Silvio en El Rosedal" e incluso "Sobre las olas" dentro de esta tendencia. También, es común hallar LA CRÍTICA DE LOS CUENTOS FANTÁSTICOS DE RIBEYRO A LA LUZ DE LA TEORÍA DE LO FANTÁSTICO En este apartado se mencionará y comentará los principales aportes críticos de aquellos investigadores que han analizado el corpus fantástico de Ribeyro a partir de la teoría de lo fantástico. Muchos de los estudiosos que se mencionan líneas abajo, generalmente, basan sus ideas en el libro de Todorov, Introducción a la literatura fantástica (1982), aunque se hace mención de otros teóricos de esta modalidad narrativa. En algunos de ellos, se puede encontrar propuestas de clasificación de los cuentos fantásticos ribeyrianos y una lista que nos ayudará a desarrollar nuestra propia clasificación y, a la vez, determinar el corpus de los cuentos fantásticos de Ribeyro. Harry Belevan 10 publicó en 1977 Antología del cuento fantástico peruano, una antología sistemática del cuento fantástico peruano, además de una propuesta teórica, a diferencia de las antologías realizadas por Luis Jaime Cisneros (1958) y Felipe Buendía (1959), que solo brindan opiniones personales, mas no realizan una propuesta teórica. En el prólogo de este libro, dedica algunas páginas a plantear su propuesta de teoría de lo fantástico y sobre la narrativa peruana de expresión fantástica. En dicho texto, el antologador incluye tres cuentos de Ribeyro: "Doblaje", "Ridder y el pisapapeles" y "Los jacarandás" y las opiniones que vierte sobre estos relatos son breves. Sobre "Doblaje", señala el tema de la doble identidad y también hace referencia a la intención del autor de mencionar desde el inicio el elemento generador de extrañeza que podría afectar la fantasticidad del cuento, pero esta no se ve afectada, pues se 10 Belevan también había publicado en 1976 el libro Teoría de lo fantástico en el cual expone sus ideas sobre el tema. consigue el efecto final ante la irrupción de lo fantástico. Con respecto a "Ridder y el pisapapeles", menciona que la intención fantástica se produce casi al margen de la anécdota, de manera repentina frente a la trivialidad de los hechos. En "Los jacarandás", reconoce la riqueza del cuento por las múltiples lecturas que produce, y lo fantástico surge a partir de un juego puramente intelectual. Luego, menciona la ligazón de este cuento con "Teoría de la reputación" de Vallejo, "un ejemplo inigualado de la 'incertidumbre intelectual' en la que nace todo fantástico" (131); además señala la relación de "Los jacarandás" con "Doblaje", al coincidir en dos nombres propios, el de la joven Winnie y el del Club Mandrake, que aparecen en ambos cuentos. En una de sus notas, Belevan realiza una crítica a la opinión de Wáshington Delgado, quien consideró a "La insignia" como cuento fantástico; en cambio, él sostiene, de manera acertada, que es un cuento realista alterado por un elemento de extrañeza que lo liga a lo absurdo (LVII). El investigador, en su estudio teórico previo a su antología, demuestra conocer las propuestas de Tzvetan Todorov, Louis Vax, Roger Caillois, entre otros, pero sus propuestas teóricas no son aplicables para el análisis de los cuentos; estas ideas se encuentran en su Teoría de lo fantástico (1976). En 1994, el camerunés Boniface Ofogo Nkama presentó en España su tesis doctoral titulada La Generación del 50 en el Perú (Una narrativa plural), en la cual analiza las vertientes de los escritores de dicha década. Las tendencias que aborda este investigador son tres: el neorrealismo (tanto urbano como provinciano), la narrativa fantástica y el neoindigenismo. Debido a la naturaleza de este estudio, solo se comentará el apartado donde se hace hincapié en lo fantástico y, específicamente, sobre Ribeyro. 36 De manera general, señala que la narrativa fantástica ha tenido poca práctica en el Perú, debido a la crítica que la ha tildado de escapista, pero para el autor la modalidad realista y la fantástica son dos maneras distintas de ver el mundo y la realidad (311). Argumenta que el narrador realista presenta el enfrentamiento entre la vida privada de un ser y la vida social, mientras que el narrador fantástico muestra el enfrentamiento entre el ser y su propia mente o con el mundo que lo rodea: "Lo fantástico no solo es la expresión de lo sobrenatural; irrumpe muchas veces, del enfrentamiento entre el ser y su propia mente o con el mundo que lo rodea. Lo fantástico intenta testimoniar la realidad onírica de las personas" (312). La postura del narrador fantástico refleja, sostiene el investigador, la inescrutabilidad de la vida y de la mente humana, pues vivimos en un mundo donde actualmente ocurren sucesos irracionales que solo se pueden comprender de modo irracional, es decir, de manera fantástica. Además, plantea que, con la producción de textos de modalidad fantástica, la literatura peruana parece haber