Blood-Based Biomarkers Could Help Identify Subclinical Brain Damage Caused by Arterial Hypertension

2016 MEDICC Review  
RESUMEN La hipertensión arterial es la enfermedad no trasmisible con mayor prevalencia en el mundo, reconocida desde hace mucho tiempo como el principal factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares. La elevada presión sanguínea tiene consecuencias negativas en los principales órganos diana (corazón, riñón y cerebro) y en varios estudios se ha visto que es más frecuente el daño al cerebro que al corazón y al riñón. Las lesiones silentes pueden conducir
more » ... nducir subsecuentemente a la declinación cognitiva, la demencia o el ictus. No obstante, raramente se realiza una pesquisa para el deterioro subclínico del cerebro ya que las escasas y costosas técnicas de imagenología requeridas no permiten su uso habitual por los médicos en el nivel primario de atención de salud. En consecuencia, el desafío consiste en la detección temprana de lesiones cerebrales asintomáticas con técnicas rentables que permita estudiar a miles de pacientes en la comunidad. En esta revisión presentamos una actualización del estado de biomarcadores investigados como alternativa para la detección temprana del daño cerebral en la hipertensión arterial, potencialmente útiles para identifi car a los pacientes que necesiten ser estudiados mediante una RMN cerebral: monitoreo ambulatorio de la presión arterial, evaluación cuantitativa microvascular de la retina, electroencefalografía cuantitativa, ultrasonografía carotidea, estudios neurocognitivos y biomarcadores sanguíneos. Se hace especial énfasis en los biomarcadores sanguíneos ya que nuestro grupo publicó la primera demostración preliminar de una asociación entre la enolasa sérica neuroespecífi ca y la gravedad de las lesiones de la sustancia blanca en pacientes con hipertensión esencial. En consecuencia, esta revisión examina el potencial de los biomarcadores sanguíneos como vía para una detección temprana más rápida, económica y accesible, lo cual es particularmente benefi cioso en lugares con recursos limitados como es el caso de Cuba. PALABRAS CLAVE Hipertensión arterial, enfermedad de los vasos pequeños, daño cerebral, biomarcadores, enfermedades de la sustancia blanca, leucoaraiosis, infarto lacunar, subunidad beta de la proteína S100 enlazadora de calcio, proteína S100B, proteína S100 enlazadora de calcio G, enolasa neuroespecífi ca, receptores NMDA, receptores, N-metil-D-aspartato, pesquisa masiva, Cuba INTRODUCCIÓN La hipertensión arterial (HA) es la enfermedad no trasmisible con mayor prevalencia en el mundo, y es reconocida desde hace mucho tiempo como un importante factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares. [1] Se ha asociado con un 62% de riesgo de una enfermedad cerebrovascular, tal como el ictus isquémico, y el 49% de riesgo de una enfermedad cardiovascular. [2] Un metanálisis reciente mostró que el riesgo de sufrir un ictus aumenta con la gravedad del estado prehipertensivo. [3] El manejo de la HA incluye la evaluación del daño a los órganos diana (o sea, el corazón, los vasos sanguíneos, los riñones y el cerebro), ya que el daño multiorgánico se relaciona con un peor pronóstico. Sin embargo, en la práctica, menos del 15% de los clínicos investigan el daño cerebral producido por la HA. [4] El cerebro es una diana temprana del daño por HA.[1,5] Las lesiones cerebrovasculares subclínicas o silentes se detectan frecuentemente en pacientes asintomáticos mediante la neuroimagenología. Estas pueden conducir subsecuentemente a la declinación cognitiva, la demencia o el ictus. [6] Por eso, la detección temprana de tales lesiones identifi caría a los pacientes con mayor riesgo de ictus, demencia y eventos cardiovasculares, los que pudieran benefi ciarse de estrategias preventivas más agresivas. Como la HA es tan frecuente, los clínicos buscan cuidadosamente signos de daño en los órganos. Actualmente existen numerosas evidencias acerca del papel crucial del daño subclínico en los órganos, [1, 4, 7] bien establecido para las enfermedades cardiovasculares y renales debido a que las técnicas aplicadas están ampliamente disponibles. En cambio, la detección del deterioro temprano del cerebro requiere de técnicas de imagenología muy escasas y costosas para ser usadas de forma rutinaria en la práctica médica general. El reto consiste en detectar tempranamente las lesiones cerebrales asintomáticas con técnicas rentables para el pesquisaje masivo de la población. Este artículo revisa la situación actual de los biomarcadores para la detección temprana del daño cerebral en la HA, con énfasis en el uso de los biomarcadores sanguíneos, a la vez que presenta nuestra experiencia y consideraciones sobre los marcadores bioquímicos séricos de las lesiones cerebrales. El objetivo es revisar los distintos biomarcadores empleados para la detección temprana del daño cerebral en la HA y evaluar la utilidad y factibilidad de su uso habitual. Se estudiaron particularmente los biomarcadores sanguíneos, debido a que son una solución más accesible, rápida y menos costosa, que requieren habilidades mínimas para su interpretación. OBTENCIÓN DE PRUEBAS Se identifi caron los estudios incluidos en las bases de datos PubMed, SciELO y Cochrane el día 30 de marzo del 2015 con el uso de los siguientes términos de búsqueda: hipertensión Y daño cerebral Y biomarcadores, sin restricción del idioma. Se incluyeron los estudios publicados que evaluaron el daño cerebral subclínico en pacientes con HA mediante varios biomarcadores (imagenología cerebral, monitoreo ambulatorio de la presión arterial, evaluación cuantitativa microvascular de la retina, electroencefalografía cuantitativa, ultrasonografía carotidea, estudios neurocognitivos y biomarcadores sanguíneos). Peer Reviewed
doi:10.37757/mr2016.v18.n1-2.9 fatcat:cec3hdcujjhe3hltyy5itzv6lq