Testigos de Piedra. Las hornacinas del Centro Histórico de la ciudad de México, de Guadalupe Toscano

Gustavo Curiel, Yolanda Bravo Saldaña
1991 Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas  
Desde hace casi dos años se encuentra en las librerías el estudio de Cuadalu-· pe Toscano sobre los nichos del Centro Histórico de la Ciudad de México., A primera vista el lector podría pensar que está fr'ente a un trabajo de investigación serio, hecho a fondo y con bibliografía, que analiza el interesante tema que aborda. Hay ciertos indicios de que esto es así: el libro tiene pasta dura, el papel es fino, un couché mate paloma de 100 gramos, hay viñetas seleccionadas con "buen gusto" y, por
more » ... uen gusto" y, por último, contiene multitud de fotografías, Sin embargo, al analizar con cuidado el texto se puede constatar la pobreza del aparato crítico, el valor nulo del análisis formal que se intenta, así como numerosas confusiones y errores graves a lo largo y ancho de la caja tipográfica. Entremos en materia. Debe hacerse notar, respecto a las fuentes bibliográficas, la enumeración de 34 obras impresas, que no aparecen citadas con todos los datos que suele llevar una bibliografía cQrrectamente elaborada. Además, para sorpresa nuestra, aparecen registrados estudios que nada tienen que ver con el tema de los nichos: vg. Cual, Enrique, La pintura de las "cosas naturales", México, Secretaría de Educación Pública, 1973 (Sep Setentas, 100). Otro ejemplo más: Carnitt, E.T., Introducción a la estética, México, Fondo de Cultura Económica, 1981, En realidad, el único estudio citado por Guada-· lupe Toscano que se relaciona con el tema que aborda es el pequeño trabajo de Dorothy Stewart, Hornacina.!. Stories ofNiches and Corners ofMexico City, México, Cultura México, 1933. La mayor parte de la bibliografía es de relleno. Para concluir con el punto de las fuentes, resta sólo señalar que la autora maneja -para hacer juicios de identificación iconográfica-un único manual, por cierto bastante pobre: George Ferguson, Signos .Y símbolos en el arte cristiano, dejando de lado obra~capitales como: Roig, Juan Ferrando, Iconografía de los santos; Réau, Louis, Iconografía de l'mt chretien; Vorágine, Jacobo de la, La Leyenda Dorada, etcétera. En cuanto al material fotográfico que ilustra a la obra que se comenta deben hacerse notar los siguientes puntos: 1. En general, las fotografías son aceptables por lo que toca a calidad (hay, sin embargo, sus excepciones). 2" Falta información que aclare si se trata de imágenes antiguas o modernas 3. Un buen número de las ilustraciones que seleccionó proceden de la fototeca del exconvento de Culhuacán, INAH. La autora nunca aclara la * Las cursivas son de los autores.
doi:10.22201/iie.18703062e.1991.62.1606 fatcat:7yn526t4sndgfnjlmkv5bnunvi