entrado en la modernidad (315). Afirma que el descubrimiento tardío de Borges, Cortázar y Kafka y la exploración de la temática urbana ayudó al desarrollo de la literatura fantástica en nuestro país. Luego, señala que tanto ha sido el desprestigio de la narrativa fantástica que no se puede hallar un estudio monográfico sobre la cuentística fantástica de Ribeyro 11 . Menciona, por ejemplo, que James Higgins y Wolfgang Lutching solo dedican unas cuantas líneas a algunos cuentos fantásticos de Ribeyro y desde la perspectiva del realismo. Asimismo, indica que la narrativa fantástica peruana se inicia con los autores modernistas Clemente Palma, Abraham Valdelomar, Ventura García Calderón y César Vallejo. Luego, la narrativa fantástica progresó en la década del 50, debido a los 11 Hasta 1994, los estudios sobre los cuentos fantásticos de Ribeyro eran nulos, pero con el correr de los años han aumentado, tal como se aprecia en este capítulo. Arias 12 . 2. El doble: En esta sección analiza los cuentos "Doblaje" y "Los jacarandás" de Ribeyro. B. La influencia de Kafka: Este apartado presenta dos secciones: 1. La irrealidad y el absurdo cotidianos: El autor estudia los cuentos "La insignia" y "Silvio en El Rosedal" de Ribeyro. 2. La trama psicológica: En esta sección se analiza los cuentos "El marqués y los gavilanes" y "El banquete" de Ribeyro. C. Lo fantástico lúdico, esteticista o filosófico moral: También el estudioso lo divide en dos subtítulos: 1. Especulaciones retóricas: En esta sección estudia los textos El avaro de Loayza y Sinlogismos de Angell. 2. La ironía y el humor grotescos: En este apartado investiga los textos Sinlogismos de Angell, "Espumante en el sótano", "De color modesto", "La botella de chicha" y "Una aventura nocturna" de Ribeyro. Indica además que las transgresiones de la realidad se realizan a tres de sus categorías esenciales: el tiempo, el espacio y la personalidad. Estas transgresiones han sido señaladas por Pierre Georges Castex, Roger Caillois y Rosalba Campra. Como ejemplos, menciona "Ridder y el pisapapeles", relato en el cual se transgrede la categoría del espacio, y "Demetrio", cuento en el que se produce una ruptura del tiempo lineal. Sobre Ribeyro, plantea que en él se impone una nueva forma de fantástico, pues nuestro narrador se despoja de los efectos grandilocuentes de terror y espanto y de elementos y máquinas futuristas (331). Además, sostiene lo siguiente: Todo el arte de Ribeyro consiste en dejar la duda suspendida sobre el personaje y sobre el lector, como si se tratase de una amenaza del ser o no ser, de la "cosa" o la "nada", del aquí o allí, del ahora o nunca. Su fría e incluso cruel objetividad ilumina sin 12 Tal como señala Elton Honores (2010), Alejandro Arias es un autor uruguayo. 39 embargo el misterio y se torna en amenaza para quien lee y vive sus historias. Las historias fantásticas de Ribeyro son vividas por el lector como si le fueran propias. (331) Tras esto, Ofogo Nkama analiza el cuento "Demetrio" como ejemplo de la transgresión del tiempo. Reconoce la influencia de Bergson en la idea del tiempo psicológico (interior, personal o subjetivo) contrapuesto al tiempo cronológico: el verdadero tiempo es el tiempo interior y es más importante que el tiempo cronológico. Reconoce también el escepticismo presente en los personajes ribeyrianos, como en el narrador-personaje de "Demetrio", que siempre duda de lo que lee en el diario del amigo muerto, pero sucumbe al final ante el hecho de la aparición de Demetrio, pues esta aparición origina, en el personaje del cuento, la duda sobre el concepto de realidad. El investigador afirma que "[e]l narrador no ve en esta aparición de Demetrio una manifestación amenazadora" (336). Al referirse a "Ridder y el pisapapeles", indica también que se produce una transgresión del tiempo y del espacio y ya desde el inicio del relato el personaje tiene la extraña sensación de semejanza entre el paisaje belga y el peruano. Para el crítico camerunés, el cuento está construido a partir de la alegoría de la desilusión, pues el narrador personaje se siente defraudado de su héroe literario. Ridder no cree en la existencia del tiempo ni en las fronteras del espacio, pues este es único e ilimitado. Tras observar el narrador-personaje su pisapapeles extraviado años atrás y que ahora estaba en casa de Ridder, este brinda una respuesta que asume como natural la transgresión física, ya que él cree en la unidad del tiempo y del espacio, tal como sugieren sus obras literarias. Ofogo Nkama propone que Ridder es un ser irreal como los personajes de sus novelas, además de que el pisapapeles no es un objeto mágico, sino que las fronteras geográficas y las diferencias horarias "han sido borradas prodigiosamente" (338). 