Cacaxtla, de Matos Moctezuma E

Beatriz De la Fuente
1988 Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas  
Libro interesante y original sobre las renombradas pinturas murales de Cacaxtia. Organizado en dos secciones fundamentales: la primera, Algo sobre Mesoamérica, en la cual se presentan, a grandes rasgos, las características del área mesoamericana, y la segunda, Color, Forma y Simbolismo, en donde se describen e interpretan, también de modo general, las escenas 'de los muros pintados. Complementan 10 anterior, a manera de apéndice, un Análisis de los pigmentos, realizado por el Laboratoire de
more » ... Laboratoire de Conservation de la Pierre, en Laussane, Suiza, análisis necesario, pero infrecuente en los estudios acerca de pintura mural prehispánica, y un álbum de espléndidas fotografías a color hechas por Rafael Donis. Las fotos se acompañan por fragmentos de poemas tomados de Poesía náhuatl, t.2 y 3, de Ángel María Garibay. En la primera secci6n el autor establece 10 que es la "superárea cultural y geográfica" (p. 9) de Mesoamérica, con base en la definición de 1943 de El Mural de la Batalla, considerado por Matos como "dato arqueol6gico" (p. 36), 10 lleva a postular que se trata de una batalla histórica; "no se trata de guerra entre sacerdotes" (p. 36), como suponen quienes consideran que el período clásico -durante el cual se realizaron las pinturas--es dominado por una sociedad teocrática, sino de una lucha de soldados "que tiende a mantener el control económico, político y social" (p. 36). Sin embargo, añade el autor, la guerra tiene también un carácter religioso-teológico "que no logra encubrir la verdadera intenci6n econ6mica" (p. 36). En el Mural del Pórtico, después de la descripci6n, Matos procede a dar cuenta de su interpretación. Aquí ve, como Sonia Lombardo de Ruiz, quien 10 denomina Mural de la Fertilización de la Tierra, al dios Tláloc asociado a los hombres-jaguares, en los muros y jambas norte, y al dios Quetza1c6atl, en relación con los hombres-águilas, en el muro y jamba sur. Y los que fueron contrarios en la Batalla, se convierten en armoniosa dualidad para propiciar el agua, la fertilidad y la cosecha de plantas de maíz. Apunta una diferencia con Lombardo; para Matos, los hombres·águilas se vinculan con Huitzilopochtli, dios solar de ia guerra, y de este modo explica la dualidad Tláloc-Huitzilpochtli, que siglos más tarde encuentra en el Templo Mayor de los mexicas. A manera de comprobación usa la imagen de la barra azul con cabezas de serpiente en los extremos, que toma entre sus brazos el caballero águila de la pared sur; es la imagen previa a la xiuhcóatl azteca. El autor concluye reiterando su oposici6n al mal usado concepto de sociedades teocráticas durante el período clásico, que se transforman, durante el postclásico, en sociedades militaristas; para él, a 10 largo de veinticinco ceno turias, de los olmecas a los aztecas, las sociedades son estatales. A manera de comentario final, mb parece que Eduardo Matos hace uso de lo representado en los murales de Cacaxtla para justificar su criterio antro-
doi:10.22201/iie.18703062e.1988.59.1414 fatcat:lnqhxusndjfufpvgvo3dvmsmdy