Procedimientos interpretativos y reglas normativas en la negociación del "status" y rol

Aaron V. Cicourel, E. Lamo de Espinosa, B. Saravia
1982 Revista Española de Investigaciones Sociológicas (REIS)  
Introducción * Es un lugar común en Sociología reconocer la importancia de la situación interactiva entre dos o más actores. Sin embargo, la supuesta relación entre estructura y proceso es, a menudo, una profesión de fe más bien que la integración del pro-* ceso social con la estructura social (o de la teoría de roles con la teoría institucional). El presente artículo re-examina ciertas publicaciones recientes en su pretensión de modificar y ampliar la utilidad y significación de conceptos
more » ... n de conceptos tales como «estatus», «rol», «norma» e «interacción social», para con ello buscar una fundamentación más explícita a la integración del proceso social con aspectos estructurales o institucionales de la vida cotidiana. Goode estima que «cuando el analista social se refiere a una posición social que está definitivamente institucionalizada (por ejemplo, madre, médico), es mejor usar el término "estatus". Por contraste, prefiere emplear el término "rol" para referirse a una relación social que está menos institucionalizada (por ejemplo, rela-• Este trabajo fue publicado por vez primera en Studies in Social ínteraction, compilación dirigida por David SUDNOW (Free Press, 1962). H. P. DRETTZEL utilizó esta versión para incluirla en su compilación Recent Sociology n.° 2. Patterns of Communicative Behavior. Sin embargo, la presente traducción toma como base la versión aparecida en Cognitive Sociology (Free Press, 1974), cuyo capítulo primero constituye. La versión aparecida en Cognitive Sociology contiene mejoras en relación con el original. Sin embargo, a efectos de ofrecer el máximo de información, hemos conservado todas las notas de la versión original. (N. de los Traductores.) 19/82 pp. 73-104 1 William J. GOODE, "Norm Commitment and Conformity to Role-Status Obligations", American Journal of Sodology, LXVI (nov. 1960), p. 249. Cursivas en el original. 2 Ibídem, p. 246. 74 PROCEDIMIENTOS EN LA NEGOCIACIÓN DE STATUS Y ROL preguntas y el lenguaje usado por el actor para responder. La cuestión empírica es ahora averiguar cómo el observador y el actor interpretan recíprocamente sus comportamientos verbales y no verbales en relación con el contexto-restringido del lugar. 5. Cuando el investigador busca establecer contactos para hacer investigación de campo en su país o en el extranjero, ¿cómo adquiere, y hasta qué punto emplea, nociones específicas de «estatus» y «rol» al desarrollar su trabajo de investigación? ¿Decide acaso que la determinación de sus estatus y roles es condición necesaria para concebir una estrategia que le permita entrar en relación, mantenerla e interrumpirla (quizá temporalmente) con sus informantes? ¿Emplea concepciones diferentes con aquellos que interfieren al contactar encuestados e informadores, considerándolos como opuestos a los sujetos con quienes mantiene entrevistas o sobre los que realiza observación participante? ¿Distingue (y si lo hace, cómo) entre vocabularios utilizados por él para comunicación «máxima» con aquellos de «estatus» diferente en la investigación de campo, y son tales vocabularios distintos del lenguaje empleado para comunicar hallazgos y conclusiones teóricas empíricas a sus colegas? La pregunta general es: ¿Cómo se comportan entrevistados e investigadores-observadores durante la interacción social con tipos variados de «otros», y es o no es tal comportamiento gobernado por concepciones congruentes con términos como «estatus» o «rol»? Términos tan habituales no son explicitados nunca. No podemos saber si corresponden a los conceptos de la organización social que utiliza el analista social en sus comunicaciones con los colegas o sus propias concepciones fundadas en el sentido común y empleadas por él en la vida cotidiana. Se trata de concepciones instrumentales que utiliza tácitamente en tanto que observador-investigador cuando emprende un trabajo de campo, o de un modelo útil para interpretar la manera cómo el actor apela a su sentido común para comprender y actuar en un ambiente determinado de objetos sociales. Cualquier persona vinculada a la investigación de campo encontrará que el vocabulario taquigráfico de la ciencia social es muy similar a las normas generales establecidas en algunos códigos penales: No corresponden a secuencias explícitas de sucesos y significados sociales, pero el ajuste es «gestionado» a través de las actividades socialmente organizadas de la policía, fiscalía, testigos, juez, sospechosos o abogado defensor 3 . No es evidente que términos tales como «estatus» y «rol» sean categorías apropiadas para la comprensión del escenario de la acción que actores y observador buscan describir. 