Las edades de defunción en la antigüedad HISTORIA

Enrique Gozalbes, Cravioto
unpublished
E n trabajos anteriores hemos intentado obtener informaciones acerca de la sociedad que se re­ fleja en ia epigrafía funeraria descubierta en Baelo Claudia (1). Por razones de espacio, y de temática, dejamos para otro trabajo el estudio sobre uno de los aspectos que aparecen recogidos con una mayor fre­ cuencia en los epitafios de la época romana: el de las edades de defunción. Para entender convenientemente este aspecto debemos tener en cuenta que en las lápidas de época romana, como en las
more » ... ana, como en las actuales, exis­ te un formulario que se repite, con numerosas varian­ tes, más o menos características de cada zona o localidad. Las características principales del formulario en los epígrafes funerarios de Baelo son las siguientes: 1. El epitafio puede venir o no encabezado con una invocación a los dioses Manes, a los espíritus protectores de los antepasados, que debían guar­ dar el espacio funerario. 2. En segundo lugar, o bien encabezando la ins­ cripción, aparece el nombre del difunto, bien en nominativo, bien en acusativo; en ocasiones se menciona su patronímico ("hijo de"). El nombre del fallecido es el único elemento que siempre figura en los epígrafes. 3. En tercer lugar, se puede indicar la edad que tenía el fallecido, que se expresa según las zo­ nas con dos fórmulas, con Ann(orum), es decir "de años", o bien con qui vixit annis, es decir, "que vivió años". 4. En cuarto lugar se recoge, en ocasiones, la iden­ tidad del dedicante del epígrafe, del familiar o allegado superviviente. 5. A veces se incluyen fórmulas que se refieren a la co n stru cció n de la tum ba, F(aciendum) C(uravit), alusiones al testamento, etc.. 6. Fórmula final, bien de deposición, H(ic) S(itus/a) E(st), aquí se encuentra el cuerpo, y la piadosa dedicatoria, S(it) T(ibi) T(erra) L(evis), o las dos en común. 7. En algunas ocasiones, sobre todo en zonas de mayor nivel de vida (como eran algunas ciuda­ des de la Bética), aparecen textos poéticos, invocaciones piadosas, expresiones de cariño... En ocasiones, fuertemente desgarradoras, so­ bre todo cuando el fallecido era un niño de po­ cos años. La expresión de estos sentimientos muestra como el dolor humano ante la pérdida de un ser que­ rido no tiene fronteras temporales. Normalmente, cui­ daban más de recoger esa expresión, que podría tacharse de sensiblería, cuando el desaparecido era el cónyuge (esposa o esposo). Pero daban rienda suelta a la expresión en piedra de los sentimientos de dolor cuando fallecía un hijo, o una hija. No es el caso de Baelo, pero ello tiene su explicación en la casualidad de los hallazgos, en el hecho de no tener documentadas edades de fallecimiento inferiores a 20 años. Dentro de las pequeñas variantes del formula­ rio, podemos utilizar como ejemplo de los descubier­ tos en Baelo, fundamentalmente en la necrópolis excavada hacia 1920, el siguiente epitafio: El fallecido era un personaje de la élite, puesto que tiene la tria nomina de la ciudadanía romana; des­ pués de una primera línea con su nombre, y antes de la tercera con las fórmulas de deposición e invoca­ ción piadosa en siglas, en la línea segunda se recoge 5
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