40 Con respecto al tema de la personalidad, el investigador analiza el tema del doble en dos cuentos de Ribeyro: "Doblaje" y "Los jacarandás". Luego, realza la habilidad de Ribeyro para tratar este tema en dichos cuentos. Tras resumir "Doblaje", el crítico manifiesta que Ribeyro se ha basado en teorías orientales ocultistas para construir su relato sobre el desdoblamiento de la personalidad e indica, además, que esta presencia del doble no representa una amenaza real para el narrador personaje, ya que el doble siempre realiza un movimiento contrario, esto supone un encuentro imposible; por ello, afirma que si bien el doble existe efectivamente, no existe para la otra parte, puesto que nunca se verán las caras, pues tiende siempre a realizar un movimiento contrario. A pesar de ello, a nuestro parecer, esto no niega la existencia del doble, ya que al pintor inglés los hechos inexplicables de la presencia del otro lo dejan abatido. Este movimiento inverso sostiene el investigador harían difícil la posible comunicación entre uno y otro: El yo es uno y múltiple a la vez. "Y si el hombre nace doble", y si la posible multiplicación de la personalidad, para Todorov, es una consecuencia directa de la segregación entre espíritu y materia, la supresión de los límites entre sujeto y objeto se hace posible. Y como el sujeto ya está segregado del objeto, la comunicación es también posible aunque difícil, puesto que "el doble siempre tiende a efectuar el movimiento contrario". En contraste, el investigador propone que en "Los jacarandás" la comunicación entre las tres versiones del mismo yo se produce directamente, "gracias al delirio del propio protagonista" (345). Además de que el doble no realiza el movimiento contrario, sino convergente, pues va al encuentro del otro; otra diferencia es que se trata de un doble subjetivo, interior al protagonista afectado por la muerte de su esposa, y líneas después indica que es causado por el delirio del protagonista, pero también se debe al La preocupación de Rodero por la narrativa fantástica de Ribeyro lo ha llevado a publicar otro artículo en la revista Ínsula 826 (2015) , "Un inventario de enigmas: Los Lo fantástico es definido como una rajadura o una ruptura en el mundo real; representa un choque, un conflicto, una amenaza contra las leyes que eran tomadas como inmutables. En el mundo maravilloso del cuento de hadas, los hechos sobrenaturales son asumidos como normales, son parte del orden del mundo representado y, por lo tanto, no viola ninguna regla o principio del universo ficcional. Para Caillois, lo fantástico representa una ruptura de la coherencia universal, pues lo fantástico se traduce como la ocurrencia de un hecho imposible en un mundo regido por leyes inmutables y este hecho imposible representa una agresión, una amenaza 23 a nuestra concepción estable de un mundo regido por leyes de causalidad, instauradas con el triunfo de la concepción científica de un orden racional, en el cual todo se rige por un encadenamiento determinista de causas y efectos. Otro rasgo importante que debemos rescatar en la propuesta sobre lo fantástico de Caillois, es la inclusión del miedo 24 , que Todorov rechaza, y que también es retomado por David Roas. Este rasgo surge a partir de su comparación con el cuento de hadas, pues estas narraciones tienen un desenlace feliz, y se puede constatar a partir de los textos. En los cuentos de hadas, luego de algunas peripecias negativas de los protagonistas, el orden y el estado de cosas eran restablecidos; en cambio, "los relatos fantásticos se desenvuelven en un clima de terror y terminan casi inevitablemente en un acontecimiento siniestro que provoca la muerte, la desaparición o la condenación del héroe" (11). Esta idea planteada por Caillois sugiere la negatividad o el fatalismo de lo fantástico para con los personajes. El hecho sobrenatural introducido en el relato fantástico produce miedo, porque uno sabe que es inadmisible y espantoso, y ha sido desterrado por la ciencia, nos dice el 23 Esta idea de lo fantástico como amenaza ya estaba presente en Vax, ahora la encontramos en Caillois, luego esta es retomada por David Roas. 24 También, este rasgo estaba ya presente en el texto de Vax. Fuentes. En la transgresión del tiempo incluye "El otro cielo" de Cortázar y en la transgresión espacial mencionau "Tlon, Uqbar, Orbis Tertius" de Borges. Por otro lado, las categorías predicativas son aquellas que califican a uno o a todos de los elementos de las categorías sustantivas. La multiplicidad de predicados o cualidades que se presentan en un relato fantástico pueden circunscribirse a tres ejes opositivos fundamentales: concreto/no concreto, animado/inanimado; humano/no humano (40). El primer eje reúne los motivos que manifiestan a la oposición concreto/no concreto. Lo concreto es definido como todo aquello sujeto a las leyes de la espacialidad y la temporalidad, es decir, se presenta un ser que ocupa un lugar en el espacio, posee peso y volumen; en