Tótems para extraños Rituales

Razón Palabra, Comunicología Cubana
2015 unpublished
Son integrantes de una tribu extraña, tal vez no de aquí. Sus peinados son diferentes y parecidos a la vez, no son muy altos en general. Son los pequeños de una cercana comunidad, probablemente el futuro de la tribu. No se le conocen gritos de guerra y otras costumbres. A menudo, casi todos los días concurren a un templo erigido en suelo firme, a la misma hora. La construcción religiosa sobresale sobre caminos de ripio y cemento. Unos a pie y otros en carruajes de acrílicos de distintos colores
more » ... e distintos colores van llegando. El bullicio de la entrada contrasta con el silencio de cuando ingresan. Un silencio necesario para entrar y cumplir el ritual. No van desnudos, pero no llegan con un ropaje definido, algunas telas tienen inscripciones o números y algunos tienen pequeños metales en las orejas y en la nariz. Alguna numeración u orden tal vez sea posible. ¿Cómo contarán estos individuos? Las mujeres de esta tribu casi visten igual y se suelen tirar su cabello hacia atrás o lo recogen en esa dirección. Es probable que esos metales que usan, sean conectores o antenas que los guíen en el laberinto del camino. No están descalzos, todos tienen los pies recubiertos en telas o cueros de algún animal, no siempre limpios. Sus modales son lentos en la mañana. Temprano sus caras de sueño son distintivas, un raro ritual para el templo. Caminan hacia espacios de color claro, como cubículos de ocho o diez metros. Allí se sientan con cierto orden y mientras conversan esperan al jefe tribal. Algunos no pueden estar sentados en esos pequeños caballitos de madera sin cabeza comienzan a hablar desde temprano, no pueden cumplir el ritual de silencio. Otros raramente se golpean entre sí. Algunos tienen un pedazo de plástico en la mano o de algún vegetal desconocido, con
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