Las pasiones y la razón de vivir

Paulina Rivero
1997 Theoría. Revista del Colegio de Filosofía  
Remo Bodei, Geometría de las pasiones. Miedo, esperanza, felicidad: filosofia y uso político. Trad. de Isidro Rosas. México, FCE, 1995, 490 pp. na pregunta gravita en esta obra de Bodei: ¿qué tan cercanos estamos hoy en día al peor de los pecados: la ausencia de pasiones? En el mundo contemporáneo cada vez se reduce más el ámbitode las pasiones; la indiferencia recíproca y el individualismoc de masa, que termina en el rechazo al contacto directo y en la completa separacióln de los otros,
more » ... e los otros, coniieva al inevitable marchitamiento emotivo y la desaparición de la solidaridad. Ésta es entendida por Bodei como el sentimiento que puede llevarnos a compartir la pasión del otro, a compartir supathos: la com-pasión y sim-patía, en el sentido griego de la palabra, no se refieren a otra cosa que a esa posibilidad de compartir la pasión: sentir como propio lo que al otro le pasa, vivir lo que el otro vive, sufrir lo que el otro sufre, de manera que el pathos del otro, no sea ajeno; la solidaridad es lo contrario de la in-dolencia, que es la imposibilidad de sentir el dolor del otro. ¿Pero cómo sentir la pasión del otro cuando el ritmo de vida cotidiano y la estructura de la convivencia social se caracterizan por la obstrucción de las pasiones? Y a la vez: ¿Cómo podemos hablar de obstrucción de pasiones, en un mundo que al menos en apariencia es conducido por relaciones de mercadotecnia que se basan en la creación artificial de deseos? Toda la publicidad, en las calles, en las tiendas, "enganchan" al consumidor creando deseos en él. Para Remo Bodei, el hecho de que el impulso adquisitivo haya tomado vigor hasta hacerse tan familiar, es algo a lo que no se le ha dedicado la atención necesaria. Este autor analiza algunos fenómenos que han sido provocados en la vida cotidiana por una economía orientada al consumo. Demuestra cómo la supuesta "democratización" en el trato al consumidor impuesta a mediados de 1800, extiende la tentación de la compra innecesaria a todo posible consumidor. El deseo de adquirir más y más, lapleonexia, o ansia insaciable de posesión, que antaño era el pecado de pecados, se ha convertido en nuestro pan diario.
doi:10.22201/ffyl.16656415p.1997.5.186 fatcat:iiukda6tpfdqbdyjoqcquupwja