cambio, lo no concreto no está sujeto a estas leyes, ya que carece de materialidad. Lo concreto se ubica en el mundo dado, mientras que lo no concreto incluye diversos motivos como el recuerdo, la imaginación, el sueño y la alucinación. Una muestra de un motivo es la inversión sueño/vigilia en la que se hace mención del sueño de Chuang-Tzu, recogido por Borges en su antología, también el cuento "Un fantasme de Bella B." de Raymond Jean aborda esta temática (42). Otro tipo de relatos presentan la transgresión del eje opositivo animado/inanimado. Animado es definido como aquello que está dotado de movimiento, voluntad, tendencia, es decir, de vida; en cambio, lo inanimado es la materia inerte, ya sea por su condición intrínseca (una piedra, una estatua, un cuadro) o por interrupción (la muerte). Esta segunda posibilidad de la abolición o suspensión de las fronteras entre la vida y la muerte ha sido explorada frecuentemente por la literatura fantástica tradicional. El vampiro es un ejemplo de esta temática, pues se trata de un ser que vive en un estado de no-muerte, un estado intermedio. Por otro lado, las historias de fantasmas presentan en su mayoría una superposición del eje animado/inanimado con el eje concreto/no concreto. Otra formulación recurrente dentro del eje animado/inanimado 132 se manifiesta a través de los motivos de representación, como estatuas, cuadros, fotografías o películas que se animan para interferir peligrosamente con el mundo que las ha creado. La autora menciona algunos relatos para ejemplificar como "La Vénus d´Ille" de Prosper Mérimée, "Chac Mool" de Carlos Fuentes, "Las babas del diablo" de Julio Cortázar, El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde. El tercer eje opositivo es humano/no humano, que presenta adherencias de lo fantástico con lo mítico, lo alegórico o lo fabulístico. En este eje ciertos objetos adquieren rasgos humanos, por ejemplo, en el cuento "El retrato" de Mujica Láinez, una casa parece enamorarse del retrato de un arquitecto. A diferencia del eje anterior concreto/no concreto, en los cuales los objetos de representación presentan forma humana, ya sea un retrato, una foto, una estatua, una imagen de película que se animan, en el eje humano/no humano, los objetos no son una representación de la figura humana, sino que estos adquieren rasgos humanos, como los sentimientos o la voluntad. Se presenta una humanización de los objetos, incluso puede presentarse una humanización en el ámbito de lo animado, cuando se produce un deslizamiento entre lo humano, lo vegetal y lo animal. En el relato "Juan Darién" de Horacio Quiroga se presenta la transformación de un tigre en un niño, o en el relato "Hombre planta" de Martín Sosa algunos hombres se transforman en árboles. La propuesta de clasificación de Campra nos parece más sistemática y convincente que la del mismo Todorov, pues trabaja con ejes de oposiciones, que implica una transgresión entre órdenes inconciliables; aunque, como la misma autora señala, se podría perfeccionar o precisar aún más. Omar Nieto: Teoría general de lo fantástico (2015) El crítico Omar Nieto plantea en Teoría general de lo fantástico que lo fantástico es un sistema y está en contra de las clasificaciones temáticas que postulan idea de lo fantástico es vista como una ruptura o transgresión de las leyes naturales que rigen la realidad. En nuestro caso, debido al objeto de nuestro estudio, se hablará específicamente de un tipo de texto fantástico, la narración fantástica, en la cual incluimos el cuento, la novela y el microrrelato. Con respecto a ello, lo fantástico no debe ser considerado un género, sino una modalidad que puede ubicarse en distintos géneros, en los cuales sea posible la representación, ya sea el género narrativo, poético o dramático. Condiciones esenciales de lo fantástico A partir de las lecturas previas, proponemos que para que una narración sea considerada fantástica debe cumplir los siguientes requisitos: La presencia de un elemento sobrenatural El relato fantástico debe presentar un elemento, hecho o ser sobrenatural, que transgreda las leyes que rigen la realidad, cuya presencia manifieste un conflicto entre lo posible y lo imposible dentro del mundo representado. Se manifiesta en el choque de dos órdenes: lo real y lo sobrenatural. El término sobrenatural se utiliza aquí en el sentido de que excede los límites de lo real, es decir, que está fuera de ella, en otras palabras, es lo imposible. Roas plantea que la esencia de toda narración fantástica es la confrontación problemática entre lo real y lo imposible (2011: 14). El hecho o ser fantástico se define en conflicto y contraste con la realidad del mundo representado, pues supone una ruptura o transgresión de las leyes físicas que rigen nuestro mundo. El marcado realismo o hiperrealismo del mundo representado En las narraciones fantásticas, el