Helene Deutsch, pionera en el acercamiento a la psico(pato)logía de la mujer desde la perspectiva psicoanalítica

Reyes Vallejo Orellana
2002 Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría  
Helene Deutsch, pionera en el acercamiento a la pisco(pato)logía de la mujer (94) HISTORIA consideraba a la mujer como una especie de varón castrado y masoquista, llena de envidia por los privilegios masculinos. Aunque es cierto que Helene mantuvo a lo largo de su vida una manifiesta fidelidad a Freud (que la analizó durante un año) y que éste la tuvo en alta consideración, quejándose amargamente cuando abandonó Europa para instalarse en Estados Unidos dado que perdía con ello a una de sus
more » ... pulas más notables, algunos pensamos hoy que, en contra de que lo que mantuvieron las referidas feministas, Helene fue una pionera de la línea de la intersubejtividad, al tener en cuenta los factores sociales en la crianza y educación para la instauración del llamado sistema sexo-género (6) y por otro lado dignificó la psicopatología de la mujer. Además, es mérito suyo el haber sido de los primeros clínicos que se ocuparon de lo que hoy denominamos trastornos de la personalidad, con un enfoque muy original, describiendo con elegancia los ingredientes narcisistas que laten en la mayor parte de tales anomalías. Una problemática infancia y una juventud rebelde Helene Deutsch , de soltera Rosenbach y familiarmente llamada Hala, nació el 9 de octubre de 1884 en Przemysl, ciudad que entonces pertenecía a la Galitzia polaca, situada en la frontera entre Ucrania y lo que en aquel tiempo era el Imperio austro-húngaro. Su familia pertenecía a la burguesía judía asimilada, siendo su padre Wilhelm Rosenbach juez y magistrado de distrito, así como representante de Galitzia en la Corte Federal de Viena, habiendo logrado mucho cariño y respeto de los polacos, tanto de los judíos como de los que no lo eran (7). La madre, Regina, era una señora muy ambiciosa, de carácter fuerte y distante, que deseaba para sus hijas una vida burguesa y convencional. El matrimonio tuvo cuatro hijos, Emil, Malvina, Gizela y nuestra Helene, la cual vino al mundo tras un intervalo de ocho años respecto a la anterior hermana (7). Su padre deseaba un varón que respondiera al ideal judío, tener un gran hombre por hijo, objetivo que su hijo Emil no cumplía (8). A pesar de ello, las relaciones de Helene con su padre fueron muy satisfactorias, pues superando la frustración inicial, fue aceptada por él como su heredera espiritual. Lo contrario ocurrió con su madre, que la rechazó de forma evidente desde el mismo nacimiento: los cuidados infantiles a que fue sometida, por ejemplo, corrieron a cargo nada menos que de nueve sucesivas nodrizas, ejerciendo la función de madre durante algún tiempo su hermana Malvina, once años mayor que ella. Sin embargo, perdió pronto a esta madre sustituta, pues cuando Helene contaba diez años, esta hermana se alejó del hogar al contraer matrimonio. En cuanto a las relaciones con sus hermanos varones fueron bastante problemáticas, especialmente con Emil, que al parecer abusó sexualmente de ella siendo muy niña, dato que ella refiere veladamente en su autobiografía, obra que apareció originalmente en inglés con el título Confrontaciones con mi self en la editorial neoyorquina Norton y en donde afirma que su más importante revolución fue liberarse de la tiranía de su madre (9). Cuando Helene finalizó su escolarización contaba catorce años de edad y lo único que la madre tenía planeado para ella era un buen casamiento para que pudiese vivir en la ociosidad a costa del dinero que ganase el esposo. Helene se reveló contra esta
doi:10.4321/s0211-57352002000300006 fatcat:api6keqalrdfjkku5qhufsifbe