Los mapuchismos en el DRAE

Gilberto Sánchez Cabezas
2010 Boletín de Filología  
Boletín de Filología, Tomo XLV número 2 (2010): 149 -256 150 BOLETÍN DE FILOLOGÍA TOMO XLV, NúMERO 2, 2010 escolares, etc., y actualmente en los medios de comunicación. La lengua mapuche pervive igualmente en la abundante toponimia del país (desde la IVª hasta la XIª Regiones) e, incluso, en la antroponimia (con nombres como Caupolicán, Guacolda, Lautaro, Millaray, Tucapel). En el artículo se trata de recuperar, en la medida de lo posible, la forma original del léxico, la cual aparece ya
more » ... l aparece ya alterada en los escritos coloniales, hecho que se constata también en la actualidad. Para ello se ha recurrido a los léxicos de la lengua vernácula, tanto del pasado como del presente. Palabras clave: léxico de origen mapuche (mapuchismo), fitonimia, zoonimia autóctonas, cultura mapuche. Abstract This article deals with lexical items coming from Mapuche (Mapudungun(n) present in the latest edition (twenty second) of Diccionario de la Real Academia Española (DRAE). The expression mapuchismo(s) is proposed to refer to them, following the already existing forms guaranismo, mayismo, nahuatlismo and quechuismo to refer to words coming from the corresponding Amerindian languages. Since contact was made between the Mapuche people and the Spanish conquistadores (1540), lexical items referring to the local natural environment and the indigenous culture were incorporated into Spanish. Because of this, an important part of the Spanish lexicon referring to flora (boldo, canchalagua, luma, mañío, peumo), fauna (chuncho, coipo, loica, peuco, tiuque, etc.), food (cancato, curanto, pirco, ulpo, etc.), the human body (charcha, guata, trutro o tuto), the geographical origin of inhabitants (colchagüino, curicano, penquista, rancagüino, temucano, etc.) is of indigenous origin. This lexicon has been used not only in the colloquial and domestic language, but also in the written educated formal variety: in colonial chronicles, in historical treatise, in scientific treatises (botanical, zoological, geographical), in literary works (from La Araucana up to now), in school textbooks, etc., and at present in mass media. The vernacular survives in the rich toponymy of the country (from the IV to the XI Regions) and even in anthroponymy (with names such as Caupolicán, Guacolda, Lautaro, Millaray, Tucapel). As far as it is possible, in this article, we intend to recover the original form of the lexical item, which is already altered in colonial writings, a fact that is also frequently LOS MAPUCHISMOS EN EL DRAE / GILBERTO SÁNCHEZ CABEZAS 151 observed at present. With this purpose in mind, vernacular language lexicons from the past and the present have been resorted to. Key words: mapuchisms in Spanish, autochthonous phytonymy and zoonymy, Mapuche culture Recibido: 30/08/10. Aceptado: 30/09/10. INTRODUCCIóN En Chile, como en otros países de América, han sido habladas lenguas originarias, diez amerindias y una polinésica. La mayoría de ellas ya se ha extinguido y algunas están, actualmente, por extinguirse. Las que aún están vigentes son el aimara (chileno), el mapuche (mapudungu(n) -llamado tradicionalmente araucano-y el rapa nui (pascuense), hablado en la Isla de Pascua. La más hablada, en el pasado y todavía en el presente, es el mapuche (mapudungu(n). Según el censo de población del año 2002, los mapuches son 604.349 (87.81 % de la población indígena chilena), cifra que coincidiría con la existente al iniciarse la conquista de Chile, a fines de 1540. Los mapuches ocupaban la mayor parte del país, desde Coquimbo (500 km al norte de Santiago) hasta Chiloé (unos 1200 km al sur de Santiago) y, por consiguiente, contribuyeron en una alta proporción a la formación de la nacionalidad chilena. Desde que se produjo el contacto entre mapuches y españoles -poco amistoso, pues hubo una guerra interminable-las voces aborígenes fueron incorporándose al español. Ya se encuentran en las Cartas del conquistador de Chile Pedro de Valdivia que dirigió al emperador Carlos V y también en las Crónicas, desde la primera escrita por Gerónimo de Vivar, en 1558. Los nombres de los grandes toquis (generales en jefe) -Caupolicán, Lautaro, Pelantaro, etc.-fueron conocidos a través de la obra del soldado y poeta Alonso de Ercilla y Zúñiga, La Araucana, cuya primera parte apareció, en Madrid, en 1559. Las crónicas posteriores a la de Vivar abundan en antropónimos, topónimos, léxico de la organización social, de la vestimenta, de las prácticas bélicas, de la flora y de la fauna. Dado que los mapuches permanecieron independientes hasta fines del siglo XIX, conservaron también sus nombres vernáculos, usados actualmente como apellidos (Huenumán, Catrileo, Nahuelpan, Quilapán, etc.). Se ha sostenido que el léxico mapuche solo ocurre en el español oral, coloquial e, incluso, vulgar; ello no es así, pues -como ya he dicho-se registra desde BOLETÍN DE FILOLOGÍA TOMO XLV, NúMERO 2, 2010 3. FITóNIMOS
doi:10.4067/s0718-93032010000200008 fatcat:ipear25x4jd6hmbw2e4zs3i5ey