Borges, antólogo de sí mismo

Juan Carlos Ghiano
1963 Revista iberoamericana  
Borges, Ant6logo de si Mismo E N el pirrafo final del "Epilogo" a El hacedor, escrito a fines de 1960, Jorge Luis Borges narra una parabola que sintetiza el desarrdlo de su obra en mis de cuarenta aFios. Esta forma de recontar el retorno del hijo pr6digo, explica: "Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los afios puebla un espacio con imagenes de provincias, de reinos, de montafias, de bahias, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros,
more » ... entos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de lineas traza la imagen de su cara". 1 Como culminaci6n de la verdad borgiana, dos volimenes recientes ordenan la suma de alusiones, intentadas por el autor y el acercamniento a una cifra que identifica las descripciones del mundo con quien las ha intentado. El primero de estos libros, El bacedor, es un conjunto de ensayos, poemas, brevisimos relatos y confesiones autobiograficas, que Borges engloba bajo el nombre de "miscelanea"; suerte de diario compilado por el tiempo, durante los aios que transcurren desde Otras inquisiciontes (1952) hasta mediados de i96o.2 En el citado "Epilogo" advierte:
doi:10.5195/reviberoamer.1963.2051 fatcat:gmj5pqx62bd5hpix2jnyipmq3q