Programa de deshabituación tabáquica para internos y trabajadores de un centro penitenciario

C. Yagüe-Olmos, M.I. Cabello-Vázquez
2008 Revista Española de Sanidad Penitenciaria  
INTRODUCCIÓN El hábito del tabaquismo, bastante extendido en la población general, aumenta significativamente en situaciones de estrés y privaciones. En el ámbito carcelario, el consumo de tabaco se ha asociado históricamente a las consecuencias negativas de la pérdida de libertad y a los conflictos personales y situacionales subyacentes a la misma. Consecuentemente, los problemas de salud pública que acarrea este hábito se hacen sentir marcadamente en la población reclusa, cuyo porcentaje de
more » ... madores duplica al de la población libre. Además, en las prisiones predominan los espacios cerrados y coexisten con una fuerte limitación de movimientos lo que incide de forma muy particular en los reclusos no fumadores que se ven obligados a compartir estos locales sin apenas capacidad de sus-Rev Esp Sanid Penit 2008; 10: 57-64 C Yagüe-Olmos, MI Cabello-Vázquez Programa de deshabituación tabáquica para internos y trabajadores de un centro penitenciario -57 - RESUMEN El principal objetivo de esta iniciativa es promover un cambio de cultura en torno al binomio cárcel y tabaco mediante un programa de intervención que conduzca a una reducción del elevado porcentaje de tabaquismo entre la población interna, 70 a 80 %, y los trabajadores del medio penitenciario. Queremos demostrar, en la práctica, que es posible implantar y generalizar con éxito programas de abandono de la dependencia del tabaco en los Establecimientos penitenciarios. Esto supone un paso importante en la mejora de la salud global de los internos que sufren una mayor prevalencia de tabaquismo que la población general y de los trabajadores penitenciarios, que comparten con ellos un espacio reducido y cerrado. ABSTRACT The main aim of this initiative is to promote a culture change in the prison/tobacco conjunction by means of an intervention program that leads to reduction in the high levels of smoking amongst the prison population (70-80%) and prison personnel. We hope to demonstrate that it is possible in practice to successfully implant and extend tobacco cessations programs in prisons. This would mean an important step forward for the general health of prison inmates, who suffer from higher levels of tobacco addiction than the general population and prison staff, who for their part are forced to share a reduced and enclosed space with prisoners.
doi:10.4321/s1575-06202008000200005 pmid:23128350 fatcat:ofhltujs7zh65mucevx6vnrib4