3 Véanse David SUDNOW, "Normal Crimes: Sociological Features of the Penal Code in a Public Defender Office", Social Problems, 12 (invierno 1965), pp. 255-276, y Aaron V. CICOUREL, The Social Organization of Juvenile Justice (New York: John Wiley & Sons, Inc., 1967). 75 AARON V. CICOUREL Estatus como estructura y proceso Goode señala que incluso la interacción entre desconocidos implica un mínimo de expectativas normativizadas y, por consiguiente, algún tipo de organización social es supuesta por los participantes aunque ignoren sus estatus y sus roles «reales». Así los participantes de una interacción, que ignoran sus estatus y roles verdaderos, presuponen una cierta organización social. De ello resulta que un conjunto mínimo de condiciones aconseja mutuamente a los actores, y esto incluso si sus interpretaciones son vistas como erróneas posteriormente. La base de la interacción social entre desconocidos está presumiblemente en las características vinculadas a las actividades cotidianas más institucionalizadas. En consecuencia, «el que una relación dada pueda quedar caracterizada como estatus es un asunto de grado. Estatus son, entonces, las relaciones de roles que están completamente institucionalizadas o aquéllas que encierran un número mayor de elementos institucionalizados» 4 . Lo que emerge, entonces, es que las relaciones de estatus están basadas en normas (externas a la interacción inmediata) que tienen un consenso amplio entre «terceras personas» vinculadas a redes sociales próximas o inmersas en comunidades de mayor amplitud. Esto sugiere que cuanto más íntima o espontánea sea la relación, y por consiguiente la interacción, menos «institucionalizado» será el comportamiento de cada uno de ellos (o de cada personaje). Por tanto, los desconocidos responderán de manera más impersonal, utilizarán definiciones más «seguras» de la situación en las interacciones en que se vean implicados. Los amigos íntimos estarían más predispuestos a innovaciones cuando se desarrollara entre ellos la situación de interacción o estuvieran menos constreñidos por «terceras personas». En este sentido, los actores deseosos de innovar en «solitario» tendrían que rechazar la red social de «terceras personas» o de la comunidad. Análogamente nos podemos referir a la distinción de G. H. Mead entre el «yo», el «mi» y el «otro generalizado», y hacer la conexión obvia entre las características impulsivas del «yo» y los aspectos menos institucionalizados del rol. Por otro lado, tenemos el reflexivo «mi» referido a la comunidad, a las connotaciones grupales y sus lazos con las normas vistas como aceptadas mayoritariamente por el grupo, o el sentido comunal, o apoyadas en «terceras personas» 5 . El problema general está en que sabemos muy poco acerca de cómo las personas establecen los «estatus» y los «roles» en la interacción cotidiana. Los encuentros 4 GOODE, Norm Commitment and..., op. cit., p. 250. Las cursivas son del original. 5 Kingsley Davis esencialmente señala lo mismo: "El modo en que un individuo actúa en una situación dada, en tanto en cuanto actúa de forma diferente a como se supondría debiera hacerlo, es lo que llamamos su rol. El rol es entonces la manera como una persona desarrolla realmente los requisitos de su situación. Estos son los aspectos dinámicos del estatus o posición, el cual está siempre influenciado por factores diferentes a los estipulados por la situación en sí misma. Esto significa que, desde el punto de vista de la estructura social, contiene siempre una cierta novedad e impredecibilidad." Y en nota a pie de página dice así: "Lo que Mead llama el 'mi' es la situación internamente percibida, mientras que el 'yo' es el comportamiento real en la posición." Human Society (New York: Free Press of Glencoe, p. 90). Davis cita seguidamente a Mead: "La respuesta a esa situación como aparece en su experiencia inmediata es incierta y ello es lo que constituye el yo.
doi:10.2307/40182910 fatcat:cqldtjwufneshc4xol5qoc2se4