Góngora en la bibliografía argentina

Emilio Carilla
1962 Revista de Filología Española  
Introducción. Hablar de Góngora en la bibliografía argentina significa restringir un tema que, en apariencia, ofrece más amplio campo. Por supuesto, queda fuera de tal título todo aquello que tiene que ver con el < en las letras argentinas. Manifestación que, si no tiene entre nosotros una importancia capital, obliga, por lo menos, a particularizar una influencia y testimonios de muy diferente carácter y valor, encerrados especialmente en dos momentos: la época colonial y el siglo xx, con un
more » ... siglo xx, con un siglo intermedio -el XIX -que aquí, como en otras regiones, actúa de etapa escindid ora. De todos modos -repito-el fenómeno del gongorismo (con sus más y sus menos) no tiene en la Argentina el relieve que tiene en países como Méjico, Perú y Colombia, para reducirlos de manera exclusiva al continente americano. Es bien explicable el hecho de que el problema del gongorismo entre nosotros se haya centrado casi exclusivamente en Luis de Tejeda, el alejado poeta de la Córdoba argentina. Bien explicable, porque si no es éste uno de los más ceñidos adeptos gongorinos en la América barroca, tal perfil es indiscutible, cosa que no ocurre con otros oscuros versificadores que nacieron o vivieron por aquellos siglos en el Río de la Plata: el salteño Felipe Fernández ·de Córdoba y Espinosa, el limeño Zarricolea y Olea (que fue obispo del Tucumán entre I724 y I73o), el santafesino Antonio Fuentes del Arco, el autor de la anónima Loa en honor de Carlos III, Juan Bautista Maziel... 1 • Así hasta llegar a Lavardén, de mayor altura, y que si no ofrece rasgos inequívo_cos de Góngora, ofrece, a veces, 1
doi:10.3989/rfe.1962.v45.i1/4.920 fatcat:rxevge3cxndfjbkn2xzpsk4wuq