Don Antonio Gómez Restrepo y su obra literaria

Manuel Antonio Bonilla
1942 Revista iberoamericana  
LOS juicios literarios, por lo mismo que se refieren a obras humanas, en lo general caducas o tocadas de imperfecci6n, de cuyo mrito deciden las modas reinantes y en tiltima instancia como supremo juez el tiempo, no pueden tener el alcance definitivo que nace de afirmaciones o de negaciones absolutas. De ahi que ni los ms expertos criticos, ni mucho menos los mismos creadores de belleza, esten suficientemente capacitados para decir a un libro, a un drama o a un poema: vive tu inmortalidad, eres
more » ... inmortalidad, eres eterno. Casos como el de Larra, cuando escribi6 aquel juicio profundo e inapelable que no han desmentido los afios, sobre Los amtantes de Teruel de Hartzenbusch, no se dan todos los dias; en cambio, sabemos del mismo Cervantes la preferencia que 1l daba en merito al Persiles sobre el Quijote; y es muy frecuente ver aplaudido y estar en boga un libro que a pocos soles rueda en el polvo, o rebajado otro que pronto cobra nombre imperecedero. i Quien hubiera anunciado a fines del siglo XV --en que vieron la luzla inmortalidad a que estaban destinadas la Celestina de Rojas y la Elegia de Jorge Manrique, esos dos grandes monumentos de la lengua! i Qu raros los que en estas materias pueden decir la iltima palabra! A veces entra por mucho la sugesti6n, no ya de un individuo sino de una 6poca, como sucedi6 con el falso Ossian; en otras deciden una errada tradici6n, la rutina, la superficialidad, como aconteci6 con el Centdn epistolario atribuido a Fernmn G6mez de Cibdadreal RE VISTA IBE ROAMERI C.A NA
doi:10.5195/reviberoamer.1942.1068 fatcat:2mjl7sqygjb6pl42z6b6tnob7q