Tuberculosis intestinal y tuberculosis pulmonar: Resección ileal y PCR para su diagnóstico

I. Ruiz del Barrio, C. Valentí Ponsa, F. Bruque
2004 Anales de Medicina Interna  
El carcinoma renal de células claras supone el 3% de los tumores del adulto y es responsable del 2% de las muertes por cáncer (1). Es más frecuente en varones que en mujeres con una ratio 2: 1, y en poblaciones urbanas que en comunidades rurales (2). Su incidencia, que ha experimentado un aumento moderado desde los años 30 a la actualidad, es mayor entre la cuarta y séptima década de la vida, con un pico máximo en la sexta (3). Se ha asociado a diferentes factores de riesgo como el tabaquismo,
more » ... omo el tabaquismo, las dietas hipercalóricas, la obesidad, la enfermedad quística adquirida en le insuficiencia renal crónica terminal, la exposición a carcinógenos ocupacionales (cadmio, asbesto Thorotrast,), el abuso de analgésicos y a factores genéticos (1,4). Tiene una forma de presentación clínica muy variable, siendo cada vez mas frecuente el diagnóstico incidental de masas renales (5). La tríada clásica de dolor, hematuria y masa abdominal es la forma de presentación en tan sólo el 9% de los casos (6). Hasta en un 30% de las ocasiones, la enfermedad está diseminada en el momento del diagnóstico. A continuación presentamos una forma de presentación muy poco frecuente. Se trata de un varón de 70 años con antecedentes de tabaquismo, HTA, obesidad grado 3 y OCFA con disnea basal II/IV, que consultó por debilidad progresiva del hemicuerpo derecho de 15 días de evolución con caídas de repetición y imposibilidad para la deambulación. A la exploración física, presentaba un estado general conservado ( PS1) y una paresia 4/5 del hemicuerpo derecho de predominio braquial, siendo el resto de la exploración neurológica anodina. La auscultación cardiaca era rítmica con un soplo sistólico plurifocal inespecífico y en la auscultación pulmonar había una disminución del murmullo vesicular en las bases. En abdomen no era posible delimitar masas ni megalias. No habían adenopatías accesibles. Se practicó una analítica general que era normal salvo un calcio de 11,85mg/dl y una creatinina de 1,79 mg/dl. El sedimento urinario ni el rastreo óseo mostraron alteraciones. Los marcadores tumorales fueron normales a excepción del CA125 que era de 116,7 UI/ ml . La TAC cerebral (Fig. 1A ) mostraba una lesión cerebral frontal izquierda de 2 cm con edema vasogénico asociado que captaba contraste en anillo y que sugería como primera posibilidad diagnóstica una metástasis cerebral. La TAC toraco-abdómino-pélvica (Fig. 1B ) puso de manifiesto la presencia de una masa renal derecha heterogénea de 10 cm de diámetro con adenopatías retroperitoneales, retrocrurales y en eje celíaco con centros necróticos; a nivel del tórax Cartas al Director
doi:10.4321/s0212-71992004000700013 pmid:15347246 fatcat:hxftgc2rv5cihjqhxjael27vci