mundo representado debe ser semejante al del lector, es decir, es un mundo conocido por todos, un mundo regido por las reglas de la Rosedal", pues el sentimiento de angustia existencial, de absurdo está presente en el protagonista en varios momentos y además los juegos con las palabras ser y nada recuerdan al texto fundamental de Sartre El ser y la nada, (además de que las iniciales del título del cuento contienen esas letras, Silvio en El Rosedal, como un guiño lúdico de Ribeyro). Al igual que en "La insignia", en este cuento no hallamos, en ningún momento, la ocurrencia de un hecho sobrenatural o imposible, por lo tanto, es inadecuado incluir a "Silvio en El Rosedal" dentro de lo fantástico. Cabe decir que estos cuentos absurdos de Ribeyro encajan perfectamente en la clasificación de "lo extraño" hecha por Todorov, ya que hay hechos de apariencia extraordinaria que cambian la vida de los personajes, pero que, en ningún momento, son hechos sobrenaturales que transgreden las reglas de la realidad y que hagan dudar a sus personajes o al lector implícito de la concepción de su mundo, cosa que sí sucede en sus cuentos netamente fantásticos como "Doblaje" o "Ridder y el pisapapeles". Lo absurdo en Ribeyro muestra una crítica a la sociedad y no a la realidad del mundo. Tanto el protagonista de "La insignia" como el de "Silvio en El Rosedal" son conscientes del absurdo de su existencia y de la sociedad en la cual viven, pero siguen sus reglas, ya que tal vez no hay otro camino, su lucha es una lucha interior, la sensación de absurdo los invade y terminan por aceptar que su existencia es un sinsentido, un absurdo. "La careta" es un cuento que Ribeyro no recogió en La palabra del mudo, debido a que él lo consideraba que estaba influido por otros autores, entre ellos Kafka y Poe. Este cuento muestra una situación absurda y grotesca a la vez. El narrador omnisciente, cuenta la historia de Juan, quien ansioso de disfrutar de la diversión, del baile y la bebida de una fiesta de disfraces, organizada por un marqués, asiste a ella con 159 el rostro pintado a modo de careta, ya que no pudo conseguir una y esta era requisito indispensable para el ingreso. Ya en la fiesta, cansado de la diversión, decide retirarse, pero es impedido por el portero. Con el transcurrir del tiempo, el rostro se le paraliza en una mueca sonriente y cuando es la hora de retirarse las caretas y mostrar el rostro, decide esconderse, pero es capturado por los demás asistentes. Ante la dificultad de sacarle la careta, los demás invitados piensan que es una careta común, y por orden del marqués le arrancan el rostro con un objeto cortante. Así es elegido como la mejor careta por el marqués, quien tira la piel al aire que luego será devorada por los perros. La trama de este cuento es kafkiana, ya que la situación es absurda y grotesca a la vez, pues transgrede la lógica y el sentido común, ya que el hecho de arrancar la piel del rostro de Juan atenta contra la razón, es un acto irracional, que paradójicamente, en lugar de generar temor o miedo en los personajes o el lector, genera la risa. Si bien este hecho es absurdo y grotesco, no llega a ser sobrenatural o irreal; su ocurrencia es posible, y no implica una transgresión de las leyes de la realidad. El cuento muestra el carácter cerrado de la clase alta aristócrata que busca mantener el orden social y que frente a una intrusión de una persona ajena a ella, esta es sancionada por transgredir las normas, costumbres y valores sociales de dicha casta. Con respecto al cuento "La encrucijada", este presenta una clara influencia de Kafka, pues presenta elementos de los cuentos alegóricos o parabólicos del autor checo. En este cuento, Ribeyro reelabora y amplía el argumento de "Ante la ley", relato breve de Kafka. El narrador omnisciente de "La encrucijada" presenta a un caminante innominado que anda en busca de la ciudad de granito. Ya en el camino, llega a una encrucijada y no sabe si elegir el camino de la derecha o el de la izquierda. Se encuentra con un viejo que le recomienda quedarse a vivir en la encrucijada; además agrega que narración, el narrador heterodiegético intercala breves diálogos de Olga que reconstruyen su historia. A través de estos fragmentos nos enteramos de que Olga ha muerto por complicaciones con el embarazo y por la demora del médico. Lorenzo, en sus correrías por las diligencias del traslado del cuerpo de su mujer, se encuentra varias veces con miss Evans, cuyo nombre completo es Vivien Winnie Evans, una joven inglesa que será su reemplazo en los cursos de la universidad. El protagonista cree que miss Evans es su mujer muerta, pues según el narrador, Lorenzo y miss Evans ya se conocían cuando ambos vivían en Londres y concurrían al Mandrake Club. Tal como plantea el relato, miss Evans es la misma Winnie que conoció hace siete años en Londres y es también