Augusto Roa Bastos y El trueno entre las hojas

Hugo Rodríguez-Alcalá
1955 Revista iberoamericana  
N o hay entre los escritores jóvenes del Paraguay nadie que iguale o supere a Augusto Roa Bastos. Como artifice del verso y de la prosa, como maestro consumado de los recursos de su oficio, no tiene rival entre los miembros de su generación. Su laboriosa, ininterrumpida e intensa formación literaria; sus largos años de lento aprendizaje en un afán de ensayar su creciente destreza en todos los estilos y géneros literarios; en suma, su infatigable voluntad de perfección y la disciplina que se ha
more » ... sciplina que se ha impuesto para lograrla, le han hecho dueño de un idioma poderoso en imágenes, ágil, flexible, rico en colores y en matices, cabalmente adecuado para la pintura del inundo exterior y para el análisis de complejisimas reacciones psicológicas. Roa Bastos, sin embargo, como su compatriota Natalicio González, el más brillante escritor de una generación anterior, es un autodidacto. En cierto modo ha sido una circunstancia favorable tanto para Roa como para González el no ser bachilleres ni doctores. Acaso su misma carencia de títulos académicos les llevara a conquistar el puesto de honor que tienen entre los intelectuales de su país, en virtud de un esfuerzo personalisimo, cuyos resultados compensaran con creces las ventajas de la disciplina escolástica. Así evitaron la vana complacencia doctoral -tan común en el nedio-,
doi:10.5195/reviberoamer.1955.1589 fatcat:h4635iegu5b2djcgvlxsa5uq6q