Comportamiento clínico-epidemiológico de la influenza en niños hospitalizados

LUIS DELPIANO M, BYRON GUILLEN B, M. CRISTINA CASADO F
2003 Revista chilena de infectología  
Introducción La infección por virus influenza ocurre de manera estacional en climas temperados. La importancia de este virus radica en su capacidad de generar usualmente epidemias de severidad variable y diseminaciones globales ampliamente difundidas -pandemias-que ocurren a intervalos irregulares impredecibles, siendo en estos períodos cuando la morbi-mortalidad relacionada con este patógeno se incrementa dramáticamente 1 . El carácter antigénico variable e impredecible ubica a este agente en
more » ... a a este agente en un lugar preponderante entre las infecciones emergentes y reemergentes 2 . La influenza se caracteriza por la súbita aparición de signos y síntomas como fiebre (38-40º C), mialgias, cefalea, calofríos, decaimiento, tos no productiva, faringitis y rinitis 3 . En niños, además puede producir síntomas gastrointestinales: vómitos, dolor abdominal, diarrea y desencadenar convulsiones febriles. En población de riesgo (enfermedad pulmonar crónica, cardíaca o neurológica) esta infección puede exacerbar su condición de base 1 . Las complicaciones en el tracto respiratorio inferior incluyen deterioro de enfermedad obstructiva crónica, crisis asmáticas, laringitis, bronquitis, bronquiolitis, y neumonías virales primarias o con sobreinfección bacteriana 4 . De forma característica, los brotes epidémicos por virus influenza ocurren durante los meses de otoño e invierno y son responsables de aproximadamente 20.000 muertes por año en los Estados Unidos de Norteamérica 5-6 . La morbimortalidad asociada a esta patología afecta a todos los grupos etarios 2 y es reconocido como agente de brotes de infección intrahospitalaria en lactantes y niños de salas pediátricas generales 6-7 , y también en unidades cerradas como las de cuidado intensivo neonatal 8 . Los niños son fuente importante de diseminación viral en la comunidad dado el contacto estrecho que existe en los lugares destinados para su cuidado, con una alta tasa de incidencia, que en época de brote alcanza el 40% en la población infantil; esta cifra representa el doble de la incidencia objetivada en otros grupos como adultos jóvenes y personas de la tercera
doi:10.4067/s0716-10182003000300002 fatcat:ujwrzyzqi5cqrkjqwirhyyot5a