¿Tenemos suficiente protección radiológica en cardiología?

Eliseo Vañó-Carruana
2019 REC: interventional cardiology  
Editorial Los procedimientos de cardiología intervencionista suponen un beneficio incuestionable para los pacientes con enfermedades cardiacas, pero requieren el uso intensivo de radiaciones ionizantes que comportan un cierto riesgo para los pacientes y para los profesionales que realizan o participan en los procedimientos intervencionistas. Los programas de protección radiológica deben ser una parte importante de los sistemas de calidad en esta práctica médica. ¿Nos debemos preocupar por
more » ... preocupar por algunos casos de lesiones por radiación en la piel de los pacientes, por las cataratas radioinducidas o por los tumores cerebrales que han sufrido algunos médicos intervencionistas? La respuesta es «no», pero siempre y cuando seamos conscientes del riesgo que suponen las radiaciones ionizantes, conozcamos los métodos de protección radiológica y los apliquemos de forma adecuada. Los valores de las dosis que reciben los pacientes y los profesionales se deben medir, registrar y auditar periódicamente, para adoptar las medidas correctoras que proceda si resultaran elevados. Una pregunta que debería poder responder cualquier cardiólogo intervencionista es si conoce las dosis de radiación que imparte a sus pacientes y las dosis ocupacionales que registra su dosímetro personal. Si la respuesta fuera negativa, quizás debería preocuparse, ya que si esos valores fueran altos no se estarían tomando las acciones correctoras para reducirlos. RECOMENDACIONES INTERNACIONALES EN PROTECCIÓN RADIOLÓGICA EN CARDIOLOGÍA La Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP, International Commission on Radiological Protection) y algunas organizaciones internacionales y sociedades de cardiología y radiología intervencionistas han elaborado guías de recomendaciones de buena práctica para el uso de las radiaciones ionizantes 1-3 . Las normativas española y europea 4 requieren que los equipos de rayos X estén sometidos a programas de control de calidad, que los profesionales implicados en su utilización tengan conocimientos adecuados de protección radiológica (y estén certificados por la autoridad competente) y que las dosis de radiación a los pacientes y a los profesionales sean medidas y comparadas regularmente con los llamados niveles de referencia para diagnóstico (en el caso de los pacientes) 5 y con los límites de dosis (para los profesionales). EFECTOS DE LAS RADIACIONES IONIZANTES La exposición a radiaciones ionizantes puede producir efectos estocásticos (probabilistas) y efectos deterministas (también llamados efectos tisulares) 6 . La ICRP ha propuesto recientemente 7 nuevos umbrales de dosis de 0,5 Gy para las opacidades en cristalino (cataratas) y los efectos cardiovasculares y cerebrovasculares, y ha sugerido un nuevo límite de dosis ocupacional de 20 mSv al año para el cristalino, muy inferior al previamente existente, que era de 150 mSv al año. Este nuevo límite ya se ha incorporado a la normativa europea 4 y está suponiendo un control más estricto de las dosis ocupacionales de los profesionales intervencionistas. RIESGOS DE CATARATAS RADIOINDUCIDAS EN LOS PROFESIONALES Y ALGUNOS CASOS DE TUMORES CEREBRALES En los últimos años, antes de que la ICRP decidiera proponer un nuevo umbral de dosis para las lesiones por radiación en el cristalino y la disminución del límite de dosis ocupacional a 20 mSv al año, el Organismo Internacional para la Energía Atómica ya había realizado varios estudios de evaluación de opacidades radioinducidas en cardiólogos, en Latinoamérica, Asia y Europa, en el marco del programa RELID (Retrospective Evaluation of Lens Injuries and Dose). Los resultados generales indicaban un número importante de profesionales médicos y de enfermería con opacidades que podían haber sido causadas por las radiaciones ionizantes después de varios años de trabajo sin las medidas adecuadas de protección radiológica. En las estimaciones de dosis se llegó a encontrar profesionales que podrían haber recibido dosis > 1 Gy en el cristalino a lo largo de varios años de trabajo sin la protección adecuada. Se comprobó también el escaso uso de los dosímetros personales entre los profesionales 8 . Si no se utilizan adecuadamente las pantallas de protección suspendidas del techo, presentes en casi todos los laboratorios de cardiología intervencionista, la radiación dispersa que puede recibirse en los ojos (y en la cabeza) puede ser sustancial, en especial si esa situación se mantiene durante varios años. También se han publicado varios casos de tumores cerebrales en médicos intervencionistas, aunque con escasos análisis de las dosis ocupacionales que hayan podido recibir esos profesionales 9 .
doi:10.24875/recic.m19000020 fatcat:kigi3podjzaapduwhzojl5vvqy