Veinte años después

Sergio Roncallo-Dow
2016 Palabra Clave  
Con este número, Palabra Clave tiene el placer de conmemorar veinte años de existencia. Ha sido un proceso arduo en el que han intervenido varios editores que, con un esfuerzo mancomunado y continuo, han logrado construir y consolidar el proyecto que hoy en día es Palabra Clave. Han sido años de trabajo y reinvenciones, que hoy dan sus frutos. Desde aquel 1996 en que de la mano de la profesora Nelly Vélez arrancó este proyecto divulgativo, pasando por el trabajo de Adriana Guzmán, Jairo
more » ... zmán, Jairo Valderrama, Liliana Gutiérrez y Jerónimo Rivera, es mucho lo que el panorama editorial e investigativo ha mutado. En alguna época, quizá no tan lejana, probablemente hace unos veinte años, se escribía por el placer de ser leído, guiados por el imperativo de publicar, en su sentido más estricto y primigenio: de hacer público nuestro conocimiento; guiados por la idea de tener algo que decir. Hoy, para bien o para mal, el panorama es del todo diverso. Al placer de la escritura hemos antepuesto el afán del puntaje y la mitología de la economía del lenguaje que tanto se apodera del cientificismo; hoy la escritura pasa por la brevedad, por lo conciso del positivismo, por la ilusión de la cifra y la falacia de la estadística. No se me malentienda, muchas veces los números son necesarios en la investigación social y, más concretamente, en la investigación en comunicación, pero se ha perdido el regodeo del lenguaje, el regocijo de la palabra. Se ha perdido, en últimas, el propósito mismo de la escritura. Hace algunos años, cinco, para ser exactos, cuando conmemorábamos los quince años de Palabra Clave, tuve la oportunidad de hablar con la editora de una prestigiosa revista de comunicación española. Al igual que yo,
doi:10.5294/pacla.2016.19.3.1 fatcat:rdtk2jnijnf6hdke7vvgawlyy4