Fotografía, propaganda y educación. Presentación

Francesca Comas Rubi, María del Mar Pozo Andrés
2018 Historia y Memoria de la Educación  
Desde sus orígenes, la fotografía se ha considerado un testimonio visual objetivo de un hecho o momento del pasado, y se ha utilizado como tal para ilustrar o reforzar el texto escrito. Durante muchas décadas, la tendencia general ha conducido a pensar que la fotografía refleja algo real y objetivo. Y es cierto que contiene elementos, objetos, espacios o personas cuya existencia queda verificada gracias a la imagen. La fotografía puede mentir sobre el sentido de una cosa, pero no sobre su
more » ... o no sobre su existencia. Hay, por tanto, elementos preexistentes en cualquier fotografía, que nos aportan información objetiva sobre su presencia en el pasado. Pero detrás de una fotografía hay muchos más elementos personales, institucionales o sociales que la han condicionado. Forma parte de un contexto social, histórico, político y cultural, que afecta tanto a su producción como a su difusión. No todo se fotografía ni en todo momento. Al igual que cualquier producto social, como bien apuntaba Bourdieu, lo que se considera en un momento dado fotografiable es fruto de un consenso al que se llega a partir de intereses, voluntades e incluso patrones sociales preestablecidos. El análisis de una fotografía, por tanto, deberá ir más allá de constatar la existencia histórica de los elementos que aparecen en ella, para adentrarse, teniendo en cuenta su contexto en sentido amplio, en aquello que representa, en el discurso que construye a través de la imagen.
doi:10.5944/hme.8.2018.22053 fatcat:kpqnr5soincsbahkdclsu7giyi