Instituciones democráticas en América Latina: ¿Transición hacia dónde?

Francisco Gutiérrez Sanín
2000 Iberoamericana: Nordic Journal of Latin American and Caribbean Studies  
I. INTRODUCCION America Latina parece estar sometida a una tension entre dos fuerzas mutuamente contradictorias. Por una parte, "escapar de la democracia" resulta cada vez mas dificil. Inc1uso en casos como el peruano se ha mantenido un cierto margen de maniobra para las fuerzas opositoras en medio del esquema general autoritario; el cierre politico y el nivel de represion son c1aramente inferiores que en las tradicionales dictaduras latinoamericanas. Por otra parte, una oleada de deterioro
more » ... da de deterioro democratico parece estar asolando al subcontinente. Una fuerte pulsion antiparlamentaria entre actores politicos significativos y un intenso desprestigio de varias de las instituciones centrales de la democracia (Lasagna y Cardenal, 1999) -inc1uidos e1 congreso y los partidos -se suman a la inestabilidad creciente de la presidencia, la pieza maestra de los sistemas politicos latinoamericanos. En la decada del 90, Colombia, Venezuela, Ecuador, Peru, Brasil, Paraguay, entre otros, enfrentaron procesos extremadamente traumaticos que evidenciaron desajustes que no se pueden reducir a simples eventos de corrupcionl. En varios paises -Argentina (Novaro y Palermo, 1998), Brasil, Peru y Venezuela, por ejemplo -los mandatarios en ejercicio intentaron, con 0 sin exito, cambiar abruptamente las reglas de juego para mantenerse en el poder. Lo curioso es que este segundo factor -el deterioro -ha venido acompafiado de una oleada de reformas renovadoras sin precedentes. En estos ultimos diez afios casi todos los paises han estrenado reforma constitucional, constitucion y/o democracia; cada uno de ellos, inc1uido el ultimo en llegar a esta larga lista (Venezuela), ha creido entrever detras de la flamante carta fundamental una nueva era. Aunque hay buenas razones para creer que si hubo progresos reales, que la operacion de reforma no fue ni banal ni puramente cosmetica, 10 cierto es que no ha removido algunos • El autor agradece a un comentarista anonimo de esla revista por comenlarios y observaciones de una version preliminar de este articulo.
doi:10.16993/iberoamericana.368 fatcat:net6bozzvfalrfectqeestndse