La influencia española en la Constitución peruana : a propósito del Tribunal de Garantías Constitucionales

Domingo García Belaúnde
1982 Revista de Derecho Político  
El 3 de octubre de 1968 se instauró en el Perú un gobierno militar que permaneció en funciones durante doce años, convirtiéndose así en el régimen de jacto más largo que hemos tenido desde que se proclamó la independencia en 1821 '. Hasta entonces, el país se rigió formalmente por la Constitución de 1933, la décima de nuestra agitada vida republicana, la que por lo demás había demostrado sus grandes insuficiencias i(sobre todo en lo concerniente a la estructura y funcionamiento de los poderes
more » ... to de los poderes del Estado). El régimen militar se empeñó en ima serie de reformas estructurales en el ámbito social y económico, cuyas dimensiones fueron tan significativas (por encima de aciertos y yerros) que convencieron tanto a los personeros del régimen como a un fuerte sector de la opinión pública de la necesidad de contar con una nueva Constitución. Este animcio se hizo formalmente en el mensaje presidencial leído por el general Francisco Morales-Bermúdez Cerruti el 28 de julio de 1977 (fecha del aniversario patrio), lo que dio motivo a la convocatoria de una Asamblea Constituyente, que fue materializada meses después y que se instaló, con un total de cien miembros y en forma solemne, el 28 de julio de 1978, bajo la presidencia de un ilustre político, Víctor Raúl Haya de la Torre. El cometido de la Asamblea se reducía a un único encargo recibido por el gobierno militar: estudiar y aprobar el nuevo texto constitucional, en un plazo improrrogable de un año (lo que efectivamente se hizo). La nueva Constitución quedó lista el 12 de julio de 1979 y entró en vigencia el 28 de julio de 1980, cuando el país volvió al régimen constitucional, bajo la presidencia del arquitecto Fernando Belaúnde Terry.
doi:10.5944/rdp.16.1982.8207 fatcat:2lvdkkpuhnfovdnrzuqwceekpm