La obesidad: la verdadera pandemia del siglo xxi

José Ángel Córdova Villalobos
2016 Cirugía y Cirujanos  
En México estamos experimentando de manera acelerada dos tipos de transiciones: la demográfica y la epidemiológica. La demográfica nos demuestra que, aunque aún somos una población joven, la pirámide poblacional tiende a hacerse más estrecha de manera progresiva en su base; actualmente hay mayor número de niños de 5 a 9 años que de 0 a 4 años, y más de 10 a 14 que de 5 a 9, de tal forma que la parte más ancha de la pirámide se encuentra actualmente en el tercer quinquenio de la vida 1 . Al
more » ... la vida 1 . Al reducirse las cifras de fecundidad, el número de nacimientos también va a ir disminuyendo y, de forma progresiva, los grupos más frecuentes de población tendrán mayor edad. Así, en el 2050 uno de cada cuatro mexicanos tendrá edad de 65 años o más. Estas transiciones epidemiológicas y demográficas en nuestro país son rápidas y profundas, y en un período de 50 años México completará un proceso de envejecimiento que en Europa tomó 200 años 2 . La transición social y económica nos muestra que hoy tenemos más personas que pierden la vida por accidentes (primera causa de muerte en jóvenes de 18 a 35 años), así como más personas con diferentes tipos de discapacidades, ya sea secundarias a los mismos accidentes o, eventualmente, a una mayor edad o a complicaciones de las enfermedades crónicas no trasmisibles, lo que supone un gran reto. En la vida actual, el sedentarismo es una actitud muy frecuente; todos estamos sometidos a mayores grados de estrés que lo que estuvimos en años anterioresy adoptamos, con frecuencia, conductas no saludables por cambios en los hábitos alimentarios u otras conductas de riesgo, lo que ha motivado un incremento progresivo y grave en el número de personas con sobrepeso y obesidad. Esto se ha Correo electrónico: jangelcordova.villalobos@gmail.com acompañado de una mayor incidencia en la población en general de la diabetes mellitus, hipertensión arterial y dislipidemias; en fin, de personas con síndrome metabólico, que son mucho más propensas a sufrir problemas cardiovasculares que acortan considerablemente su esperanza y calidad de vida. Del mismo modo se observa que continúa existendo un gran número de personas adictas al tabaco; la contaminación ambiental es un tema cada vez más recurrente y progresivo, y el cambio climático ha favorecido, entre otras cosas, la proliferación de vectores como la aparición de nuevas enfermedades (por ejemplo, el Zika) y el incremento de las ya existentes. Todo lo anterior sucede en un país, México, del que aún no hemos logrado desterrar plenamente los problemas de desnutrición; sigue existiendo pobreza en grandes núcleos de población; muchas personas viven en hacinamiento, con promiscuidad y mala higiene, y con una gran dispersión de comunidades (más de 200,000 con menos de 2,500 habitantes). Todo ello consderado hace que, a pesar de los grandes avances referidos a cobertura sanitaria esta sea aún insuficiente, en muchos casos por la complejidad del acceso y no por la derechohabiencia. La calidad heterogénea en la atención también hace que muchos servicios públicos se subutilicen. Si nos centramos en la obesidad, es uno de los mayores retos al que se va a enfrentar la salud pública en el siglo xxi. Las cifras informadas por los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y publicadas en 2011 por este organismo, nos sitúan ya en el segundo lugar entre 40 países, solo detrás de los Estados Unidos de Norteamérica pero muy cerca de ellos, y con enormes diferencias en cuanto a prevalencia con países como India,
doi:10.1016/j.circir.2016.08.001 pmid:27601182 fatcat:oajjdb246rhqfelb7almja2xge