Ciudad y Ciencias Sociales en el Reino Unido*

Christine Anderson, Alan Biggins
unpublished
A mis ojos, la relación entre la arqueología y los petroglifos es incomprensible, o más bien accidental. Mejor dicho: sé que los petroglifos fueron hechos por gente tan real como yo; imagino que eran importantes para ellos, pues de otra forma, no me explico que se tomaran el trabajo de cincelar esos dibujos en la piedra (algo bastante más com-plicado que escribir en un papel, por cierto); según los arqueólogos, fueron hechos hace dos mil años por pueblos de agricultores seminómadas que se
more » ... ecían a la vera de los ríos, etcétera, etcétera. Un mundo que también desapareció. Esa informa-ción la conozco, la manejo, pero no me dice nada acerca de aquellos petroglifos en particular. Quienes cifraron esos mensajes jamás imaginaron que algún día existiríamos nosotros. Eso me confiere una vaga sensación de superioridad, como si me asomara por el ojo de una cerradura a un cuarto prohibido. Ellos no nos ven, pero noso-tros los vemos. Pero ¿los vemos nosotros? Ahí están los dibujos tallados en la piedra, tratando de decir algo que no entendemos. No: tal vez noso-tros tampoco los vemos, y los imaginamos de la misma manera confusa, arbitraria y limitada en que acaso los hicieron ellos. Rodrigo Soto. Los petroglifos. Saint-Nazaire, Maison des écrivains étrangers et des traducteurs, 2003, p. 95.
fatcat:ju4qnki2anby3dt7zz2efcp7zu