Exilios y retornos chilenos

Loreto Rebolledo González
2012 Anales de la Universidad de Chile  
EXILIOS y RETORNOS CHILENOS Los desplazamientos de población suelen ir acompañados de fuertes cargas emocionales y expectativas cuyo tono será más o menos positivo, según sea el contexto en el cual se dan. En algunos casos, cuando se migra buscando oportunidades de desarrollo individual o familiar, se apuesta por un futuro mejor en el país de llegada y por tanto hay una mirada esperanzadora sobre la vida que se tendrá allí, de forma que los pies se sitúan firmes sobre la tierra; en otros,
more » ... ra; en otros, cuando grupos de personas son desplazadas por situaciones de catástrofe o guerra que les impiden seguir en su terruño, o cuando huyen de persecuciones políticas transformándose en exiliados, la desesperanza, el miedo y la angustia son parte del equipaje con que se desplazan, y así estas migraciones forzadas se viven como un tiempo congelado, un período transitorio de la vida a la espera del regreso. En el último tercio del siglo XX miles de chilenos vivieron el segundo tipo de experiencias. Hasta avanzado el siglo XX Chile no se caracterizó por ser un país con grandes desplazamientos de población. No atrajo migrantes en cantidades considerables ni tampoco expulsó grandes cantidades de chilenos más allá de sus fronteras, lo que contribuyó a alimentar el mito de nuestra homogeneidad interna. Eso hasta la década del 70, en que el golpe de Estado lanzó a miles de hombres y mujeres al exilio, haciendo evidentes nuestras diferencias así como la incapacidad de resolverlas. Entre las razones que explican los bajos desplazamientos de población hacia y desde Chile están su ubicación geográfica, en que el desierto por el norte, los hielos antárticos por el extremos sur y el océano pacífico y la cordillera fueron barreras naturales que protegían tanto como aislaban al país del resto del mundo. Por otra parte, las políticas gubernamentales para atraer inmigrantes fueron erráticas, y si bien en algún momento propiciaron la inmigración, no fueron particularmente estimulantes 1 . Así, en el siglo XIX se decide colonizar la zona de Valdivia y se solicita a Vicente Pérez Rosales captar migrantes extranjeros. En 1869 ya existían 1.365 inmigrantes alemanes, muchos de ellos artesanos y agricultores que colonizaron la región que va entre las actuales ciudades de Valdivia y Puerto Montt (Pérez Rosales 1976, pág. 421). Posteriormente, franceses, suizos, belgas, ingleses, españoles e italianos reclutados por el Gobierno "colonizan" las zonas aledañas a Temuco y se establecen en diferentes a ciudades del Valle Central (Vial, 1981; Pérez Rosales, 1976) .
doi:10.5354/0365-7779.2012.21735 fatcat:jfl6ovrognavnns6vqgabrhgzm