Olga, la esposa de Lorenzo que murió embarazada. Por lo tanto, el cuento se vincula con dos temas de lo fantástico: primero, con la ruptura de la identidad personal, a través del tema del doble y, segundo, con la ruptura de los límites entre la vida y la muerte, ya que Olga, la esposa muerta, habría regresado a la vida reencarnada en Winnie. Este cuento presenta una relación evidente con "Doblaje" en el cual también aparece un personaje llamado Winnie y se menciona el Mandrake Club de Londres, además de que tienen en común el tratamiento del tema del doble. Este relato también se incluye en el paradigma de lo fantástico moderno, pues lo fantástico procede de un cuestionamiento de la identidad del hombre. El cuento que se analizará en la presente tesis será "Doblaje", para ello primero se hará un breve recorrido sobre algunas críticas sobre dicho cuento. Posturas críticas sobre "Doblaje" Harry Belevan (1977), al analizar "Doblaje", señala el tema de la doble identidad y también hace referencia a la intención del autor de mencionar desde el inicio 165 el elemento generador de extrañeza que podría afectar la fantasticidad del cuento, pero esta no se ve afectada, pues se consigue el efecto final ante la irrupción de lo fantástico. James Higgins (1991), luego de resumir el argumento, afirma que "Doblaje" presenta una explicación, pero que es contraria a la lógica cotidiana y a la lógica de la narración interna, por ello es doblemente ilógico y, por ello, sostiene que en la vida hay fenómenos que nos hace dudar de nuestro concepto de mundo (157) ; por ello, otra vez remarca el escepticismo de Ribeyro. Boniface Ofogo Nkama (1994) manifiesta que Ribeyro en "Doblaje" se ha basado en teorías orientales ocultistas para construir su relato sobre el desdoblamiento de la personalidad e indica además que esta presencia del doble no representa una amenaza real para el narrador personaje, ya que el doble siempre realiza un movimiento contrario, esto supone un encuentro imposible, por ello, afirma que si bien el doble existe efectivamente, no existe para la otra parte del doble, puesto que nunca se verán las caras, pues tiende siempre a realizar un movimiento contrario. A pesar de ello, a nuestro parecer, esto no niega la existencia del doble, ya que, al pintor inglés, los hechos inexplicables de la presencia del otro lo dejan abatido. Este movimiento inverso sostiene el investigador harían difícil la posible comunicación entre uno y otro. Jesús Rodero (2000) argumenta que en "Doblaje" no se podría aplicar lo planteado por Todorov, pues la presencia del hecho irreal en el cuento es innegable y no está sujeto a la duda, por lo tanto, pertenecerían a lo neofantástico, ya que la irrupción de lo inverosímil en la vida cotidiana causa una recusación mutua de realidad e irrealidad. Giovanna Minardi (2002), a partir del análisis de "Doblaje", señala el tema del doble como recurrente en la narrativa peruana del siglo XX y plantea la influencia de Dostoievski. Luego de realizar un resumen del relato, señala la importancia del 166 desplazamiento del personaje y pone énfasis más que al viaje espacial, el viaje hacia su interioridad en su afán de buscar a su doble. Reconoce la circularidad del viaje y el movimiento centrípeto que realiza el protagonista; además señala que el desplazamiento del centro a la periferia: primero, de Londres a Sidney, y luego, en este último lugar, de la ciudad al campo. Tras el análisis de los hechos, la autora reconoce el carácter fantástico del cuento, que si bien no se insertan en la metafísica como en los relatos de Borges, si plantean la existencia de fenómenos que transgreden la lógica cotidiana y que revelan que la realidad es reacia a ser comprendida totalmente. Por ello, Minardi sostiene que "Doblaje" se puede considerar un cuento gnoseológico, debido a que plantea un proceso de reconsideración de los parámetros interpretativos de la realidad por parte del protagonista (2002: 87). Gerardo García Muñoz (2003) menciona que "Doblaje" presenta como antecedentes a "William Wilson" de Poe y El doble de Dostoievski, pero que a diferencia de estos, el cuento de Ribeyro se ubica dentro del género de la ficción fantástica y mundos posibles, según la propuesta de Walter Mignolo; asimismo, señala su semejanza con el cuento "La trama celeste" de Adolfo Bioy Casares, pues en ambos cuentos lo fantástico se sugiere la existencia de una pluralidad de mundos posibles, pero, según nuestro criterio, en "Doblaje" estos mundos posibles gemelos no chocan entre sí y más bien la duplicidad pondría en peligro la identidad personal, pues esta puede ser anulada y daría cuenta de nuestra condición de meras copias. Ewald Weitzdörfer (2008) indica que "Doblaje" es un relato no-realista, pero no fantástico, ya que no se adecúa a lo planteado por Caillois, sino que se insertaría en lo maravilloso: "Efectivamente, se