La política antimigrante de Barack Obama y el programa Frontera Sur: consecuencias para la migración centroamericana

Daniel Villafuerte Solís, Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, María del Carmen García Aguilar, Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas
2017 Migración y desarrollo  
Resumen. En el artículo se analiza la política antimigrante del gobierno de Barack Obama y sus efectos en la migración centroamericana. La hipótesis de fondo es que las detenciones y deportaciones masivas en varios estados de la Unión Americana, así como el empleo de políticas de contención en la frontera sur de Estados Unidos y México, forman parte de una estrategia más amplia en materia de seguridad diseñada por el gobierno de Estados Unidos. Con la aplicación del programa Comunidades Seguras
more » ... Comunidades Seguras de acuerdos bilaterales, como Iniciativa Mérida y otras medidas de aparente manufactura mexicana, pero impulsadas y aprobadas por la Casa Blanca, en particular el programa Frontera Sur, están elevando el costo económico, social y humano para los migrantes y sus familias. Palabras clave. migración de tránsito, políticas de contención, frontera sur, seguridad fronteriza. Abstract. This article proposes an analysis of the anti-immigration policies of Barack Obama's government and its effects on Central American migration. The main hypothesis is that detentions and mass deportations in various states of the United States, as well as the detention policies on the southern borders of the U.S. and Mexico are part of a wider security strategy designed by the government of the United States. With the application of the Secure Communities program, bilateral agreements such as the Mérida Initiative, and other measures of apparent Mexican initiative, but promoted and approved by the White House, and particularly the Southern Border Program, the economic, social and human costs for migrants and their families continue to rise. 42 MIGRACIÓN y DESARROLLO volumen 15 | número 28 | Primer semestre 2017 y puesta en vigor el 30 de junio de 2008. A pesar de que su temporalidad se estableció para tres años -debió haber terminado a mediados de 2011-, lleva ocho años vigente. Durante ese periodo, que abarcó la conclusión del mandato de Bush y la recta final del segundo periodo de la administración de Obama, la iniciativa se convirtió en un cajón de sastre donde se adicionaron varios elementos que según Rosario Green, antes presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de la República, «los legisladores no conocen y por ahí se ha colado todo, incluso la presencia de agentes de la cia, dea, fbi y el Pentágono, que llevan a cabo en México más que tareas de inteligencia» (Becerril, 2011). En efecto, la iniciativa que tuvo el propósito esencial de combatir al narcotráfico fue incorporando nuevos elementos, en especial el tema migratorio y las instituciones encargadas de vigilar la frontera sur, perticularmente el Instituto Nacional de Migración (inm), al que fue dotado de recursos y equipo para la detección e identificación de los migrantes mediante datos biométricos que alimentan una base de datos denominada Plataforma México.
doi:10.35533/myd.1528.dvs.mcga fatcat:npawgcfhpvaudp4vwyeta7dzdi