Memoria e intertextualidad en la forma límite de la bio-no-vela circular

David Hernández
2013 Revista de Museología Kóot  
No resulta difícil darle un orden y una cronología a los 111 fragmentos de la novela más reciente de Argueta. Por una sencilla razón: su orden es cronológico, con excepción de dos fragmentos. Ópticamente hay una separación tipográfica visible entre fragmento y fragmento. Además, cada uno de ellos va numerado de manera consecutiva. El que lleva el número "1" aparece con doble función. Primero, asume el papel de prólogo y por eso valoriza indirectamente el texto que sigue, a la vez que da
more » ... vez que da indicaciones de cómo leerlo y legitimar la búsqueda (¿para qué?) emprendida por el autor, que tiende a confundirse con el yo narrativo. Segundo, ese fragmento uno es ya el comienzo del relato, que tiene una curiosa especificación de género en el subtítulo: Bio-no-vela circular. En esta segunda calidad, el fragmento uno dice: "Hay dos imágenes fundamentales en mis primeros recuerdos de niño". (Pág. ). El prólogo juega una función específica entre la autobiografía del narrador y el poeta, entre la prosa y la construcción poética. Recuerdos vivenciales e historia: la fuerza de rememoración hace que las confesiones tengan más del poeta que del narrador en todo caso es momento de no delimitar lo ilimitable. Poesía-prosa, poema-novela, confesión-ficción, memoria-ensayo, navegan en las mismas aguas. Inocencia y maldad igual niñez y poesía, por eso podemos afirmar que no hay poetas enteramente bondadosos ni realistas sino poetas de la verdad, aunque ésta sea inventada; y por ello el poema es considerado como reducto maligno o expresión radical que se revierte en una especie de delito contra la sociedad el escritor-poeta dice cosas a sabiendas que perjudica el ritmo cotidiano de la vida o no es poeta; te cagás en la tuya y en la del vecino, pero 1 Siglo de O(g)ro, Págs. -10.
doi:10.5377/koot.v0i1.1138 fatcat:i3q47tfw7vdkzjcw7f7ip4m234