trata de un relato no-realista, posiblemente, no fantástico en el sentido de Roger Caillois, quien define la literatura fantástica como 'un juego con el miedo ' (1970: 21) sino, más bien, maravilloso, porque en lo maravilloso, 167 siempre -según Caillois-'el espanto que proviene de la violación de las leyes naturales no tiene ningún lugar '" (2008: 195). Discrepamos con esta idea, ya que "Doblaje" si es un cuento fantástico y explicaremos el porqué de esta afirmación líneas abajo. Vivian Abenshushan (2009) resalta en "Doblaje" la duda final irresuelta ante los hechos ocurridos, que engarza con los planteamientos de Todorov; además sostiene que el doble refleja nuestro demonio interior, ese otro yo que habita en nosotros. Peter Elmore (2010) reconoce en "Doblaje" su estirpe fantástica por el tema del doble, pero no explica mucho y la califica como anécdota sobrenatural con rasgos humorísticos, por ello, liga el cuento más a la obra de Bioy Casares que a Cortázar. Antonio González Montes (2010) sostiene que en "Doblaje" la historia podría calificarse de fantástica por el tema del doble. Líneas más abajo, luego de comentar los hechos del relato, concluye que "este texto se ha considerado como un cuento fantástico, aunque se trata de una fantasía muy sutil, desarrollada sobre todo como una experiencia intelectual" (2010: 101). Además, apoya la idea de Giovanna Minardi de clasificar a "Doblaje" como "cuento gnoseológico" debido a que es importante el saber o aprendizaje que obtiene el personaje de los hechos. Jorge Coaguila (2011) menciona la relación de "Doblaje", por la recurrencia del doble como tema, con textos como Príncipe y mendigo de Mark Twain (1881) y El extraño caso del doctor Jeckill y el señor Hyde de Stevenson (1886). En suma, se percibe que la mayoría de los críticos mencionados asumen que "Doblaje" es un cuento fantástico que es relacionado con otras narraciones en las que se desarrolla el tema del doble. Aportes teóricos y tipologías del doble Uno de los primeros críticos en estudiar al doble fue el alemán Otto Rank, quien analizó este tema desde una perspectiva psicoanalítica. Rank, en su libro El doble (1976) analiza al doppelgänger a través de obras literarias. En las narraciones, el crítico señala que el doble es una amenaza al individuo no solo a su identidad, sino también a la relación amorosa, pues interfiere cuando el sujeto encuentra a la persona amada. Además, plantea que a través de la historia el doble se ha presentado como sombra, reflejo, retrato, de manera física, e incluso como desdoblamiento de la conciencia, es decir, como representación de dos seres distintos separados por la amnesia, casos de doble conciencia como "El Horla" de Maupassant. Luego de analizar varias narraciones, Rank concluye que hay algunos rasgos recurrentes en el motivo del doble y empieza por el rasgo obvio de la semejanza física, hasta en los menores detalles como el nombre, la voz y la vestimenta; otro rasgo es la pugna que se realiza entre el doble y el prototipo a través de la persecución para dar paso a la catástrofe que se desata en relación con la lucha por la persona amada, lo cual lleva al suicidio o asesinato (1976: 67). Por lo tanto, en los textos literarios que tratan el tema del doble es común encontrar una lucha entre el sujeto y su doble, que concluye generalmente con la muerte del protagonista. Rank analiza luego el tema del doble y su relación con la biografía del autor, ya que observa el tratamiento de este tema por los autores como un síntoma de algún trauma psicológico que tuvieron durante su vida, así relaciona los elementos biográficos de Jean Paul Richter, Poe, Guy de Maupassant, Adalbert von Chamisso, Alfred Musset, Raimund y Dostoievski. Rank señala que estos escritores tuvieron predisposición a las perturbaciones psicológicas, debido a que experimentaron algún problema relacionado con la división o disociación de la personalidad. Además, analiza también el tema del doble desde la perspectiva antropológica y encuentra como rasgo común que el doble, 172 ya sea como sombra, reflejo o retrato, en muchas culturas, representa el miedo a la muerte, por ejemplo, el pisar la sombra de otro puede causar daño a su dueño, el mirar el reflejo en el agua tiene las mismas consecuencias, así como el temor al retrato de la fotografía de algunos pueblos refleja su miedo a la muerte, pues creen que su alma corre peligro al estar en poder de otro. El investigador alemán sostiene que el tema del doble se origina en el narcisismo, es decir, la fijación por el propio yo; este amor por el yo es amenazado por el amor sexual, es por ello que, en muchas narraciones, el doble aparece para frustrar la relación amorosa, así lo observa en relatos como "La sombra" de Andersen o La maravillosa historia de Peter Schlemihl de Chamisso. El doble, como ya se mencionó, refleja el temor del hombre a la muerte, pues, en las culturas primitivas, la sombra, el reflejo o el retrato eran identificados con el alma, por ello, cualquier daño a estos causarían la muerte del sujeto. Por lo tanto, la muerte constituye una amenaza al narcisismo, ya que causaría la destrucción del yo: "Y así sucede que el doble, que encarna el amor narcisista hacía sí mismo, se convierte en un rival inequívoco en el amor sexual; o bien, creado en sus orígenes como un deseo de defensa contra una temible destrucción eterna, reaparece en la superstición como el mensajero de la muerte" (133). Rank liga entonces el tema del doble, con el temor a la muerte y el narcisismo: "Un motivo que revela cierta relación entre el temor a la muerte y la actitud narcisista es el deseo de ser joven para siempre. Por un lado, este deseo representa la fijación libidinosa del individuo en una etapa definida de desarrollo del yo; y por la otra, expresa el temor a envejecer, miedo que en realidad es el temor a la muerte" (122-123). El análisis sigue vigente y ambas interpretaciones son útiles para el presente ensayo. destino tanto de Marius como de Demetrio. En cuanto a los personajes, tanto Demetrio como el narrador son de origen europeo, esto se deduce a partir de los nombres y los lugares mencionados en el texto; incluso Demetrio parece tener un origen germánico, pues su apellido es von Hagen. Otra deducción es que sus personajes pertenecen a una clase social más o menos acomodada, pues se sabe que Demetrio es un novelista con cierto reconocimiento, ya que la prensa sigue publicando noticias suyas tras su muerte; por otro lado, Marius Carlen también es escritor, ya que es el autor implícito del relato que estamos leyendo. Por otro lado, Marius presenta facilidad para viajar por varios países de Europa para constatar los hechos del diario de Demetrio, lo cual demuestra su solvencia económica y la pertenencia a una clase acomodada. Es necesario mencionar la predilección de Ribeyro por el espacio europeo, ya que utiliza otra vez este ámbito como escenario del relato, e incluso podemos decir que muchos de sus cuentos fantásticos ocurren en espacios del Viejo Continente, como si este fuese el lugar ideal para la ocurrencia de los hechos fantásticos. También, es importante indicar que otra vez el narrador crea un personaje que está vinculado al mundo artístico, en este caso la literatura, ya que Demetrio es un escritor, al igual que Marius, el narrador personaje. Lo fantástico en "Demetrio" Al analizar este cuento de Ribeyro, se puede encontrar los rasgos que se plantean como requisitos de lo fantástico. En primer lugar, la presencia del hecho sobrenatural o imposible se presenta mediante la transgresión de la frontera entre la vida y la muerte, 189 ya que Demetrio, según su diario y tras la investigación de Marius, sigue realizando acciones después de muerto, lo cual implica una transgresión de las reglas que gobiernan nuestro mundo, ya que es un ser que ha retornado a la vida después de su fallecimiento, a pesar de que sus restos continúan en el cementerio, por lo tanto, también participaría del tema del doble, pues parece que Demetrio ha sufrido un desdoblamiento tras su muerte. Con respecto al realismo, se aprecia que el narrador menciona lugares que indican que la historia ocurre en un mundo semejante al nuestro, pues los hechos suceden en algunos espacios urbanos europeos, tales como Alemania, Utrecht, Amberes, Oslo, además de que se hace referencia a un hecho histórico como es la Segunda Guerra Mundial. Todo ello confiere mayor verosimilitud al relato, pues el hecho fantástico entra en contradicción con el marcado realismo de la narración. La presencia del miedo metafísico se expresa a través del sentimiento de extrañeza que invade al protagonista a lo largo del relato frente a los hechos narrados, sobre todo, cuando comprueba que Demetrio ha tenido un hijo post mórtem: "Completamente convencido, pero al mismo tiempo desconcertado por esta última comprobación, regresé a mi país y durante largo tiempo reflexioné, no sin temor de estar hollando un terreno prohibido, sobre estos singulares fenómenos" (Ribeyro 1994: 121). Por lo tanto, el miedo como temor se encuentra representado en el cuento. Por último, la negatividad de lo fantástico, tal vez, no se aprecia de manera fehaciente, pero se percibe a lo largo del relato, ya que la presencia de Demetrio, un nomuerto, resulta inquietante y peligrosa para el narrador protagonista, ya que atenta contra la idea de seguridad, pues la presencia de seres muertos que regresan a la vida es una amenaza para el hombre. Esto lleva a otras personas a cuestionar los hechos relatados por Marius, quienes piensan que está loco, pues este hecho es imposible y Primaria RIBEYRO, Julio Ramón. Cuentos de circunstancias. Lima: Nuevos Rumbos, 1958.
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